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PERFIL

Las otras perlas de Ángel Nicolás, el dirigente de CEOE que llamó “memos” a los jóvenes de baja por salud mental

“Son unos memos. Cualquier cosa que les ocurra en el trabajo ya es un problema”. El presidente de la Confederación de Empresarios de Castilla-La Mancha (CECAM) se refería así a los jóvenes que se acogen a una baja laboral por razones de salud mental.

Participaba en Madrid en una mesa de debate sobre el absentismo laboral y lo hacía no solo como presidente de la patronal castellanomanchega, sino por su vinculación al sector de las mutuas. Es director gerente de Solimat, que presidió entre 2003 y 2016. Durante ese periodo, en 2011, también estuvo al frente de Corporación Mutua.

“Ahora tenemos una baja, no porque la empresa les haya maltratado, no. Tenemos una baja porque les ha dejado la novia”, incidía durante su intervención.

Ángel Nicolás pidió disculpas un día después por sus comentarios. Le llovieron las críticas, incluidas las del presidente de CEOE, Antonio Garamendi, quien puso tierra de por medio: “Yo nunca diría eso”.

Su discurso no es nuevo. Hace ahora poco más de un año se descolgó asegurando que “de cada 100 trabajadores malitos, 20 no lo están”.

Habló abiertamente de “fraude” e incluso dijo que “el coste de la incapacidad temporal por contingencia común es algo que hay que mirar. Muchas de estas bajas son de muy difícil calificación porque se deben a salud mental y a partir de ahí te puedes encontrar la típica persona que efectivamente está afectada y la que ha encontrado un buen refugio para estar en su casa cobrando”.

Tampoco es la primera vez que el presidente de los empresarios castellanomanchegos deja sonadas declaraciones relacionadas con la economía o con la política. Sin ir más lejos el pasado mes de mayo ironizaba en una rueda de prensa, asegurando que los empresarios de Castilla-La Mancha tienen que plantearse reclamar la independencia para que la región tenga “más fondos que ingresar”. Hablaba de los presupuestos catalanes en un argumento que hiló al criticar la gestión del proyecto del futuro AVE Madrid-Extremadura, a su paso por Toledo.

En 2029 cumplirá 20 años al frente de CEOE Castilla-La Mancha

Nicolás lleva desde 2009 al frente de la delegación de CEOE en esta comunidad autónoma. El relevo al frente de la patronal castellanomanchega se lo dio Jesús Bárcenas.

Desde entonces y hasta que concluya el vigente mandato, en 2029, habrá cumplido 20 años en un puesto que ha compaginado con otros muchos. Fue presidente de la Federación Empresarial Toledana (FEDETO) entre 2000 y 2022, y estuvo al frente de la Fundación Laboral de la Construcción de Castilla-La Mancha y de la Asociación Provincial de Construcción y Afines en Toledo. Actualmente también forma parte del Consejo Social de la Universidad de Castilla-La Mancha (UCLM).

Su faceta empresarial es quizá menos conocida y se mantiene en un segundo plano, con perfil bajo. Heredó la tradición familiar vinculada al sector de la construcción, la obra pública y la promoción inmobiliaria. Unos negocios que quedaron muy tocados en 2008, con el estallido de la burbuja inmobiliaria. En 2022, su nombre aparecía en la novena lista de morosos elaborada por la Agencia Tributaria, con una deuda de más de dos millones de euros.

Se ha mostrado muy crítico con la subida del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) o con reducir la jornada laboral en un país donde, remarca, los trabajadores y trabajadoras no alcanzan las cotas de productividad europeas.

Durante la huelga general de marzo de 2012 instó a las empresas de Castilla-La Mancha a no cerrar y a avisar a la policía ante cualquier “situación de peligro” o piquete. Años después, en una entrevista , dijo que “los salarios son bajos, nadie lo discute, pero no se puede pagar más”.

Por esas y otras razones son conocidos sus ‘tira y afloja’ con los sindicatos CCOO y UGT. Fue sonado su ataque al líder nacional de CCOO Unai Sordo quien acusó de “enturbiar las relaciones laborales” en la región y de “mentir” sobre el estado de la negociación colectiva en Castilla-La Mancha. Sin embargo, siempre ha presumido de la “paz social” como elemento diferenciador en la comunidad autónoma.

Sintonía con Cospedal, tolerancia al “moderado” Page y declarado ‘antisanchista’

Ángel Nicolás es de los que ha sabido nadar y guardar la ropa en distintas situaciones económicas y con gobiernos de diferente signo.

El inicio de su mandato al frente de CECAM coincidió con el Gobierno de José María Barreda en la Presidencias de Castilla-La Mancha, durante menos de dos años. Cuando el PSOE perdió el Gobierno regional en 2011, Nicolás criticó lo abultado de la deuda que los socialistas habían dejado tras de sí.

Llegó la etapa de Dolores de Cospedal con el --hasta la fecha-- único gobierno del PP en la comunidad autónoma. “Nos tenemos que aprovechar”, dijo el presidente de los empresarios, de quien entonces era secretaria general del partido que lideraba Mariano Rajoy.

“Por cada insulto en la calle que recibas, recibirás el aplauso de mil empresarios de la región”, comentó en un acto compartido con Cospedal allá por 2012. Expresaba así su apoyo al plan de reestructuración del sector público del PP y también sintonía con la presidenta, en un momento de convulsión socioeconómica en la comunidad.

Se mostró incluso partidario de los criticados recortes en lo público. “Es necesario redefinir las prioridades de gasto adecuándolas a sus ingresos para que la administración no absorba el crédito que debe fluir desde las entidades financieras hacia el tejido productivo de la región”, dijo en aquel momento. Seis años después, reconocía que los recortes también habían llegado hasta el sector empresarial.

Todavía hoy mantiene su idea sobre la necesidad de adelgazar el ámbito público. “Por primera vez en España hay más empleados públicos que autónomos”, dijo el verano pasado.

Con Emiliano García-Page y el PSOE al frente de la Junta de Castilla-La Mancha los pactos institucionales han sido habituales y los choques, pocos y tibios. Ángel Nicolás presume de consenso con el “PSOE moderado”, según sus propias palabras, de Page.

En cambio, su ‘antisanchismo’ es público y notorio. Siempre ha mantenido una postura de confrontación abierta y muy crítica hacia la figura y las políticas de Pedro Sánchez. Mientras que en el ámbito autonómico ha buscado el pacto con el socialista Emiliano García-Page, a nivel nacional no ha dejado de descalificar la gestión del presidente del Gobierno.

A Pedro Sánchez le ha ‘castigado’ en numerosas ocasiones en sus declaraciones, desde que llegase a la Presidencia del Gobierno de España. En 2018 le acusó de “ordeñar siempre a la misma vaca”, refiriéndose al tejido empresarial e incluso de carecer de un plan económico real.

Confrontó con la idea de los ‘viernes sociales’ en los que el Consejo de Ministros aprobaba normas con marcado carácter social y ni siquiera los (buenos) resultados económicos en el país han rebajado su tono crítico.

Una de las escasas cuestiones que no ha puesto en solfa es el proceso extraordinario de regularización de personas migrantes, aunque eso sí reclamando “orden” y un “itinerario formativo” para que “no estén en el país sin nada que hacer”. En su opinión, sectores como el suyo, la construcción, o el transporte necesitan trabajadores.

Tras su reelección para un quinto mandato al frente de la CECAM en mayo de 2025 --por aclamación porque fue el único candidato- Ángel Nicolás mantiene el foco de sus reproches en el Gobierno de España, en cuestiones como el absentismo laboral. El mismo que le ha puesto esta semana en el ojo del huracán por sus desafortunadas declaraciones.