El PSC pacta con Junts en Barcelona el plan para regular las licencias comerciales en el centro
El Ayuntamiento de Barcelona aprobará con los votos de PSC y Junts el plan para regular las licencias comerciales del centro de la ciudad. Se trata del Plan de Usos de Ciutat Vella, que en los últimos días propició las quejas de asociaciones de vecinos y de Comuns y ERC, que denuncian que favorecerá la apertura de más negocios turísticos.
El teniente de alcaldía y concejal de Ciutat Vella, Albert Batlle, ha restado gravedad a las críticas al Plan de Usos y ha defendio que servirá para “mejorar la convivencia” en el distrito. Uno de sus principales objetivos, señala, es ordenar las actividades según su impacto en el espacio público y aumentar de 55 a 180 las licencias que están reguladas.
En este sentido, la nueva normativa pone coto a la proliferación en el centro de algunos comercios que el consistorio quiere frenar. Es el caso de los salones de manicura y pedicura, las tiendas de accesorios de móviles y las de venta de productos de cannabis. También veta la venta parcial de souvenirs en tiendas que ostenten otras licencias.
Batlle ha agradecido a Junts y también al PP haber participado en el proceso de elaboración del plan. Y ha añadido que espera que Comuns y ERC se sumen en los próximos días a su aprobación.
Sin embargo, ambas formaciones de izquierdas están lejos de validar el Plan de Usos. Desde hace días, Comuns y ERC vienen alertando de que esta regulación abre la puerta a establecimientos destinados al turismo que estaban vetados con la norma anterior, de 2018.
En la misma línea se pronunciaron asociaciones de vecinos del distrito y también la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona (FAVB), que alertó de una “mayor permisividad” en actividades vinculadas al ocio nocturno, el turismo o la hostelería.
Los ejemplos que ponen los detractores del Plan de Usos son la posibilidad –prohibida desde 2018– de abrir locales de alquiler de patinetes, bicis y motos, o de consignas y lockers. Además, la FAVB consideró especialmente preocupante que permitía autorizar hasta siete nuevas discotecas en el distrito, con un “impacto muy directo” en unos vecinos que ya lidian con una amplia oferta de ocio nocturno.
Batlle, por su parte, ha rebatido esta acusación. “La proliferación indiscriminada de nuevas discotecas es falsa”, ha afirmado.