València abre al público el Museu del Mar: la Casa dels Bous recupera oficios y tradiciones de la memoria marinera

La alcaldesa de València, María José Catalá, ha presentado este martes el Museu de la Mar, acompañada del concejal de Acción Cultural, Patrimonio y Recursos Culturales, José Luis Moreno; del titular de Cultura en la Diputació Provincial de València, Francisco Teruel; así como de numerosos representantes del sector de la cultura y del tejido social y asociativo de Poblats Marítims. El acto, celebrado en la Casa dels Bous, ha contado igualmente con la participación del autor del proyecto museológico, Rubén Pacheco; y de la empresa responsable del diseño museográfico, Matra Museografía; y ha concluido con la colocación en vitrina de los cuernos recuperados de las ménsulas talladas con forma de cabeza de buey del balcón y con la realización de una demostración en vivo del trabajo de un redero.

El Museu de la Mar preserva y difunde la memoria marinera de València desde uno de sus edificios más singulares, recuperando los escenarios, los oficios y las tradiciones que configuraron la identidad de este barrio y que definieron una forma de vida fuertemente arraigada en la personalidad valenciana. Con una inversión total superior a los 2,2 millones de euros, el museo aborda el origen de la Casa dels Bous, la creación de las primeras sociedades de pescadores tras la abolición del sistema gremial, las embarcaciones y los artes de pesca tradicionales, las infraestructuras pesqueras y los oficios ligados a la cultura del mar, el desarrollo urbano de los barrios marítimos, así como la devoción popular en esta zona de la ciudad, favorecida por los peligros del mar y por la dureza de la vida marinera.

“Hoy no abrimos únicamente las puertas del primer nuevo museo municipal en casi dos décadas. Hoy recuperamos una parte fundamental de la historia de la ciudad que durante demasiado tiempo estuvo esperando un lugar permanente desde el que poder contarse, reconocerse y transmitirse a las siguientes generaciones: la relación de València con el mar y con la cultura marinera”, ha declarado la alcaldesa, María José Catalá. “Y no lo hacemos en cualquier sitio, sino en Poblats Marítims, en el lugar donde nació aquella cultura, junto a la playa del Cabanyal, junto a las calles en las que vivieron quienes hicieron posible, con su constancia y con su trabajo diario, aquella forma de vida y dentro de un conjunto que fue testigo directo de ella: la Casa dels Bous y el Pati de Tenyidors”.

Plan museológico

“Desde las primeras iniciativas para impulsar un museo del mar en València hasta hoy han transcurrido más de 60 años, entre la segunda mitad del siglo pasado y el primer cuarto de éste. Un periodo en el que la actividad ligada a la pesca y a la cultura marinera ha ido desapareciendo hasta su práctica extinción. Por ese motivo, era tan importante sacar adelante este proyecto, a fin de mantener vivo dicho legado”, ha manifestado Rubén Pacheco, autor del Plan museológico del Museu de la Mar. “Para el desarrollo de esta empresa, ha sido crucial, además de una intensa investigación histórica y documental, el contacto con la gente de Poblats Marítims, para, con ellas y ellos, poder reconstruir la memoria marinera gracias a sus testimonios, a sus documentos y a sus historias personales y familiares”.

“No ha sido una tarea fácil. A pesar de su cercanía cronológica, los vestigios materiales de la cultura del mar son más bien escasos. Han ido desapareciendo con el transcurso de los años, por lo que ha sido un verdadero reto localizar materiales suficientes y significativos de dicha tradición”, ha proseguido Rubén Pacheco. “Esto ha sido posible gracias a la colaboración de entidades como l’ETNO, dependiente de la Diputació Provincial de València, o el Museo de Santa Pola, así como del importante número de personas de Poblats Marítims que han conservado y que han cedido su historia familiar y sus propios testimonios para que se integren permanentemente en la Casa dels Bous. La gente de la mar, ellas y ellos, su relato vital, es el verdadero patrimonio cultural que preserva este museo”.