Si te sientes al borde del colapso, toma nota: 14 mitos y verdades sobre el 'burnout'
Una vez, tras sobrevivir a otra ronda de despidos en un antiguo trabajo, hice algo muy extraño. Apagué las luces de mi habitación y me tumbé boca abajo en la cama, incapaz de moverme. En lugar de sentir alivio por haber escapado del hacha, me sentía agotada y entumecida. No soy la única. El cansancio, la apatía y la desesperanza son signos típicos del burnout, un fenómeno desolador que ha llegado a definir muchas de nuestras vidas laborales. En 2025, un informe de Moodle reveló que el 66% de los trabajadores estadounidenses había experimentado algún tipo de agotamiento, mientras que una encuesta de Mental Health UK reveló que uno de cada tres adultos había sufrido altos niveles de presión o estrés durante el año anterior [En España, un informe reciente de Unobravo señala que el 41% de los trabajadores se siente estresado y el 55% ya sufre burnout].
A pesar de la prevalencia del burnout, persisten muchos conceptos erróneos al respecto. “Todo el mundo piensa que es algún tipo de enfermedad o afección médica”, afirma Christina Maslach, profesora de psicología que fue la primera en estudiar el síndrome en la década de 1970. “Pero en realidad es una respuesta a factores de estrés laboral crónicos, una respuesta al estrés”. Separamos los hechos de los mitos a continuación.
El burnout es solo cansancio
FALSO. El agotamiento no es el único síntoma clave; otro es la despersonalización, o una sensación de distanciamiento emocional y cinismo. En el personal médico, esto puede manifestarse como fatiga por compasión (lo que conduce a una disminución de la empatía y un aumento de la irritabilidad). Para quienes no trabajan en el sector sanitario, “puede resultarles difícil preocuparse tanto por sus compañeros” y por su trabajo, lo que les lleva a sentir irritación, afirma Claudia Hammond, autora de Overwhelmed: Ways to Take the Pressure Off [Abrumados: formas de aliviar la presión]. El tercer síntoma es la disminución de la productividad y la competencia, ya sea real o percibida. “Se hace cada vez menos, lo que a menudo puede provocar sentimientos de mucha vergüenza o culpa”, explica la coach especializada en burnout Anna K Schaffner.
El burnout es diferente de la depresión o la ansiedad
VERDADERO. La Organización Mundial de la Salud (OMS) no considera el burnout como un trastorno o enfermedad mental. Dicho esto, “la ansiedad y la depresión pueden ser síntomas de agotamiento”, afirma Hammond, “pero no todas las personas que sufren burnout se sienten tan desesperadas como las que padecen depresión”.
Siempre está relacionado con el trabajo
FALSO. Aunque la OMS clasifica el burnout como un “fenómeno ocupacional” relacionado con el estrés laboral prolongado y mal gestionado, los científicos están ampliando ahora sus investigaciones para incluir a los padres y cuidadores. “Es un trabajo increíblemente agotador a nivel emocional, exigente y físicamente demandante”, explica la investigadora y autora de Burnout Immunity [Inmunidad al burnout], la Dra. Kandi Wiens. “Independientemente de si se te paga por ello, todo ello puede llevar al burnout”.
Solo las personas débiles o desmotivadas sufren burnout
FALSO. “Si trabajar duro curara el burnout, muchos de nosotros estaríamos curados”, afirma Amelia Nagoski, coautora de Burnout: The Secret to Unlocking the Stress Cycle (Burnout: el secreto para romper el ciclo del estrés), que fue hospitalizada dos veces por una enfermedad provocada por el estrés debido a la gran presión que sufría en el conservatorio de música. En realidad, este síndrome puede ser un indicio de que estás demasiado involucrado en tu trabajo, señala Wiens. “Lo vemos mucho en personas que trabajan para instituciones orientadas a una misión o sin ánimo de lucro. Las personas que sienten una gran pasión por su trabajo se comprometen emocionalmente en exceso, lo que puede provocar agotamiento emocional”. Paradójicamente, amar tu trabajo puede hacer que sea más difícil recuperarse del burnout. “A menudo, a las personas les cuesta alejarse... Si no te importara, no te agotarías”, explica la profesora Gail Kinman, de la Sociedad de Medicina Ocupacional.
Las personas que sienten una gran pasión por su trabajo se comprometen emocionalmente en exceso, lo que puede provocar agotamiento emocional
No es un fallo personal
VERDADERO. “No es el trabajo en sí lo que provoca el burnout”, afirma Kinman. “A menudo es la forma en que se gestiona la organización y el apoyo que reciben las personas”. Las investigaciones sobre los trabajadores sanitarios han revelado que los factores organizativos desempeñan un papel mucho más importante en el burnout que la propia persona. Entre ellos se incluyen las cargas de trabajo intensas, las largas jornadas laborales y la falta de apoyo y de capacidad de decisión. Maslach señala que cualquier respuesta significativa implica reevaluar las condiciones de trabajo. “Con demasiada frecuencia, la respuesta consiste en averiguar cómo lidiar con el agotamiento, en lugar de abordar los factores crónicos de estrés laboral”.
Tomarse unas vacaciones solucionará el burnout
FALSO. “Que un descanso muy breve marcará la diferencia es un mito”, afirma Hammond. Se necesita “un tiempo razonable de descanso”, aconseja Kinman, pero la duración depende de la gravedad del burnout. La mayoría de los clientes de Schaffner se recuperan con entre tres y seis meses de baja laboral. Aunque el descanso físico es importante, advierte contra el aislamiento y el abandono de las relaciones sociales: “No dejes que tu vida se reduzca, asegúrate de reintroducir cosas buenas”. Si no puedes tomarte un descanso, intenta incorporar “microrrecuperaciones” en tu día a día para regular tu sistema nervioso y tus niveles de estrés. Evita mirar sin pensar el móvil, prueba a escuchar música, hacer algunos estiramientos en la silla o mirar fotos familiares. “Puede ser algo tan simple como dar un paseo al aire libre durante dos o tres minutos”, sugiere Wiens.
Si te esfuerzas lo suficiente, puedes salir adelante
FALSO. “Antes se hablaba de las personalidades tipo A, que trabajaban sin descanso y sufrían infartos a los 40 años”, afirma Maslach. Ahora sabemos por qué. Seguir adelante a toda costa puede provocar problemas gastrointestinales, musculoesqueléticos y cardiovasculares. La doctora de Harvard y autora de The 5 Resets [Los 5 Puntos de Reinicio], Aditi Nerurkar, lo experimentó en primera persona cuando desarrolló problemas cardíacos durante su formación médica. “Pensaba: el estrés no le afecta a gente como yo, soy resistente”. Ahora sabemos que eso es científicamente falso: la resistencia, aunque protege, no previene en absoluto el burnout“.
La gente utiliza el burnout como excusa para evitar el trabajo
FALSO. “El burnout se ha convertido en una palabra de moda”, reconoce Nagoski, pero décadas después de que Maslach lo observara por primera vez, “hay pruebas abrumadoras de que el burnout es cada vez más común”. Según una investigación del TUC, la culpa la tiene una “tormenta perfecta” de factores, entre los que se incluyen la intensificación de las exigencias laborales, la escasez crónica de personal, el empeoramiento del equilibrio entre la vida laboral y la personal y el uso de tecnología de vigilancia para controlar la productividad. Las personas también están sintiendo los efectos de un mundo económicamente y políticamente inestable, obsesionado con las pantallas, afirma Schaffner: “Vivimos en tiempos preocupantes y agotadores”. Maslach rechaza rotundamente la idea de que el burnout se haya convertido en un arma para evitar el trabajo: “Es más fácil [para los empleadores] decir que hay algo que no funciona con el personal, que son débiles y perezosos y que no quieren trabajar, en lugar de decir: '¿Qué puede hacer que el trabajo sea más factible?”.
Los síntomas físicos no forman parte del burnout
FALSO. Se pueden experimentar efectos secundarios físicos como tensión muscular, dolores de cabeza, latidos cardíacos irregulares, hipertensión arterial y otros. Esto se debe a que el estrés es una respuesta biológica ancestral diseñada para ayudar a escapar de situaciones de emergencia, como huir de un depredador. El problema surge cuando el cuerpo se ve sometido a un estrés crónico, explica Kinman: “Estas respuestas adaptativas tienden a convertirse en desadaptativas y causan todo tipo de problemas”.
El burnout es una señal de que hay que dejar el trabajo
FALSO. No necesariamente. En términos generales, dice Schaffner, hay varias opciones: marcharse; mejorar las condiciones de trabajo; adaptarse dando prioridad al bienestar, o una combinación de las dos últimas. Eso puede significar combatir el perfeccionismo, establecer límites o programar tiempo de descanso. “Los estudios han demostrado que incluso unos descansos de solo 10 minutos pueden marcar una diferencia gradual en tu cerebro y tu cuerpo”, afirma Nerurkar. Pero no te castigues si no funciona. “A veces, las personas se encuentran en entornos de trabajo horribles que les están enfermando”, explica Schaffner. “Pueden tener todas las habilidades de autocontrol del mundo y no les servirá de nada. Si descubro eso [con mis pacientes], tienen que marcharse”.
Todo el mundo está un poco agotado
FALSO. “Los datos actuales muestran que alrededor del 76% de las personas sufren burnout”, afirma Nerurkar. Eso no significa que todo el mundo lo padezca con tanta gravedad como para necesitar meses de baja laboral. “El burnout propiamente dicho es una afección muy grave que pone en peligro la existencia”, afirma Schaffner, en la que los afectados “están crónicamente cansados, pero siguen rindiendo al máximo en el trabajo a un coste realmente alto”. En el peor de los casos, afirma, las personas con burnout “a veces ni siquiera pueden levantarse de la cama y sufren confusión mental, lo que significa que ya no pueden leer ni escribir”.
El burnout se puede solucionar reduciendo las horas de trabajo
VERDADERO Y FALSO. Depende. Si su caso estaba relacionado con las horas de trabajo, reducirlas puede aliviar los primeros síntomas, aunque no si ello conlleva la expectativa de que se siga realizando la misma cantidad de trabajo. “Reducir la carga de trabajo puede ayudar un poco si se es capaz de utilizar ese tiempo para reconectar con las cosas y las personas que se aman realmente”, advierte Wiens, “pero no si uno se ve de nuevo inmerso en un entorno laboral que no es saludable”.
Maslach rechaza rotundamente la idea de que el burnout se haya convertido en un arma para evitar el trabajo: 'Es más fácil [para los empleadores] decir que hay algo que no funciona con el personal, que son débiles y perezosos y que no quieren trabajar, en lugar de decir: ¿Qué puede hacer que el trabajo sea más factible?
No puedes volver al mismo trabajo si ya estás quemado
VERDADERO Y FALSO. Si por “el mismo trabajo” nos referimos al mismo entorno laboral, entonces no. La gente puede reincorporarse por completo, pero puede que sea necesario realizar algunos ajustes, como modificar las especificaciones del puesto, buscar apoyo en materia de salud laboral o volver al trabajo de forma gradual. Si eso no es posible, puede que sea el momento de decir adiós. “Una mujer a la que entrevisté lo expresó muy bien: finalmente se dio cuenta de que no podía recuperarse en el lugar que la estaba enfermando”, dice Wiens.
Los ejercicios de respiración, la meditación y el yoga resolverán el burnout
FALSO. Prácticas como el yoga o los ejercicios de respiración pueden ayudar a calmar un sistema nervioso estresado, pero la savasana nunca compensará un lugar de trabajo tóxico. “El burnout es un fenómeno muy complejo”, afirma Nerurkar. “Centrarse en respirar un poco no va a servir de nada”. Aparte de eliminar los factores de estrés crónico en tu trabajo, hay otras cosas más pequeñas que puedes hacer: cuidar tu sueño, minimizar el tiempo que pasas frente a la pantalla, introducir algún tipo de movimiento en tu vida diaria... Wiens anima a sus pacientes a volver a visitar a las personas y experiencias que les hicieron más felices. “Las reconexiones positivas ayudan a la gente a cambiar su perspectiva sobre el entorno laboral”, explica. “De repente, empiezan a ver que tienen opciones que quizá no ven cuando están inmersos en él”.
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