Las claves para que el pollo asado mejore con el relleno y quede jugoso por dentro
El pollo es una de las carnes más versátiles, capaz de absorber el sabor de cualquier tipo de caldo o salsa y asumirlo como propio. Si lo preparas en platos de tenedor o de cuchara, un buen resultado siempre está garantizado. Lo mismo ocurre si te decantas por prepararlo relleno. Se trata de una de las formas más deliciosas de preparar esta carne de ave, asada y con una buena guarnición. También es de las que más impone, debido a que se tiene la concepción de que el proceso puede ser laborioso, y que el resultado final puede quedar seco. Nada más lejos de la realidad, este método está a prueba de cualquier 'cocinitas' principiante, y el relleno llenará de sabor a la carne y hará que quede jugosa por dentro.
Aunque puedes acompañar el pollo relleno de una deliciosa salsa, la pieza probablemente soltará muchos jugos, que podrás reducir para que se conviertan en el broche final de esta receta. El tipo de relleno también será un factor a favor de este plato. Este se puede interpretar de múltiples maneras, por lo que no dudes en experimentar un poco para obtener resultados que oscilen de lo frutal a lo contundente.
Claves para el pollo asado relleno
Rellenar el pollo supone ganar en sabor y jugosidad, pero también implica que podremos sacar más raciones de una sola pieza. Aunque requiere de un poco más de trabajo, el resultado valdrá la pena. No solo eso, se trata de un plato que suele ganar con el reposo, por lo que podrás planificar su elaboración de forma flexible. Existen aspectos a tener en cuenta para asegurarnos de que el relleno actuará en favor del pollo, y no en su contra. El resultado será una carne jugosa y llena de sabor, con la piel dorada, caramelizada y crujiente:
- Un pollo de calidad: uno de los aspectos más importantes a la hora de rellenar un pollo reside en la calidad de la materia prima. Es por ello que podremos comenzar a acumular aciertos en la carnicería. Recomendamos que pidas al carnicero que lo limpie y deshuese entero, incluso las patas y las alas. Esto facilitará que, una vez hecho, se pueda dividir en porciones para servir.
- Piezas pequeñas: si vas a asar el pollo relleno completo, recomendamos que la pieza no sea muy grande. De lo contrario, corres el riesgo de que la cocción lleve demasiado tiempo y que la carne quede seca. Lo ideal es que el pollo pese unos dos kilos y medio.
- Ojo a la temperatura: asegúrate de estar familiarizado con tu horno antes de preparar esta receta, a fin de poder controlar la temperatura del pollo durante su cocción. De esta forma, lograrás una cocción perfecta. Un termómetro de carnes será un poderoso aliado para este fin. El proceso de cocción deberá ser lento, llevando aproximadamente una hora. Recomendamos, para este fin, que precalientes el horno a 175 grados. Al final del asado, en el caso de que las pechugas necesiten más tiempo para estar listas, puedes bajar la temperatura a los 80 grados y cocer otra media hora.
- Papel de aluminio: para que el pollo se dore de forma uniforme, deberás cubrir las pechugas con papel de aluminio durante la primera hora del cocinado, para retirarlo después y dejar que se tueste la piel de esa zona. Otro método es tapar las pechugas con lonchas de tocino, hasta que este se cocine, tras lo cual lo retiremos. Este método le aportará grasa y sabor adicional al pollo.
- Regar el pollo: mientras lo cocinas, recomendamos que riegues el pollo en sus propios jugos. Para ello, abre un poco la puerta del horno y, con cuidado de no quemarte, distribuye la salsa con la ayuda de un cucharón. También puedes añadir en la bandeja de horno un vaso de caldo de pollo o una copita de vino al inicio del cocinado. Otra opción es inyectar el caldo directamente entre la piel y la carne con ayuda de una jeringuilla de cocina, con el fin de que retengan humedad. Si vas a poner en práctica este truco, trata la piel con delicadeza, puesto que es más frágil que la de otras aves como el pavo.
Pollo relleno con orejones
Esta receta tradicional se prepara normalmente en temporada de Navidad, pero podrás elaborarla en cualquier época del año. Recomendamos que lo prepares un día antes de comerlo, con el fin de que los juegos de la carne se asiente y puedas aprovechar al máximo su sabor. Necesitarás los siguientes ingredientes para esta receta:
- Un pollo deshuesado de kilo y medio
- 500 gramos de pechuga de pollo picada
- 500 gramos de lomo de cerdo picado
- 250 gramos de jamón serrano picado
- 35 gramos de pan rallado
- Dos huevos
- 50 gramos de orejones
- 50 gramos de uvas pasas
- 30 mililitros de vino
- Una cucharadita de canela molida
- Sal
- Pimienta negra molida
- Una cucharada de mantequilla pomada
- 200 mililitros de cava
Para preparar esta receta, precalienta el horno a 175 grados. Después, prepara el relleno mezclando el pollo picado, el lomo de cerdo picado, el jamón serrano picado, el pan rallado, los huevos batidos, los orejones picados, las pasas, el vino, la canela, una pizca de la pimienta negra molida y de sal.
Tras esto, abre el pollo por la parte inferior e introduce el relleno con cuidado. Cuando termines, cose la apertura con cuidado con hilo de cocina. Antes de meter el pollo en el horno, úntalo con mantequilla. Deja que cocine durante dos horas, regándolo con insistencia con sus propios jugos. Cuando esté listo, deja que repose antes de cortarlo.
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