La jueza constata el “arraigo social” de dos detenidos por los saqueos de Barcelona pero les prohíbe acudir a protestas
Una de las juezas de guardia de Barcelona ante las que comparecieron los mayores de edad detenidos por los altercados y saqueos del sábado constató el “arraigo social y familiar” de dos de los arrestados, lo que diluye su riesgo de fuga, y tan solo les prohibió acudir a nuevas protestas. Así lo expuso este lunes la magistrada este lunes en un auto, al que ha tenido acceso elDiario.es.
La jornada de disturbios se saldó con 130 detenidos, 54 mayores y 76 menores de edad. La medida cautelar más dura, para seis de los menores, ha sido el internamiento provisional en un centro de justicia juvenil. Lo más habitual, sin embargo, ha sido que los jueces dejen en libertad a los arrestados. Eso sí, con la prohibición de asistir a más concentraciones.
La libertad provisional por el arraigo en Catalunya constatado por los jueces desmiente el relato que el PP, Vox y Aliança Catalana han lanzado sobre los disturbios, al vincular sin pruebas los participantes en los saqueos con las políticas de inmigración.
En el caso de los dos jóvenes de mayores de edad que ha conocido este diario, los Mossos les arrestaron en La Rambla. Vestían prendas de ropa deportiva que presuntamente habían saqueado antes durante los disturbios, y además, según el atestado del caso, lanzaron piedras y adoquines a los agentes.
Ambos detenidos se enfrentan a los delitos de robos con fuerza y desórdenes públicos. Otros arrestados suman además el delito de atentado contra agentes de la autoridad por haber atacado a agentes de los Mossos d'Esquadra.
La Fiscalía pidió para ambos jóvenes dos medidas cautelares: la prohibición de acudir a protestas en Barcelona mientras se instruye el caso para evitar el riesgo de reiteración delictiva y la obligación de comparecer periódicamente en el juzgado para diluir su posible riesgo de fuga. La magistrada acordó la primera, pero no la segunda. Así ocurrió también en otros tres detenidos.
Según la argumentación de la jueza, obligar a los jóvenes a ir a firmar al juzgado resultaba innecesario, ya que el riesgo de fuga resultaba inexistente al tener los dos jóvenes un domicilio donde poder entregar las notificaciones. “Disponer de domicilio estable, conocido y localizado acredita el arraigo familiar y social”, concluyó la magistrada.
Como la inmensa mayoría de arrestados (solo dos los tenían), estos jóvenes carecen de antecedentes penales, lo que “disminuye potencialmente la probabilidad de eludir el proceso judicial”, agregó la jueza.
Lo que sí acordó la jueza es prohibir a los dos arrestados asistir a protestas en Barcelona. La medida argumentó la magistrada, resulta “necesaria” para “evitar el evidente y manifiesto riesgo de reiteración delictiva” de que los investigados vuelvan a participar en saqueos y disturbios.
“El sacrificio que sufren a su derecho de manifestación es inferior al beneficio que obtiene la seguridad ciudadana y la paz pública”, agregó la jueza, que remarcó que el veto a acudir a manifestaciones no afecta al “normal desarrollo” de la vida cotidiana de los jóvenes.
Además, la jueza advirtió a los dos jóvenes que saltarse la prohibición y acudir a nuevas protestas (hay otra convocatoria para este sábado) implicará que se revisen las medidas adoptadas, y podría acordar otras “que impliquen mayor limitación de su libertad personal”. En otras palabras, que aumentará el riesgo de prisión provisional.
Al margen de los atestados que individualicen las conductas de los 130 arrestados, los Mossos d'Esquadra han anunciado que pedirán autorización judicial para rastrear la red a fin de identificar a los autores de la convocatoria de la protesta en Barcelona. Una solicitud que, según fuentes jurídicas, todavía no se había formalizado este martes.