La comunidad educativa valenciana, en huelga para protestar contra las políticas del Gobierno de Pérez Llorca
Los colegios e institutos públicos valencianos han amanecido esta mañana con la actividad 'al ralentí', y no solo por las fechas en las que nos encontramos, en vísperas de las fiestas de Semana Santa y Pascua, sino también por la huelga general convocada por los principales sindicatos educativos (Stepv-Iv, Csif, CCOO-PV y UGT-PV) y que, según las plataformas sindicales, ha tenido un seguimiento masivo. Además, desde este medio día, se han celebrado manifestaciones en las principales ciudades valencianas, la más numerosa de ellas, la celebrada en la ciudad de València.
La marcha en la capital, que ha estado precedida de una concentración frente a la sede de la Conselleria de Educación en Campanar, ha partido de la plaza de San Agustín para recorrer las principales vías del centro de la ciudad. Mientras los convocantes cifran el seguimiento de la huelga en el 80%, la Conselleria lo rebaja al 35% del personal docente.
El Consell, “firmemente comprometido” con el diálogo
La Conselleria de Educación, Cultura y Universidades ha hecho público el informe provisional de seguimiento de la huelga convocada para este martes, 31 de marzo, en los centros educativos públicos de la Comunitat Valenciana de los que se desprende que el seguimiento ha alcanzado una media del 35,59 % entre el personal docente.
De esta forma, un total de 25.322 maestros y profesores han secundado la convocatoria realizada por las organizaciones sindicales de los 71.150 convocados, según datos recabados hasta las 13.00 horas por la Dirección General de Personal. A ellos se suman otros 720 trabajadores y trabajadoras del personal no docente, de un total de 5.461 convocados, lo que significa que el seguimiento de la huelga alcanza el 13,18 %.
La consellera de Educación, Cultura y Universidades, Carmen Ortí, ha afirmado que el Consell “está firmemente comprometido con el marco de diálogo permanente con la comunidad educativa, porque entendemos que las reformas y mejoras del sistema educativo deben construirse desde el acuerdo, no desde la confrontación”.
En este sentido, Ortí ha reiterado que la Conselleria “ha apostado siempre por mantener abiertos todos los canales de diálogo con toda la comunidad educativa y con las organizaciones sindicales y así va a seguir siendo”. Además, ha recordado que existe “un calendario de negociación activo en las mesas sectoriales, donde se abordan las principales demandas del profesorado”.
“Asimismo, -ha señalado- resulta llamativo que los sindicatos convoquen hoy una huelga y eleven el tono reivindicativo cuando durante los ocho años de gobiernos del Botànic no promovieron movilizaciones de esta intensidad ante situaciones estructurales similares o incluso más complejas”.
La Conselleria “no responde a las reclamaciones”
Los docentes valencianos, que cuentan con el respaldo de las asociaciones de familias y de sindicatos de estudiantes, insisten en denunciar la actitud del departamento que ahora dirige la consellera Carmen Ortí y que no responde a las reclamaciones de los maestros y profesores, que instan a Educación a sentarse a negociar dando respuesta a sus demandas y no con el último decálogo que les remitieron y que consideran una “burla”, ya que “no aportaba nada y condicionaba las mejoras a los presupuestos o a la financiación autonómica”.
Entre las reivindicaciones de la comunidad educativa, que motivan la convocatoria del paro del 31 de marzo, se encuentra la derogación “inmediata” de la Ley Rovira que, a juicio de los convocantes, “debilita el valenciano como lengua vehicular, desvertebra el sistema educativo y genera desigualdades territoriales”.
Además, reclaman ratios más bajas, recursos suficientes, menos burocracia, mejora de la salud laboral del profesorado, infraestructuras educativas dignas, mejoras salariales, condiciones dignas para los docentes y recuperar los presupuestos recortados, así como apoyo al colectivo de filólogos en la enseñanza en valenciano, entre otras reivindicaciones.
La comunidad educativa amenaza con una huelga general indefinida a partir de mayo si la Generalitat Valenciana no atiende a sus reivindicaciones.