Corsarios en la bahía de Pasaia: un libro en francés y castellano recupera el pasado naval entre 1797 y 1813
La obra titulada ‘Cuando San Sebastián era base corsaria con el puerto del Pasage 1797 – 1813’, escrita por José Javier Pi Chevrot, ha sido presentada este miércoles en el Aquarium de Donostia por el autor y por Alex Larrodé, historiador de la instalación. El primero ha contado con la colaboración del Aquarium en el proceso de edición, la cual ha sido desarrollada en una versión bilingüe, en castellano y francés. De esta forma, se facilita el acceso a la documentación original consultada en ambos países sobre la actividad corsaria previo al incendio de la ciudad en 1913.
El autor, doctor en arquitectura, aunque aficionado de la historia, concibió este proyecto tras localizar abundante material histórico mientras realizaba su tesis doctoral sobre la historia urbana de Donostia antes del incendio de 1813. Según ha explicado Pi Chevrot, al investigar los 15 años previos a la destrucción de la ciudad, se percató de que “nadie había investigado” este periodo en relación a la actividad corsaria de Pasaia, la cual está marcada por la alianza de España con la Francia republicana y napoleónica frente a Inglaterra.
El libro se centra en la actividad corsaria en Gipuzkoa, destacando el papel fundamental del entorno de Pasaia –denominado “Pasage” en los textos de la época y, por ende, en la nueva obra– como una base de operaciones protegida. La investigación de Pi Chevrot busca divulgar la historia de la actividad corsaria del puerto y explicar cómo la configuración geográfica de la bocana del mismo permitía a los navíos eludir el bloqueo de la flota inglesa, algo que resultaba mucho más complicado en otros puertos como Burdeos o Bayona.
La investigación, que se ha extendido durante más de dos años, ha permitido identificar a casi un centenar de barcos corsarios que operaron desde la costa guipuzcoana. Entre los hallazgos más relevantes figura el análisis en el Archivo Histórico Provincial de Oñati, donde el autor localizó protocolos de escribanos que documentan los poderes otorgados por marineros franceses a mujeres de Pasaia para gestionar las ganancias de sus capturas. Asimismo, la obra coteja estos datos con los boletines de la Lloyd’s inglesa, confirmando el destino de barcos apresados pocos días después de su partida.
Durante la presentación del proyecto, Pi Chevrot ha destacado que la burguesía donostiarra gestionaba toda la logística de las subastas en la sala del consulado, señalando que “todas las infraestructuras eran San Sebastián y el puerto era de ‘Pasage’”. El autor ha subrayado que este fenómeno fue posible gracias a la “gran presencia de familias de origen francés asentadas en la ciudad”, quienes actuaban como accionistas y apoderados de los armadores.
La importancia de este libro radica en que contextualiza por qué Donostia fue un objetivo estratégico para las tropas inglesas en 1813, sugiriendo que la intensa actividad corsaria fue un factor determinante en el desenlace del incendio de la ciudad. Además, la obra descubre la presencia de corsarios estadounidenses que utilizaron Pasaia como base tras la guerra de 1812, capturando naves que transportaban mercancías valiosas como pieles de Canadá, bacalao de Terranova o especias de la India.
El libro, que tiene un precio de 50 euros, ya cuenta con sus correspondientes registros ISBN tanto en castellano como en francés. Su venta se centrará en el Aquarium de Donostia, aunque el autor ha confirmado que negociará su obra en librerías locales. Dentro de sus 320 páginas, la historia es contada a través de imágenes y documentación antigua, así como textos escritos explicativos del autor. Además se pone a disposición el exhaustivo listado de casi un centenar de buques corsarios que definieron la historia de Donostia y Pasaia antes del incendio que cambió la ciudad y acabó con su actividad corsaria.
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