Barcelona aprueba una modificación urbanística que permitiría prohibir el alquiler de temporada en algunos barrios

La Subcomisión de Urbanismo de Barcelona ha aprobado una modificación del Plan General Metropolitano (PGM) para “preservar” el uso de residencia habitual de las viviendas de la capital catalana. El nuevo texto define los diversos usos que puede tener un inmueble y diferencia la vivienda habitual y permanente del alquiler de temporada y el turístico.

Así, abre la puerta a “prohibir, limitar o restringir el uso diferente del habitual” en aquellas zonas y barrios en los que no haya parque suficiente para garantizar la vivienda, tal como expone el Govern, que es quien ha comunicado la modificación de la normativa.

El objetivo es “distinguir y priorizar” el uso habitual y permanente de la vivienda en Barcelona sobre los usos temporales. La consellera Sílvia Paneque ha afirmado que el cambio de forma parte del “esfuerzo” para proteger el derecho a vivir “de forma permanente” en sus barrios y ciudades.

Esta modificación del PGM parte de un diagnóstico que “acredita una disminución” del parque destinado a la vivienda principal. Esta modalidad ha ido perdiendo peso relativo, pasando de representar el 86,1% en 1991 al 83% en 2021, a pesar del incremento del 20,8% número de viviendas disponibles en ese mismo periodo.

Los distritos donde más se ha notado esta pérdida de residentes habituales son Gràcia (con un 8% menos), les Corts, Eixample y Sarrià-Sant Gervasi (5% menos). Se trata de zonas muy afectadas por la gentrificación y la presencia de expats. Por ello, la reforma del PGM busca proteger a los residentes habituales ante el “mayor poder adquisitivo de las personas que se trasladan temporalmente en la ciudad”.