Dentro de los grupos 'blocus' que preparan más saqueos en Barcelona: “¿Alguien puede conseguir bengalas?”
Los disturbios y el pillaje en tiendas del pasado sábado por la tarde en el centro de Barcelona cogieron desprevenido a casi todo el mundo. Los Mossos tenían noticia de una convocatoria por redes que les llevó a reforzar su dispositivo, pero no previeron esa dimensión. Ni vecinos, ni comerciantes, ni la gente que paseaba por la zona esperaban vivir una situación que suele estar vinculada a manifestaciones o incluso eventos deportivos, pero que esa tarde no llegó acompañada de nada de eso.
La mayoría de la prensa tampoco lo esperaba y solo medios como Newtral habían puesto el foco sobre la quedada que se estaba cocinando en redes como TikTok. Pero el mismo sábado, cuando aún no se habían apagado las llamas de la Ronda Universitat, un grupo de WhatsApp ya reclutaba gente para volver a repetir lo mismo el 31 de octubre, que es el sábado que queda más próximo y, además, noche de Halloween, o la 'Castanyada' en Catalunya.
“El 31 activos”, reclama uno de los primeros mensajes del grupo bajo el nombre de Blocus 31/10, en el que aún hay solo una cincuentena de personas. Pero pronto van uniéndose más. Algunos suben fotos y vídeos de los robos y carreras delante de la policía, que prácticamente retransmiten en directo.
“Han venido los Mossos”, comenta un usuario. Empieza a fraguarse un debate sobre si es preferible volver al día siguiente o esperar al próximo sábado, cita para la que el grupo fue creado. “Mañana para qué quieres ir si no hay nada para robar”, exclama otro usuario.
Llegada la madrugada, el grupo se escinde, ya que una parte decide irse a Telegram, una aplicación de mensajería similar a WhatsApp pero, supuestamente, más “segura”. La dinámica en la nueva red se mantiene intacta, incluyendo la jerga. El saludo 'klk' (qué lo qué), 'achapa' como expresión o insultar escribiendo 'zbi' denota claramente una franja de edad de chavales de instituto.
El grupo original de WhatsApp se mantiene, pero, con el cambio de red, también proliferan otros. En las siguientes horas, y también durante el domingo, experimentan un rápido crecimiento. En el primero, unos 300 miembros. En Telegram, el principal tiene más de 1.500.
Blocus: una imitación de Francia
Blocus, que viene de bloqueo en francés, ha sido la palabra que ha inspirado las protestas estudiantiles en París y otras ciudades francesas, y también la etiqueta que ha acabado pasando a Catalunya. Tal y como explicó el analista de redes Marcelino Madrigal en Rac1 el domingo, diversos perfiles de redes sociales, sobre todo TikTok, habían comenzado a difundir una convocatoria para acudir a protestar a Barcelona el sábado por la tarde.
Algunos detalles de esas cuentas llamaban la atención desde el inicio, por parecer poco espontáneas. Para empezar, se trataba de perfiles reciclados, es decir, que ya contaban con un número alto de seguidores que habían llegado por otras razones y que, sin previo aviso, cambiaron su contenido por el de una página sin otro contenido que llamar a la protesta. Fue aquí además donde se viralizaron los códigos QR que daban acceso a grupos de Whatsapp y Telegram donde acabó de gestarse el resto.
La segunda cosa que sonaba extraña era que tanto los carteles (elaborados con IA, como la mayoría de los que se comparten) como sobre todo los lemas sonaban muy desconectados de la realidad local. Banderas independentistas sin ninguna alusión en catalán, mensajes genéricos contra “el sistema” o por la “calidad del instituto”, y llamadas a lugares tan infrecuentes como Granollers o Vic donde rara vez se convocan protestas, fuera de las muy locales.
Pero los chavales que estaban en los grupos de las protestas eran catalanes, según confirmaron los Mossos. De los 120 detenidos, más de la mitad eran menores de edad. La mayoría de entre 16 y 18, pero algunos, rondaban los 14 años. Los antecedentes penales del grupo al completo no pasaban de anecdóticos.
Además, fuentes de los servicios de información indican que “no han podido acreditar, por el momento, una dirección común, ni injerencia de otros estados”. Sí que el origen del movimiento está en Francia y Bélgica. “Responde más bien a una dinámica desorganizada de la que se aprovechan muchos menores y muchos jóvenes con ganas de rapiña”, explican estas mismas fuentes.
Diversión, “Gobierno de mierda” y desinformación
“¿Alguien de tng? [Tarragona]?”, preguntaba uno. “Venid a Igualada”, decía otro. Algunos animan a ir disfrazados “como en Francia”. Otros dos conversan sobre la posibilidad de utilizar pirotecnia. “¿Chavales, alguien puede conseguir bengalas?”, pregunta uno, a lo que le contesta un segundo: “Mejor petardos y cohetes para tirárselos a la poli”.
Varios presumen de haber conseguido robar muchas cosas de la tienda de PC Componentes. Durante los primeros momentos, se compartieron muchas fotos y vídeos de los altercados. Pero, según pasaban las horas, las imágenes más compartidas eran de sus supuestos botines. “Yo tengo un Pandora”, dice una persona que sube la fotografía de una mano con un anillo de esa joyería, destrozada unas horas antes. “No han dejado ni los estantes”, comenta otra.
Hay un claro tono lúdico y de provocación en la mayoría de los mensajes, también ganas de demostrar que han participado en los altercados. Sobre todo en el grupo de Telegram, un numeroso grupo se dedica durante todo el domingo a identificar posibles objetivos de nuevos robos, principalmente joyerías, tiendas de lujo y relojes y, en menor medida, de informática.
Algunos de los presentes, los menos, tratan de conferir un tono político a la causa e incluso reniegan de los saqueos. Pero rápidamente la mayoría les corta el paso. “Yo lo que quiero es robar”, dice uno. Otro asegura que las concentraciones en las plazas “no van a conseguir nada”, por lo que el objetivo es hacer disturbios, como en Francia.
El lunes por la mañana el canal de Telegram queda expuesto en varios medios, razón por la que los administradores borran todo el historial de mensajes. “Para los medios de comunicación que hablan mierda esto no es por saquear, es por demostrar que juntos podemos vencer a este Gobierno de mierda”, escriben los que controlan el canal.
Han pasado más de 40 horas de los altercados y esa es una de las primeras veces que alguien hace una referencia concreta al Gobierno. Ha habido mensajes políticos antes, algunos de profundo malestar con la situación social. Algunos de ellos, también, con altas dosis de desinformación. Un joven envió el domingo un audio al grupo de WhatsApp en el que anunciaba: “Está saliendo un Tiktok en directo de RETVE o algo así que sale Rufián el de Vox diciendo que tenemos la razón nosotros, que no somos los culpables de que se hayan llevado todo”.
Poco después de las 22 horas del lunes, el canal de Telegram había sido borrado. “Este grupo no se puede mostrar porque violó los términos del servicio de Telegram”, rezaba el mensaje que aparecía cuando se intentaba acceder a él. En WhatsApp quedaba el inicial y más reducido, aunque sin actividad desde el medio día.