Represaliados del franquismo vuelven a la 'casa de los horrores' de Via Laietana: “Es el lugar del crimen”
Los hermanos Pepus y Maribel Ferrándiz, Manel Pujades y Carles Vallejo, todos ellos víctimas de la represión franquista, accedieron el pasado 18 de diciembre a los calabozos de Via Laietana 43 en Barcelona como testigos en el marco de la investigación que realiza la Fiscalía de Memoria y Derechos Humanos de Barcelona.
Así lo han desvelado los represaliados este martes en una atención a los medios ante la conocida como la 'casa de los horrores' franquista de Barcelona, sede durante años de torturas a opositores al régimen y que, pese a las reiteradas demandas de las víctimas, el Gobierno se resiste a convertir en un espacio de memoria.
“El impacto humano de volver no se puede describir”, ha recordado Carles Vallejo, torturado por su actividad sindical, que ha calificado la visita como “histórica”, pues fueron los primeros represaliados en volver “al lugar del crimen”.
“Lo hablé con mi familia y otros represaliados, pero prevaleció el derecho a la memoria y poder explicar lo que otros ya no pueden explicar”, ha aseverado Vallejo.
El edificio sigue inmerso, en pleno 2026, en un profundo debate sobre su futuro: las víctimas del franquismo reclaman que la Policía se traslade a otra sede y la Jefatura se convierta en un memorial, como ocurrió con la sede de la Stasi en Berlín. Sin embargo, tanto los Ejecutivos central como catalán, ambos socialistas, han enfriado el traslado y mantienen que el edificio puede ser al mismo tiempo sede policial y lugar de memoria.
La visita comenzó con una reunión con la fiscal de Memoria Democrática de Barcelona, Sara Gómez Expósito, la primera representante del Ministerio Público o la judicatura que ha escuchado a víctimas de la represión franquista tras años de denuncias que terminaban archivadas debido a la prescripción o a la amnistía del 1977.
En la visita, los represaliados pudieron relatar sus experiencias y, posteriormente, accedieron a los calabozos en los que, durante la dictadura franquista, se produjeron detenciones, interrogatorio y torturas.
Vallejo también ha explicado que incluso funcionarios actuales con los que pudieron hablar manifestaron su malestar por permanecer en el edificio al no contar con las “condiciones operativas” óptimas debido a su antigüedad.
Las entidades memorialistas lamentan que, si bien se trataba de una reivindicación histórica, se haya producido 50 años después de la muerte del dictador y que la visita no se haya podido hacer en condiciones “adecuadas”, dado que el edificio funciona en la actualidad como Jefatura Superior de Policía Nacional en Catalunya.
Los represaliados han reclamado que el edifico sea exclusivamente en un espacio de memoria de la represión franquista, sin presencia policial, un hecho que consideran “imprescindible” para que las personas que sufrieron torturas puedan acceder junto a sus familiares y compañeros para explicar lo vivido y que la experiencia sea reparadora.
También reclaman que el edificio se abra a la sociedad y a los centros educativos, como ha sucedido con otros espacios, como las antiguas prisiones de La Modelo y de la Trinitat.
Durante la visita, los testigos pudieron constatar que el edificio ha sufrido modificaciones y reformas, aunque parte de la estructura original y elementos significativos todavía se conservan.
Las entidades recuerdan que en julio de este año se debe resolver el expediente para declarar Via Laietana 43 como lugar de memoria democrática y reiteran que no tiene sentido que continúe operando como comisaría, pues gran parte de las instalaciones ya no son operativas, mientras el cuerpo policial dispone de un complejo moderno en La Verneda.