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La jueza imputa al antidisturbios que agredió por la espalda a una docente valenciana y el fiscal ve tres delitos
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La titular de la plaza número 16 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de València, María Teresa de Vidiella García, ya tiene identificado al policía antidisturbios que agredió por la espalda a una profesora que se manifestaba dentro de la huelga educativa de la Comunitat Valenciana y lo cita a declarar como imputado, según ha confirmado la Fiscalía Provincial de Valencia a elDiario.es. El Ministerio Público ha informado a favor de la querella presentada por la profesora contra el agente y considera que podría haber cometido tres delitos y, por tanto, se deben investigar: lesiones, con la agravante de prevalimiento de función pública, contra la integridad moral y contra los derechos individuales.
Las diligencias parten de la querella presentada por la mujer contra el agente que, tras varias pesquisas realizadas por el juzgado, ya ha sido identificado. CCOO ha pedido personarse en la causa, aunque su querella todavía está pendiente de admisión, señala el Ministerio Público. Según ha podido saber elDiario.es, el policía será interrogado en calidad de investigado el próximo 24 de septiembre en el juzgado de Instrucción.
El agente, según las numerosas imágenes grabadas aquel día, empujó por la espalda a la manifestante. La violencia del golpe hizo que la víctima cayera de bruces, provocándole una herida en la barbilla que requirió dos puntos de sutura. Veinte días después, la mujer todavía no podía comer con normalidad y sufre otras dolencias importantes en la mandíbula.
Según contó en exclusiva elDiario.es, el atestado policial de la actuación del antidisturbios no reconoce ningún error y concluye que el agente “hizo uso de la mínima fuerza reglamentaria”. El informe, elaborado en la madrugada del 1 de junio, unas cinco horas después de la agresión, y que ya obra en la causa judicial, asegura que la actuación fue adecuada y que los dos puntos de sutura que tuvieron que aplicar a la mujer en la barbilla, así como las distintas contusiones en el tórax y la mandíbula, se debieron a una “caída accidental” provocada por una “pérdida de equilibrio” cuando el agente trató de “apartarla” de la vía.
Por su parte, se sigue sin noticias del expediente interno abierto por la policía nacional al agente, que fue apartado del servicio esa tarde, pero que continúa en activo. Aunque las conclusiones del expediente disciplinario no se podrán realizar hasta que finalice el proceso penal, el procedimiento interno podría seguir adelante y ser útil a la instrucción de la jueza en caso de que fuera requerido.
Los hechos ocurrieron en la tarde del pasado 31 de mayo, en la avenida de Pío XII de València. Según el atestado policial, mientras se celebraba una concentración autorizada frente a la Conselleria de Educación, un grupo de personas se dirigió “en manifestación” a esa avenida “con la intención de cortar la circulación”, en una acción que, puntualiza el propio informe, no contaba con autorización. Según la Policía, este grupo de personas “habría roto el cordón policial”. “En un momento dado, los manifestantes deciden realizar una sentada cortando la vía, lo que origina un grave peligro para la vida e integridad física tanto de los actuantes como de los propios manifestantes y conductores”, añade.
Con este argumento, el agente que redacta el informe asegura que la unidad de antidisturbios se trasladó al lugar “a la carrera” para “llegar lo antes posible y salvaguardar la integridad de los actuantes” y evitar el corte de tráfico. Entre ese grupo de personas se encontraba la mujer agredida, de quien el policía asegura que “se encontraba en medio de la carretera alentando activamente a la masa a invadir la avenida para que efectivamente se produjera dicha invasión y corte de tráfico”.
La descripción de la policía contrasta con los numerosos vídeos del momento, en los que se ve a la mujer de espaldas a la carretera y caminando por la calzada a varios metros de la acera. Además, la mujer agredida, una docente jubilada de 68 años, tampoco se ve en ninguno de los vídeos arengando a la masa o de manera violenta. En esta actuación policial se abrieron otros cuatro expedientes a manifestantes que criticaron la actitud del agente y que podrían acabar en una multa aplicando la Ley de Seguridad Ciudadana 4/2015, la conocida como ley mordaza.