Fuente del Jarro pone en funcionamiento la primera Comunidad Energética Local en un parque empresarial

Desde el pasado viernes uno de julio está en funcionamiento en la Fuente del Jarro la primera Comunidad Energética Local (CEL) de la Comunitat Valenciana promovida por una entidad gestora de áreas empresariales, en este caso la Entidad de Gestión y Modernización Asivalco Fuente del Jarro, que contó para ello con el Iberdrola como socio tecnológico, asesoramiento legal y técnico de Grupo Solar 3 Levante y la financiación del IVACE.

Se trata de una experiencia piloto que permite agrupar seis contratos eléctricos permitiendo a las empresas cooperar en la producción, distribución y uso de energía, “que reporta beneficios económicos, ambientales y sociales”, afirman desde la entidad. Estas empresas pasan a ser productores, gestores y usuarios de energía limpia y más económica, mediante unas instalaciones compartidas de autoconsumo de 33 kw, ubicadas sobre las cubiertas de los edificios, reduciendo gastos administrativos y otros costes gracias a la aplicación de economías de escala.

Asivalco fue promotor de este proyecto al que se comprometieron diversas empresas del entorno del área de servicios y que está abierto a la participación de más firmas. En la actualidad ya se trabaja en la línea de integrar las instalaciones fotovoltaicas de Asivalco con las de la CEL y sumar otras empresas que quieran participar y beneficiarse de este proyecto pionero.

Para el gerente de la EGM Asivalco Fuente del Jarro, Joaquín Ballester, “se trata de un proyecto al que deseamos se puedan sumar más empresas y que puede ser replicado en otras áreas empresariales, a las que ofrecemos nuestra experiencia”.

Desde el pasado viernes uno de julio está en funcionamiento en la Fuente del Jarro la primera Comunidad Energética Local (CEL) de la Comunitat Valenciana promovida por una entidad gestora de áreas empresariales, en este caso la Entidad de Gestión y Modernización Asivalco Fuente del Jarro, que contó para ello con el Iberdrola como socio tecnológico, asesoramiento legal y técnico de Grupo Solar 3 Levante y la financiación del IVACE.

Se trata de una experiencia piloto que permite agrupar seis contratos eléctricos permitiendo a las empresas cooperar en la producción, distribución y uso de energía, “que reporta beneficios económicos, ambientales y sociales”, afirman desde la entidad. Estas empresas pasan a ser productores, gestores y usuarios de energía limpia y más económica, mediante unas instalaciones compartidas de autoconsumo de 33 kw, ubicadas sobre las cubiertas de los edificios, reduciendo gastos administrativos y otros costes gracias a la aplicación de economías de escala.

Asivalco fue promotor de este proyecto al que se comprometieron diversas empresas del entorno del área de servicios y que está abierto a la participación de más firmas. En la actualidad ya se trabaja en la línea de integrar las instalaciones fotovoltaicas de Asivalco con las de la CEL y sumar otras empresas que quieran participar y beneficiarse de este proyecto pionero.

Para el gerente de la EGM Asivalco Fuente del Jarro, Joaquín Ballester, “se trata de un proyecto al que deseamos se puedan sumar más empresas y que puede ser replicado en otras áreas empresariales, a las que ofrecemos nuestra experiencia”.

Desde el pasado viernes uno de julio está en funcionamiento en la Fuente del Jarro la primera Comunidad Energética Local (CEL) de la Comunitat Valenciana promovida por una entidad gestora de áreas empresariales, en este caso la Entidad de Gestión y Modernización Asivalco Fuente del Jarro, que contó para ello con el Iberdrola como socio tecnológico, asesoramiento legal y técnico de Grupo Solar 3 Levante y la financiación del IVACE.

Se trata de una experiencia piloto que permite agrupar seis contratos eléctricos permitiendo a las empresas cooperar en la producción, distribución y uso de energía, “que reporta beneficios económicos, ambientales y sociales”, afirman desde la entidad. Estas empresas pasan a ser productores, gestores y usuarios de energía limpia y más económica, mediante unas instalaciones compartidas de autoconsumo de 33 kw, ubicadas sobre las cubiertas de los edificios, reduciendo gastos administrativos y otros costes gracias a la aplicación de economías de escala.