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'Todavía', un libro que recopila relatos sobre “la España sentenciada” y cuya campaña quiere llegar a los despachos políticos
Una imagen bucólica, en la que el cacareo de un gallo o el trino de los pájaros te puede despertar por la mañana. Ese paisaje por el que no pasa el tiempo, que muchos quieren preservar y otros buscan industrializar. Para muchos, el pueblo es introspección y soledad, mientras que otros atesoran recuerdos de las tardes en bici y juegos infinitos. Son muchos -muchísimos- los escritores que se han inspirado en el pueblo como un concepto propio y etéreo, pacífico, incluso romántico. Con esa misma idea quiere jugar la editorial vallisoletana Páramo, que ha reunido a una treintena de escritores, dramaturgos y poetas españoles que producen sus obras desde los lugares pequeños: pueblos y ciudades que normalmente se quedan fuera del debate público y que quieren reintroducir la despoblación como un problema central de buena parte del país.
El libro 'Todavía. Relatos para la supervivencia de la España sentenciada' es un compendio de relatos que reflejan las luces y sombras del medio rural español y reivindica el amor, la crítica y el humor. “Cada relato es una mirada y una voz. Todas diferentes con una causa común. Esa diversidad de estilos, sensibilidades y formas de contar convierte este libro en un territorio narrativo extraordinariamente rico, como la tierra que sus autores defienden”, expone la editorial vallisoletana. Páramo quiere recuperar la despoblación como un elemento clave en la agenda política. “Hace unos años este tema estuvo en boca de todos y marcó unas elecciones. Pero así como apareció, desapareció”, comenta una de las editoras, Virginia Hernández, que trabaja desde el pequeño pueblo de Valoria La Buena (Valladolid).
En el libro participan escritores, poetas y periodistas de Castilla y León, Castilla-La Mancha y Aragón, cuyo trabajo se pone en valor con este libro. “El territorio aparece de muy diversas formas: protagonista, decorado, con melancolía, humor... cada uno ha utilizado este recurso en su forma. A través de sus voces, se pretende demostrar que ”el territorio está vivo“ y que la España rural ”no es un fósil o un museo para turistas“, defiende Hernández.
Tomás Sánchez Santiago, Premio Castilla y León de las Letras de este año, es uno de los escritores que han participado en esta obra coral. “Aposté por dejar al descubierto lo que ha podido suceder en cualquier zona que se ha abandonado por desidia, inercia y vértigo, que nos ha llevado a lo urbano. Jugué con la posibilidad de que alguien volviese y revisitase la vida en el pueblo”, explica el poeta. Christo Casas, antropólogo y autor de El power ranger rosa, también participa en el libro con un relato sobre una pareja lesbiana que decide iniciar su proyecto de vida en un pueblo abandonado, y cómo se complejizan procesos como la maternidad. Explica que tuvo “mucha química” con la editora desde que coincideron en la presentación de su ópera prima en la ciudad del Pisuerga. “Dije que sí a la primera”, recuerda.
María San Miguel, dramaturga galardonada con el Premio El Ojo Crítico en 2025, ha puesto más el foco en las “violencias sutiles y la opresión” que puede suponer vivir en los pueblos, donde cree que no ha calado del todo el sistema democrático. “No se trata solo de que las instituciones no pongan los suficientes recursos públicos, que también, sino que ha habido una despreocupación de fomentar las herramientas de la democracia”, defiende San Miguel. Esta actriz cree que el hecho de que muchos pueblos incumplan la Ley de Memoria Histórica y mantengan nomenclaturas franquistas “reverbera y repercute en otro tipo de violencias” que llevan a una sociedad “de represión y opresión”.
Envíos a despachos políticos
La editorial ha comenzado una campaña de crowdfunding que tiene una doble vertiente: el donante compra dos libros, uno para él y otro para un representante político de su elección. Se pretende llegar a responsables políticos como Alfonso Fernández Mañueco, Pedro Sánchez, Santiago Abascal o la reina Letizia de una manera más “performativa”. “Si les enviamos un correo electrónico no nos responderán, pero si les enviamos treinta libros... es una forma de interpelarles directamente, de decirles que seguimos aquí y que este es un tema importante. Queremos dar un grito a la gente que tiene capacidad para tomar decisiones. Quieran o no, van a tener que leernos”, agrega la editora.
La despoblación es el primer problema de Castilla y León para sus ciudadanos, según el último barómetro autonómico del CIS. “Ojalá se atrevan a leerlo y a hacerse preguntas, a enfrentarse a las cosas positivas y también a las más duras del medio rural y piensen qué pueden hacer ellos”, apostilla San Miguel. “Es una iniciativa que consolida el espíritu del libro. Es una intención necesaria e inteligente. No se trata de hacer un producto comercial, sino que tenga alcance político de responsabilidad y eso debería tener su efecto”, comenta Tomás Sánchez Santiago.
Christo Casas cree que sería “interesante” que los representantes políticos entiendan que es “un territorio diverso, con disputas y contradicciones internas y en la que se manifiestan las desigualdades materiales y la desmantelación del Estado del Bienestar”. “Uno de los problemas que padece la España rural es que estamos acostumbrados a que se cuente la realidad sin contar con personas que la viven desde dentro. Es a menudo una caricatura hecha desde las grandes ciudades: o se hace una parodia ultraidílica o una demonización de 'pueblo pequeño infierno grande'”, lamenta el escritor conquense.
La importancia de la cultura en los pueblos
Tomás Sánchez Santiago también reivindica el papel de la cultura en el medio rural. “Esta es una llamada de atención que debería ser atendida. No solo desaparecen los bancos, maestros o los curas... también hay un arrastre nefasto que lleva al abandono de lo cultural”, reivindica el poeta y novelista zamorano, que lamenta que se esté “desatendiendo” a los más mayores, que ahora están perdiendo “hasta el derecho a la contemplación de su paisaje”.
“Parece que para dedicarte a la cultura tienes que estar en los grandes focos de este país: Madrid o Barcelona. Y tenemos gente del interior peninsular que escribe muy bien, pero que está alejada de la influencia, los grandes focos y las relaciones interpersonales que se generan en el mundo de la cultura y la escritura. Pero aquí se hacen cosas que están tan bien hechas como las de la capital. Se produce cultura y de muy buena calidad”, defiende Virginia Hernández.
María San Miguel, procedente de Medina del Campo, pone el foco en un aspecto rural que cree que se obvia: que permanece un poso generado por el franquismo y el nacionalcatolicismo. “Siempre hablamos de la crisis de las democracias, pero hay preguntas más profundas que no nos hacemos y que tienen que ver con cómo se ha gestionado la periferia desde la transición. La democracia tiene que ver con la participación, la no violencia, la convivencia con el otro, la justicia e igualdad social... Y en muchos pueblos sigue habiendo terratenientes, alcaldes con discursos xenófobos y racistas... Tiene que ver con si la democracia ha permeado o no en el conjunto de la sociedad. Y, si no ha permeado, que nos hagamos preguntas sobre por qué la Iglesia y la tauromaquia tienen tanto arraigo en la tradición” reflexiona.
En el libro participan Arturo Tendero de Albacete; Ester Bueno Palacios, Miguel Velayos y Nieves Álvarez de Ávila; Jesús Carazo y Óscar Esquivias de Burgos; Carlota Visier y Christo Casas de Cuenca; José María Merino, Sol Gómez Arteaga y Vicente Muñoz Álvarez de León; Elena de Castro de Palencia; José Luis Puerto, Manu Espada y Yolanda Izard de Salamanca; Ignacio Sanz y Maribel Gilsanz de Segovia; Julio Izquierdo de Soria; Rafael Cabanillas de Toledo; Alejandro Cuevas, Beatriz Sanz Olandía, María San Miguel y Rodrigo Garrido Paniagua de Valladolid; Beatriz Cepeda, Clara García Fraile, David Refoyo y Tomás Sánchez Santiago de Zamora; y Cristina Fallarás de Zaragoza.