La coalición Compromís reclama una auditoría de la empresa pública de transportes de València, la EMT, por el agujero económico previsto para este año. Los valencianistas calculan que la empresa perderá hasta 100 millones de euros ante la falta de ayudas públicas vinculadas a proyectos que no se han desarrollado y alerta de la merma en el servicio público que puede causar.
Por lo pronto, la empresa municipal acumula ya 40 millones de euros por el desacuerdo con la Autoridad Metropolitana de Transportes (ATMV), dependiente de la Generalitat Valenciana. A ello se suma la pérdida de más de 28 millones de euros en ayudas al transporte de 2025 y 2026 que recibe directamente la EMT del Estado a través de la ATMV por no haber cumplido con los requisitos vinculados a la Zona de Bajas Emisiones, vetada por Vox, y hasta 24 millones de euros por no desarrollar la aplicación Ciudades Conectadas.
La portavoz de la formación valencianista, Papi Robles, atribuye el agujero a la “mala gestión económica” que junto a “una falta absoluta de planificación”, se ha traducido en un servicio que afecta negativamente “al día a día de la gente: personas que llegan tarde al trabajo, a clase o a una cita médica porque el autobús no llega cuando toca”, según ha trasladado en rueda de prensa junto al edil de movilidad Giuseppe Grezzi. Ante esta “situación crítica”, Grezzi ha presentado en la Comisión de Patrimonio y también en el Consejo de Administración de la EMT “una auditoría económica y financiera municipal urgente” para esclarecer las cuentas.
Sobre la pérdida de las ayudas, el exresponsable de Movilidad en los dos mandatos anteriores ha considerado: “La inacción con la ZBE no es solo un problema ambiental o de movilidad, es también un problema económico de primer orden que ahora pagamos todos”, y ha reclamado nuevamente la dimisión de Carbonell. La EMT ha pasado de ser el servicio municipal mejor valorado, con una nota de 7,2 en las encuestas ciudadanas, a caer hasta el 6,6 en el último barómetro.