LA ARMH pedirá explorar las zonas de Villadangos donde hubo fusilamientos para certificar que no hay fosas comunes

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitará poder explorar las zonas del municipio de Villadangos del Páramo donde fueron fusiladas decenas de personas en la represión franquista para cerciorarse de que no existe una fosa común no detectada. Así lo ha confirmado Emilio Silva, presidente de la entidad, en conversación con este periódico.

La actuación será una exploración y no una excavación como la que se llevará a cabo en el cementerio de Villadangos una vez que se terminen de obtener todos los permisos pendientes, tras la reautorización de la Junta de Castilla y León rechazando la polémica votación de un concejo vecinal denegando el permiso de forma irregular.

La ARMH pidió en septiembre del 2020 al Ayuntamiento de Villadangos especial cuidado con la ampliación prevista de su polígono industrial, ya que afectaba a zonas donde hubo fusilamientos de la represión franquista, cuyos cadáveres fueron luego enterrados en el cementerio a iniciativa del cura y ayudado por algunos vecinos. La contestación fue un informe elaborado por el consistorio que preside Alejandro Barrera (PP) en el que señalaban que “convendría desterrar la idea de que, en una futura ampliación del Polígono Industrial al norte y noreste del actual, pudieran encontrarse fosas comunes, en tanto en cuanto no coinciden con los lugares donde los ubican los investigadores”. 

Pero desde la entidad apuestan por poder explorar las zonas de los fusilamientos para descartar, o confirmar si fuese el caso, la posible existencia de fosas comunes o algún enterramiento de su represaliados que no haya sido constatado hasta el momento. Las investigaciones señalan que en el monte de Villadangos se dio la peor represión en León durante el periodo de la guerra civil, que en la provincia apenas duró unos días de 1936 desde el golpe de estado del 18 de julio. Allí se considera que “hubo más de cien paseados desde los primeros días de septiembre hasta noviembre”, aunque en el cementerio se buscan 71 o 72 cuerpos, entre ellos una mujer, pero sin saber si todos los asesinados fueron trasladados al cementerio o alguno fue enterrado en la misma zona. Especial interés tiene la llamada ‘Senda de la sortija’, que se encuentra ya parcialmente ocupada por el actual polígono industrial y en la que reclaman una revisión del terreno.

Mientras tanto, los familiares y la asociación se mantienen a la expectativa de la obtención final de las licencias municipales del Ayuntamiento de Villadangos para poder realizar la excavación del cementerio. Tras la reautorización de la Junta de Castilla y León de la exhumación, con algunas ligeras modificaciones presentadas sobre el proyecto inicial, ahora queda recibir las licencias municipales, con la insólita licencia ambiental pedida y que la ARMH nunca se ha encontrado en 20 años de excavaciones.

El presidente de la asociación, Emilio Silva, espera que, tras la polémica generada por la decisión de someter a concejo la autorización y revertida por el Gobierno autonómico, no haya más problemas, y lamentando que desde el Ayuntamiento “Han ido poniendo trabas porque no querían que se hiciese la exhumación”, en referencia al requisito de obtener el visto bueno de la Junta Vecinal, que lo sometió a votación.

La ARMH debe buscar ahora fecha para llevarla a cabo, ya que tiene otras en marcha en otros puntos del país y los plazos previstos, este mismo mes de septiembre, no se podrán cumplir. Silva cree que “Si hubiera hecho lo que tenía que hacer, este mes hubiéramos podido ir y nos hubiéramos ahorrado esta bronca”, de la que responsabiliza al Ayuntamiento gobernado con mayoría absoluta por el PP. Reprocha al alcalde Alejandro Barrera “el daño añadido” gratuito provocado a las familias de los desaparecidos, una muestra de una insólita “falta de humanidad, ves a estas familias y no tienes un gramo de empatía con ellas”. 

Sobre la actuación del teniente de alcalde de Villadangos, Alberto González, desde la ARMH insisten en que debe disculparse por mentir en el concejo y promover la negativa contraviniendo la ley, “insistimos en que se disculpe, uno tiene que reconoce sus errores y lo que hizo fue muy feo”, replica Silva.

El único punto positivo de esta polémica ha sido que más familias de fusilados en Villadangos del Páramo se han sumado al grupo que busca a sus antepasados para poder enterrarlos de forma digna, confirman desde la ARMH, que realizará la excavación a petición de ellas. 

Desde el año 2000 hasta el 2020, cuando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica abrió la primera fosa común en Priaranza del Bierzo, han realizado 194 exhumaciones, encontrando los restos de 1.524 asesinados. La provincia de León es, por detrás de Burgos, la segunda de España donde más exhumaciones se han producido. La del cementerio de Villadangos del Páramo se programará para el año 2022, para que se pueda reparar de alguna manera, 86 años después, la memoria de los allí asesinados por la represión franquista.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitará poder explorar las zonas del municipio de Villadangos del Páramo donde fueron fusiladas decenas de personas en la represión franquista para cerciorarse de que no existe una fosa común no detectada. Así lo ha confirmado Emilio Silva, presidente de la entidad, en conversación con este periódico.

La actuación será una exploración y no una excavación como la que se llevará a cabo en el cementerio de Villadangos una vez que se terminen de obtener todos los permisos pendientes, tras la reautorización de la Junta de Castilla y León rechazando la polémica votación de un concejo vecinal denegando el permiso de forma irregular.

La ARMH pidió en septiembre del 2020 al Ayuntamiento de Villadangos especial cuidado con la ampliación prevista de su polígono industrial, ya que afectaba a zonas donde hubo fusilamientos de la represión franquista, cuyos cadáveres fueron luego enterrados en el cementerio a iniciativa del cura y ayudado por algunos vecinos. La contestación fue un informe elaborado por el consistorio que preside Alejandro Barrera (PP) en el que señalaban que “convendría desterrar la idea de que, en una futura ampliación del Polígono Industrial al norte y noreste del actual, pudieran encontrarse fosas comunes, en tanto en cuanto no coinciden con los lugares donde los ubican los investigadores”. 

Pero desde la entidad apuestan por poder explorar las zonas de los fusilamientos para descartar, o confirmar si fuese el caso, la posible existencia de fosas comunes o algún enterramiento de su represaliados que no haya sido constatado hasta el momento. Las investigaciones señalan que en el monte de Villadangos se dio la peor represión en León durante el periodo de la guerra civil, que en la provincia apenas duró unos días de 1936 desde el golpe de estado del 18 de julio. Allí se considera que “hubo más de cien paseados desde los primeros días de septiembre hasta noviembre”, aunque en el cementerio se buscan 71 o 72 cuerpos, entre ellos una mujer, pero sin saber si todos los asesinados fueron trasladados al cementerio o alguno fue enterrado en la misma zona. Especial interés tiene la llamada ‘Senda de la sortija’, que se encuentra ya parcialmente ocupada por el actual polígono industrial y en la que reclaman una revisión del terreno.

Mientras tanto, los familiares y la asociación se mantienen a la expectativa de la obtención final de las licencias municipales del Ayuntamiento de Villadangos para poder realizar la excavación del cementerio. Tras la reautorización de la Junta de Castilla y León de la exhumación, con algunas ligeras modificaciones presentadas sobre el proyecto inicial, ahora queda recibir las licencias municipales, con la insólita licencia ambiental pedida y que la ARMH nunca se ha encontrado en 20 años de excavaciones.

El presidente de la asociación, Emilio Silva, espera que, tras la polémica generada por la decisión de someter a concejo la autorización y revertida por el Gobierno autonómico, no haya más problemas, y lamentando que desde el Ayuntamiento “Han ido poniendo trabas porque no querían que se hiciese la exhumación”, en referencia al requisito de obtener el visto bueno de la Junta Vecinal, que lo sometió a votación.

La ARMH debe buscar ahora fecha para llevarla a cabo, ya que tiene otras en marcha en otros puntos del país y los plazos previstos, este mismo mes de septiembre, no se podrán cumplir. Silva cree que “Si hubiera hecho lo que tenía que hacer, este mes hubiéramos podido ir y nos hubiéramos ahorrado esta bronca”, de la que responsabiliza al Ayuntamiento gobernado con mayoría absoluta por el PP. Reprocha al alcalde Alejandro Barrera “el daño añadido” gratuito provocado a las familias de los desaparecidos, una muestra de una insólita “falta de humanidad, ves a estas familias y no tienes un gramo de empatía con ellas”. 

Sobre la actuación del teniente de alcalde de Villadangos, Alberto González, desde la ARMH insisten en que debe disculparse por mentir en el concejo y promover la negativa contraviniendo la ley, “insistimos en que se disculpe, uno tiene que reconoce sus errores y lo que hizo fue muy feo”, replica Silva.

El único punto positivo de esta polémica ha sido que más familias de fusilados en Villadangos del Páramo se han sumado al grupo que busca a sus antepasados para poder enterrarlos de forma digna, confirman desde la ARMH, que realizará la excavación a petición de ellas. 

Desde el año 2000 hasta el 2020, cuando la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica abrió la primera fosa común en Priaranza del Bierzo, han realizado 194 exhumaciones, encontrando los restos de 1.524 asesinados. La provincia de León es, por detrás de Burgos, la segunda de España donde más exhumaciones se han producido. La del cementerio de Villadangos del Páramo se programará para el año 2022, para que se pueda reparar de alguna manera, 86 años después, la memoria de los allí asesinados por la represión franquista.

La Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica (ARMH) solicitará poder explorar las zonas del municipio de Villadangos del Páramo donde fueron fusiladas decenas de personas en la represión franquista para cerciorarse de que no existe una fosa común no detectada. Así lo ha confirmado Emilio Silva, presidente de la entidad, en conversación con este periódico.

La actuación será una exploración y no una excavación como la que se llevará a cabo en el cementerio de Villadangos una vez que se terminen de obtener todos los permisos pendientes, tras la reautorización de la Junta de Castilla y León rechazando la polémica votación de un concejo vecinal denegando el permiso de forma irregular.

10 de septiembre de 2021 - 06:25 h