Un incendio en un bajo tras el desalojo de un asentamiento de ocupas en València obliga a evacuar a 80 vecinos de dos edificios
Una enorme columna de humo negra ha sobresaltado a los vecinos del barrio de Benicalap en València en torno a las 16.30 horas de la tarde como consecuencia de un incendio que se ha producido en los bajos de un edificio ubicado entre los números 23 y 25 de la calle Picaio.
Hasta el lugar del suceso se han desplazado bomberos de los parques de Campanar, Oeste y Sur. También han acudido varias ambulancias y dotaciones de la Policía Nacional y Local, según ha comprobado in situ elDiario.es. Fuentes municipales han informado de que los Bomberos han desalojado a unas 80 personas de dos edificios por prevención. El incendio afecta únicamente a los bajos sin afectar a las viviendas superiores donde se ha concentrado el humo.
Fuentes vecinales han comentado a elDiario.es que precisamente este jueves por la mañana se ha producido el desalojo de medio centenar de ocupas que llevaban residiendo en los mencionados bajos. Los residentes habían denunciado los problemas de convivencia que se daban por falta de salubridad, ruidos a altas horas e incluso amenazas y agresiones en algún momento. Tras la pertinente denuncia que se puso hace un par de años por parte de la propiedad de los bajos, al parecer una entidad bancaria, este jueves por la mañana se ha producido el desalojo por parte de las fuerzas de seguridad.
Los investigadores tratan de averiguar si el fuego ha sido intencionado, aunque se mantienen abiertas otras hipótesis.
La alcaldesa de València, María José Catalá, se ha desplazado hasta el lugar de los hechos y ha informado de que no ha habido heridos ni personas atendidas por inhalación de humos, pero ha advertido de que previsiblemente algunas familias no podrán pasar la noche en sus viviendas hasta que evalúe el estado del edificio afectado por el fuego.
Los bomberos han informado de que el incendio está controlado y han recomendado a los vecinos cerrar las ventanas de las viviendas cercanas para evitar la entrada de humo mientras duren los trabajos de extinción.