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Colaboración público-privada: ¿una solución definitiva para desatascar el tren de la costa Gandia-Oliva-Dénia?

Miguel Giménez

València —
16 de agosto de 2021 07:30 h

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“Tenemos huecos de transporte público llamativos, como el tren de la costa, que se deben corregir”, apuntaba el conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, en una entrevista concedida a elDiario.es hace unas semanas.

El conocido como 'tren de la costa', que debe unir las localidades valencianas de Gandia, Oliva y Dénia (apenas 38 kilómetros por carretera), y seguir hasta Alicante, es una infraestructura que vienen reivindicando (sin éxito) desde hace décadas los vecinos de las comarcas de La Safor y La Marina Alta -la actual línea de Cercanías desde València (C-1) finaliza en Gandia-, que han protagonizado diversos actos reivindicativos (iniciativas municipales, manifestaciones, recogidas de firmas...). La antigua línea ferroviaria que ofrecía el servicio fue desmantelada en 1974, después de casi un siglo en funcionamiento. En este sentido, el president de la Generalitat, Ximo Puig, anunciaba hace unos días que el Gobierno valenciano planteará en septiembre a la ministra de Transportes, Raquel Sánchez, la necesidad de ejecutar esta obra y la posibilidad de recurrir a la colaboración público-privada para poder desarrollarla.

El jefe del Consell considera que el tren de la costa es “una infraestructura imprescindible”, al tiempo que explicaba que se está trabajando con los alcaldes de Denia y Xàbia especialmente, ya que se trata de una obra compleja en aspectos medioambientales que hay que hacer “bien”. Desde la Conselleria de Infraestructuras se viene trabajando con el Ministerio desde hace un tiempo sobre esta posibilidad de colaboración público-privada, aunque todavía no se ha concretado cómo sería esa cooperación entre la Administración y la iniciativa privada.

Precisamente, el conseller España explicaba en la entrevista que se han mantenido contactos con el Ministerio en relación a esta actuación: “Es una zona compleja por el terreno, las comarcas, el valor natural, el riesgo de inundaciones...”, y recordaba que el proyecto del Ministerio está en fase de evaluación ambiental “consideran que el próximo año estará superada esa fase”. “Queremos dar certidumbre a los vecinos de esas comarcas y hemos planteado al ministerio de qué forma podría participar la Comunitat Valenciana para agilizar la construcción de una infraestructura que lleva tantos años demandada como en un cajón”, sostenía el titular de Política Territorial, quien insistía en que la Generalitat está dispuesta a participar de la redacción del proyecto. 

El futuro tren de la costa del tramo Gandia-Oliva-Dénia sigue en estudio informativo y está pendiente de la declaración de impacto ambiental (desde 2017), sobre todo entre Oliva y Dénia por su alto valor paisajístico. Entre Cullera y Gandia prevé el desdoblamiento de la actual vía única. El Gobierno apenas destina una partida de unos 50.000 euros en los Presupuestos Generales del Estado de 2021 al proyecto, una cantidad que corresponde al coste estimado de los nuevos informes.

El estudio informativo, público desde 2016

El 8 de julio de 2016 se publicaba en el Boletín Oficial del Estado (BOE) el anuncio del Ministerio de Fomento de información pública del 'Estudio informativo de la línea ferroviaria València-Alicante (Tren de la Costa), en cuya memoria se reconoce que no existe conexión ferroviaria por el litoral entre ambas ciudades -solo se encuentra en servicio hasta Gandia pero no están conectadas localidades como Oliva, Dénia o Benidorm-, lo que se traduce en que “una amplia franja -entre Alicante y Gandia- se encuentra ferroviariamente incomunicada con el resto de la red estatal y de ahí se deduce la necesidad de resolver esta problemática”.

El proyecto contemplaba la puesta en servicio progresiva de la línea ferroviaria con una primera fase entre Gandia y Oliva (estación provisional), prevista para 2017, y una segunda que uniera Oliva con Dénia para 2020. Ninguna de estas previsiones se ha cumplido. En la memoria se incluye la conexión Alicante-Benidorm (2025) en una tercera fase del proyecto y la conexión Benidorm-Dénia para una cuarta etapa (2030).

Sin embargo, según este documento, “atendiendo a los criterios de rentabilidad financiera y socioeconómica de la actuación, desde el punto de vista del interés de la sociedad en su conjunto”, el tren de la costa no resulta “rentable”.

Las previsiones de los estudios del Ministerio se referían a que esta infraestructura podría llegar a tener alrededor de 360.000 usuarios anuales, un tráfico de viajeros que sería sensiblemente mayor según las estimaciones de un estudio elaborado por la Universidad de Alicante, elaborado por Armando Ortuño (ingeniero de Caminos, Canales y Puertos), Vicente Mateu (ingeniero técnico en Obras Públicas) y Jairo Casares (ingeniero técnico en Obras Públicas), que cifra en 540.000 pasajeros al año en esta línea para el año 2030 (un 50% más).

De momento, y a la espera de que se acuerde una solución definitiva a este proyecto, los ciudadanos del sur de la provincia de Valencia y del norte de Alicante deberán seguir esperando para tener una conexión ferroviaria por el litoral propia del siglo XXI.