Las primarias del PP de León se tensan por una denuncia del candidato de Mañueco contra el de Génova

La renovación del Partido Popular de León tiene dos fechas en su calendario. El próximo 22 de junio como día para celebrar las que serían las primeras primarias de su historia, y el 18 de julio para ratificar su nuevo liderazgo en el congreso provincial. Pero ambas están pendientes de una suspensión judicial solicitada por una de las candidaturas, la que encabeza el alcalde de Villaquilambre Manuel García. Lo hace defendiendo que hay irregularidades en el censo a favor del otro candidato, el senador y alcalde de Almanza Javier Santiago.

A escasos días de la pugna la celebración de las primarias está en manos de una jueza de lo contencioso de León, que debe resolver las medidas cautelarísimas pedidas por García de suspensión de las primarias. Este viernes, señalan fuentes judiciales, el asunto estaba en tramitación y sin estar todavía para resolver. El plazo máximo es el martes, el propio día de celebración de las elecciones internas del partido.

El pasado 1 de junio la Junta Directiva del PP de León aprobó la celebración de su congreso para el 18 de julio y entonces se hicieron oficiales las dos candidaturas que ya buscaban apoyos de forma oficiosa. 

Por un lado está la del principal alcalde del PP en la provincia, el de Villaquilambre, Manuel García. Cuenta con el apoyo de algunos de los principales barones del partido como el presidente comarcal del Bierzo del PP, Raúl Valcarce o el exnúmero 2 del PP y alcalde de Páramo del Sil, Ángel Calvo. Es el favorito de la dirección autonómica del partido que encabeza el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco.

Por otro lado está la candidatura que encabeza el senador y alcalde de Almanza, Javier Santiago, y que cuenta con el apoyo del exalcalde de León, Antonio Silván, que impuso de número 2 a David Fernández, expresidente de Nuevas Generaciones y antaño rival interno de Santiago. Es la candidatura que cuenta con el favor de la sede nacional del PP de Pablo Casado, a quien Santiago y Silván apoyaron en la pugna con Soraya Sáenz de Santamaría.

El control del PP de León provoca un enfrentamiento más entre las direcciones del partido en Valladolid y Madrid, por el peso que tiene la organización provincial y lo decisiva que puede ser para la renovación del poder interno autonómico.

La polémica de las afiliaciones 

El mismo día, y prácticamente a la misma hora, en que Javier Santiago Vélez presentaba su candidatura a los pies de la Catedral de León la candidatura de Manuel García denunciaba presuntas irregularidades en el censo del partido en la provincia.

Lo argumentaban denunciado que en los últimos meses se habrían producido 400 nuevas altas de afiliados del PP de León por internet, aludiendo a que en los estatutos nacionales señalan que las nuevas afiliaciones deben pasar por la Junta Directiva. En León desde el mes de noviembre del 2020, y hasta la de junio que convocó el congreso, no ha habido reuniones de este órgano del PP, pese a que según los estatutos deben haber un mínimo de 3 al año. “Desde esa fecha se han producido una serie de afiliaciones que han sido introducidas directamente en la plataforma electrónica, afiliaciones que serían irregulares y que han llevado a solicitar al comité organizador su nulidad”, denunciaba la candidatura de García.

Entonces ya amenazaban con acciones judiciales si la sede nacional del partido no aclaraba la situación de los censos y las afiliaciones. Ante el silencio han pedido vía judicial que las elecciones internas se paralicen.

Mientras tanto la primera batalla por el poder la ganó Javier Santiago, al presentar bastantes más avales que Manuel García, aunque solo necesitaban de 75 para ser precandidatos a la presidencia del PP de León. El senador Santiago Vélez llevó 2.035 avales frente a los 368 de García. Pero el partido no especificó cuántos de esos avales de cada candidato estaban al corriente de pago en las cuotas del partido, y por tanto pueden votar y avalar.

El censo final del Partido Popular de León se ha cerrado con casi 2.200 afiliados, pero muchos de ellos deben ponerse al día con las cuotas antes de las votaciones para poder hacerlo, el plazo dado por el partido para estar regularizado como militante. En las últimas primarias del PP de Castilla y León este proceso ha acabado en los tribunales en Salamanca, donde se investigan presuntos pagos irregulares en los ingresos de cuotas.

La difícil confluencia

Tal y como pasó en Valladolid, donde se forzó una candidatura única para el liderazgo del partido, en el PP de León se lleva semanas hablando de una confluencia de candidaturas, pero las declaraciones públicas aleja esa circunstancia ideal tan deseada por las direcciones autonómicas y nacional.

Javier Santiago se mostró abierto a una unión con la candidatura de Manuel García, pero la condicionó a que él sea presidente y su número dos, David Fernández, secretario general. Para García no habría “ningún inconveniente” en sentarse a “negociar” aunque reprochó que se pongan líneas rojas de entrada. Con la denuncia judicial de por medio la confluencia se antoja más improbable que nunca, se apunta desde ambas candidaturas.

Para salir como vencedor de las primarias del próximo martes, si la justicia no las suspende, uno de los dos candidatos deberá sobrepasar el 51% de los apoyos y sacar más de 15 puntos al otro. Si no lo hace serán los compromisarios y notables del partido los que elegirán el nombre de su futuro líder en el congreso del domingo 18 de julio.