Los jefes de la trama Gürtel: “Había química con Francisco Camps”

Lucas Marco

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Francisco Correa y Pablo Crespo, jefes de la red Gürtel, han confirmado que el expresidente autonómico Francisco Camps ejercía una suerte de enlace con la trama en Valencia. “Había química con Francisco Camps”, ha declarado Crespo ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la pieza separada 5 del 'caso Gürtel' sobre la adjudicación de un 'stand' en la feria Fitur y los contratos menores con la Generalitat Valenciana.

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Las declaraciones de ambos acusados son una de las claves de Anticorrupción para apuntalar su acusación contra Francisco Camps, para el que solicita dos años y seis meses de prisión, además de inhabilitación para cargo público durante diez años, por los presuntos delitos de prevaricación y de fraude a la administración pública. Crespo y Correa han alcanzado un pacto de conformidad con el Ministerio Público y han confesado que la red corrupta creó una delegación en Valencia, encabezada por Álvaro Pérez El Bigotes, para encargarse de los actos del PP y obtener de paso adjudicaciones públicas.

Los dos jefes de la trama han reconocido que, tras la ruptura con el PP nacional —“las relaciones con [Mariano] Rajoy no eran buenas”, ha dicho Crespo—, enviaron en 2004 al Bigotes de delegado de Gürtel a Valencia debido a su excelente relación de amistad con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana. “Correa decidió que, a falta de trabajo [en Madrid], podía iniciar una nueva vía en Valencia porque teníamos oportunidades”, ha afirmado Pablo Crespo.

Así, Álvaro Pérez era el responsable de tratar con los dirigentes del PP valenciano, aunque Crespo y Correa han reconocido que conocieron que trataron poco a Camps, a quien conocieron personalmente en la boda de El Bigotes y en el enlace nupcial de la hija del expresidente José María Aznar con Alejandro Agag. Pérez informaba puntualmente de los avances en la capital del Turia a sus jefes, tal como reflejan algunas de las conversaciones telefónicas intervenidas policialmente que se han escuchado en la segunda sesión del juicio.

Pablo Crespo ha descrito los “problemas” del PP valenciano para abonar las deudas con la empresa Orange Market por actos electorales. En contrapartida, la trama obtuvo adjudicaciones y contratos menores de la Generalitat Valenciana, que en este juicio se ciñen a 1,8 millones de euros en contratos menores, además de 366.000 euros por el 'stand' de Fitur en 2009. “Si al menos no nos pagaban de un lado, que nos diera contratación pública”, ha resumido Crespo.

El acusado ha explicado que la propia administración valenciana en manos del PP, “en todos los casos”, les requería el fraccionamiento de las facturas. “Nosotros poníamos los medios para fraccionar”, ha confesado. Pablo Crespo también ha enumerado, a preguntas de la fiscal, algunas de las adjudicaciones públicas que obtuvo la trama (la retransmisión de la visita del Papa en 2006 o el Open de Tenis, entre otras).

La fiscal anticorrupción ha mostrado los archivo intervenidos a la trama que reflejan los regalos navideños a relevantes consellers 'populares' de la época, entre ellos Juan Cotino o Vicente Rambla. “Es una lista extensísima de regalos de navidad, no sólo a gente con la que tuviéramos relación sino también para gente con la que pudiéramos tenerla en un futuro”, ha explicado Crespo, que ha puesto el ejemplo del gabinete de la entonces alcaldesa de Valencia, Rita Barberá.

Regalos de Gürtel a la familia Camps

Además, la lista incluye regalos para los hijos y los padres de Francisco Camps y también para sus secretarias y su esposa, Isabel Bas. De hecho, la fiscal también ha preguntado a Crespo por la colaboración que ofreció la trama para diseñar la reforma de la céntrica farmacia propiedad de Isabel Bas, según se desprende de conversaciones telefónicas intervenidas por la Policía. El acusado ha matizado que la esposa de Camps simplemente le “pidió consejo” all Bigotes, quien “tiene mucho gusto para el diseño”. Finalmente, sólo se elaboraron unos “bocetos” y “aquello quedó en nada”, ha dicho.

Francisco Correa, máximo líder de la red Gürtel, estaba alejado de Valencia pero también recibía los 'partes' del negocio de la mano de Álvaro Pérez. En su declaración, Correa ha dado una visión global de la relación de su grupo empresarial con el PP, tanto en Génova como en Valencia. “Éramos como un brazo del PP”, ha resumido el acusado, que también ha alcanzado un pacto de conformidad con la Fiscalía Anticorrupción.

Correa ha confirmado que cuando Álvaro Pérez aterrizó en Valencia sólo conocía a Francisco Camps y que el entonces presidente de la Generalitat Valenciana le fue presentando a dirigentes y a altos cargos de la administración autonómica.

“Trabajar con el partido y la administración”

“A raíz del cambio de presidente [del PP] de Aznar a Rajoy” las relaciones con Génova se torcieron y El Bigotes “inició una buena relación con Camps”, ha declarado. “Planteé abrir una ofician en Valencia para trabajar con el partido y la administración”, ha relatado Francisco Correa.

“Empezamos a trabajar en campañas y actos del partido en Valencia como lo hemos hecho en Madrid durante 14 años”, ha agregado. El acusado también ha sostenido que Camps conocía el bagaje de la red de empresas de Gürtel en relación a los trabajos electorales previos para el PP nacional.

Francisco Correa también ha sacado pecho en algún momento de su declaración sobre la calidad del trabajo que realizaban sus empresas. “Hemos demostrado que teníamos capacidad, organizamos la visita del Papa con un millón de personas [asistentes]”, ha afirmado. El jefe de la trama ha incidido en que siempre ordenaba a Álvaro Pérez que “hablara con el presidente [Francisco Camps] para que le diera más trabajo”.

Tras la declaración de Correa y Crespo, el balón pasa directamente al tejado de Álvaro Pérez, antaño “amiguito del alma” de Francisco Camps. El Bigotes también ha alcanzado un acuerdo de conformidad con Anticorrupción y ha detallado en un escrito remitido al tribunal su íntima relación con el expresidente valenciano.

Una relación, tanto comercial como de amistad, que se traducía en paseos cerca del domicilio de Francisco Camps o en encuentros en el club de Tenis de Valencia. Sin embargo, el interrogatorio de Crespo y Correa se ha alargado tanto tiempo que la declaración de Álvaro Pérez se ha pospuesto para la próxima sesión del juicio, prevista para el próximo 13 de febrero.