Los maquinistas se han plantado este jueves y se han negado a conducir los trenes de Rodalies en Catalunya, dejando a la población sin servicio por segundo día consecutivo a pesar de que el Govern anunció el miercoles que esta mañana se reanudaría de manera “progresiva” tras el accidente mortal del pasado lunes en Gelida.
Desde Rodalies confirman que los maquinistas han acudido a su puesto de trabajo pero se han negado a conducir los trenes ante la “falta de garantías” de Adif sobre la seguridad de la infraestructura.
Fuentes del Sindicato de Maquinistas Semaf han detallado a elDiario.es que los trabajadores reclaman que Adif certifique pormenorizadamente los tramos seguros. Según indican, ese certificado fue la garantía que la empresa les ofreció inicialmente para reanudar el servicio, pero hasta ahora no lo habrían obtenido.
“No entendemos que el Govern dijera ayer que se reanudaría hoy cuando todos sabíamos que no se iba a producir”, aseguran fuentes de Semaf, que rechazan hablar de “huelga encubierta”. “Todo el mundo era consicente ayer de la situación, no hay nada encubierto”, resaltan esas mismas fuentes, que aseguran que los maquinistas de Renfe trabajan junto a Govern y Adif para recuperar el servicio.
Durante la jornada del miércoles Rodalies y Adif llevaron a cabo unas marchas de reconocimiento por el conjunto de la red para explorar su seguridad. A las 17 horas del miércoles, el presidente de Adif envió una carta al Govern en la que certificaba la segudiad de todas las vías, a excepción de dos tramos en la R4Sud y en la R11. Sin embargo, esta carta es insuficiente para los maquinistas, que piden una certificación más detallada.
Además, fuentes laborales indican que esas expediciones no fueron tan bien como para considerar segura la vía porque, indican, en algunos puntos habrían encontrado deficiencias aún no resueltas. Es por ello, aseguran, por lo que rechazan mover los trenes hasta que Adif asegure por escrito la viabilidad del servicio.
“[Los maquinistas] están pidiendo una serie de medidas de seguridad adicionales a las que presentó Adif que entienden que no se están cumpliendo”, ha explicado el portavoz de Rodalies, Antonio Carmona a Catalunya Ràdio. “Están yendo a trabajar pero por razones no se está prestando el servicio”. Los sindicatos se reunirán con la compañía a las 11 de la mañana.
El Govern, por su parte, ha anunciado que ha abierto un expediente a Renfe por la negativa de los maquinistas a circular este jueves, pese a que Adif haya afirmado que “la seguridad está garantizada”, según ha informado el comisionado para el traspaso de Rodalies, Pere Macias, en una comparecencia ante los medios.
“Renfe no está prestando un servicio que debe dar”, ha afirmado. “No lo podemos tolerar, porque se está garantizando la seguridad y se está afectando al derecho a la movilidad de miles de ciudadanos de Catalunya”, ha señalado Macias, quien ha remarcado que se exigirán “responsabilidades a quien corresponda”.
En las estaciones, los informadores dicen a los usuarios que no hay trenes, y en algunos casos hay accesos a los andenes cerrados. “Recomendamos consultar servicios alternativos a los canales habituales de Rodalies y planificar el viaje con medios de transporte complementarios”, afirma Rodalies en X.
En previsión a las dificultades que ya reconoció el Govern para este jueves, explicaron que aumentan las frecuencias de los Ferrocarrils de la Generalitat (FGC). Además, también se mantienen barreras levantadas de la autopista del Garraf, y las operadoras de autobús tienen autorización para ampliar la flota disponible.
Hasta el viernes, y con posibilidad de prórroga, quedan anuladas las Zonas de Bajas Emisiones (ZBE) en los municipios del área metropolitana de Barcelona.
Una de las principales arterias viales de Catalunya, la AP-7, está cortada en sentido Sud entre Martorell y Vilafranca del Penedès debido a la inestabilidad del muro de contención que el martes causó el accidente mortal en Gelida. El corte ha supuesto que en la A-2 se acumulen 18 kilómetros de retenciones entre Cornellà de Llobregat y Martorell en sentido Barcelona, según ha informado el Servei Català de Trànsit.
Confusión entre los usuarios
Andrea se ha quedado perpleja ante las pantallas, que normalmente anuncian la frecuencia de trenes pero que este jueves, de nuevo y a pesar de la promesa del Govern de reestablecimiento de servicio, seguían en blanco. Sólo un mensaje que avisa de que hoy tampoco hay trenes y que recomienda usar medios alternativos de transporte. “¿Qué medios? No tengo coche y los autobuses van llenos”, dice esta mujer, que se ve llegando tarde por segundo día consecutivo al trabajo. “Eso me pasa por confiar en lo que dicen los políticos”, lamenta.
La pareja de informadores que están apostados frente a los tornos se reconocen “cansados” a pesar de que sólo llevan una hora de turno. “Es que la bronca nos la llevamos nosotros. Pero por mucho que nos preguntéis, no sabemos nada”, aseguran, mientras señalan a las pantallas informativas. “¿La previsión? Es la que dijeron ayer en la tele. Que a las 6h habría trenes, y ya ves”, añaden. Al tiempo que acaban la frase, suena por megafonía una grabación que pide “usar servicios alternativos por carretera”.
En Sants, la principal estación de la capital catalana, los tornos están cerrados y no aparecen los trenes en los paneles informativos. Las personas que llegan a la estación se encuentran con que sus trenes no están anunciados y no pueden acceder a las vías. A diferencia del miércoles, la megafonía funciona correctamente y hay más informadores avisando de la suspensión del servicio.
La estación de Arc de Triomf, igual que la de Plaça Catalunya o la de Sants han amanecido casi vacías. Son pocas las personas que han intentado tomar los trenes que el Govern prometió que hoy volverían a circular. “No me arriesgo, yo es que ya no me fío”, apunta Claudia, que cada día viaja desde Barcelona hasta Mataró para ir a trabajar. Siempre va en tren, pero hoy ha decidido ir por otros medios. “Ayer fue un desastre, un caos. Hoy ya sabía con qué bus tenía que ir y no pensaba arriesgarme. No hasta que vea que va todo bien de verdad”, asegura. Eso sí, ha madrugado más de lo normal para poder subirse al autobús. “Ayer todos iban llenos y me tuve que esperar al tercero que vi para poder subir”, cuenta.
A pocos metros de la estación de Plaça Catalunya se encuentran una serie de paradas de buses interurbanos en los que se podían contar bastantes más personas que en Rodalies. Juanjo ha bajado de uno de esos autobuses. Viene de Castelldefels y, aunque entra a trabajar a las 9h, se ha apeado a las 7.45. “He madrugado mucho, por si los buses iban llenos”, cuenta. Él ha tenido suerte, más que Álex, que se ha quedado sin poder subir al autobús que se dirigía a Mataró porque iba completo, tal como indicaba el cartel luminoso en el morro del vehículo. “Tenía que haberlo visto venir”, se lamenta, mientras saca el teléfono para avisar a su jefe de que hoy también llegará tarde.