La comunidad venezolana se activa en Euskadi en solidaridad con los afectados por los terremotos
Un doblete sísmico de magnitud 7,2 y 7,5 sacudió el noroeste de Venezuela el pasado 24 de junio, con al menos 2.595 fallecidos, 12.400 heridos y daños severos en infraestructuras. Ante la declaración de emergencia nacional, la comunidad venezolana en Euskadi -de más de 15.000 personas- ha activado diversas iniciativas de colaboración coordinadas con instituciones locales para gestionar el envío de suministros médicos y fondos económicos.
Osakidetza participa en este despliegue con dos profesionales que se han integrado en el Equipo Técnico Español de Ayuda y Respuesta en Emergencias (START). Esta movilización, impulsada por la Agencia Vasca de Cooperación (eLankidetza), busca poner el conocimiento técnico al servicio de la respuesta internacional, según se ha publicitado.
En Gipuzkoa, la campaña Gipuzkoa Abraza Venezuela unifica los esfuerzos de varias entidades sin ánimo de lucro para clasificar la ayuda humanitaria. Isabel Martínez, directiva de la Asociación de Venezolanos en Guipúzcoa (Asovengui), le cuenta a este periódico que el Ayuntamiento de Donostia ha facilitado un espacio como centro de acopio para inventariar y encajar las donaciones. La logística, que cuenta con una plantilla de 67 voluntarios, prioriza en esta fase inicial la recolección de medicamentos y suministros médicos urgentes. A partir de este domingo, trabajarán “a puerta cerrada” para organizar los donativos y planificar su envío, el cual presenta complicaciones debido a las aduanas y comunicación entre estados tras la catástrofe.
Dentro de esta movilización en el territorio guipuzcoano, la asociación Choca los 5 por Venezuela, dedicada a la ayuda humanitaria al país, ha organizado un evento para este sábado con el fin de recaudar fondos . Carolina Nieves, tesorera de la organización, detalla que se llevará a cabo un “arepazo” solidario en la Sociedad Deportiva Lengokoak de Amara, en Donostia, entre las 13:00 y las 21:00 horas. La jornada incluirá “actividades para niños y música” para transformar el apoyo ciudadano en recursos para comprar insumos directamente en las zonas afectadas.
En Álava, la Asociación de Venezolanos en Álava (Asovenala) inició sus operaciones de socorro basándose en tres pilares: suministros para personas que perdieron sus tratamientos crónicos, material para emergencias traumatológicas en hospitales y una línea de alimentación. Dayana Frontado, tesorera de Asovenala, explica que la entidad trabaja con instituciones locales en Venezuela que aseguran la distribución del material a los destinatarios finales. Además, han priorizado el envío de ayuda en metálico debido a los altos costes de transporte y los retrasos en las aduanas.
Asovenala también gestiona una comunidad a través de grupos de mensajería para asistir a las familias residentes en Álava que han perdido a parientes en el seísmo. Frontado señala que la situación es “emocionalmente impactante”, mencionando el caso de una familia alavesa que ha perdido a cuatro de sus miembros en el desastre que describe como “un país que se cae en ruinas”.
Por su parte, la asociación Tierra de Gracia ha centralizado su respuesta en Bizkaia a través de transferencias económicas al Centro Vasco en Caracas y otras fundaciones para la compra directa de herramientas y alimentos. Carolina Jiménez, voluntaria de la entidad, le indica a este periódico que la ayuda se ha canalizado principalmente mediante vía económica para agilizar la actuación sobre el terreno. Mantienen esa línea con la recogida de fondos en Durango que se realizará este sábado, en colaboración de una asociación nicaragüense.
Los representantes de la diáspora venezolana en Bilbao han mantenido reuniones con Nerea Melgosa, consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, y Ander Caballero, responsable de Acción Exterior de la Presidencia Vasca. Estas conversaciones buscan establecer mecanismos oficiales para el transporte de ayuda y ofrecer acompañamiento psicológico a los venezolanos afectados residentes en Euskadi. Ahora, una psicóloga venezolana ya ha comenzado a ofrecer servicios de contención a través de la asociación para asistir a quienes tienen familiares desaparecidos o fallecidos.
El estado anímico de la comunidad se define por una profunda aflicción y la necesidad de mantener una coraza para seguir actuando. “Nuestro corazón está afligido, pero hemos dejado guardado ese sentimiento porque si nos quedamos allí, no actuamos”, confiesa Isabel Martínez. Los voluntarios describen una sensibilidad extrema al ver cómo “se acaba la patria”, admitiendo que es muy difícil desapegarse de las emociones cuando se reciben noticias de desaparecidos y fallecidos constantemente.
Esta tristeza se transforma en una rabia explícita al abordar la gestión de las autoridades venezolanas, a las que acusan de frenar acciones en pro del pueblo. Dayana Frontado denuncia que el Gobierno venezolano ha intentado parar la ayuda humanitaria y ha restringido la capacidad de acción de ciudadanos y rescatistas. Esto ha generado problemas entre voluntarios y miembros de las fuerzas armadas venezolanas, cuyos altercados se han publicado en redes sociales y medios de comunicación.
Frontado califica la gestión pública de “nefasta”, afirmando que “el chavismo no puede seguir”. Carolina Jiménez manifiesta su rechazo a colaborar con el consulado venezolano en Bilbao, debido a que su cónsul es Glenda del Valle Cabello, hermana del ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela, Diosdado Cabello. Jiménez declara que no permitirá que utilicen “el esfuerzo voluntario para lavarse la cara políticamente”.
El consulado, de su parte, ha sido visitado estos días por decenas de cargos institucionales como el alcalde de Bilbao, Juan María Aburto, el vicelehendakari, Mikel Torres, la delegada del Gobierno de España, Marisol Garmendia, dirigentes políticos de PNV, EH Bildu, PSE-EE, PCE, IU y hasta de la extinta Ezker Batua, representantes diplómaticos de otros países o incluso por la Guardia Civil. Los alcaldes de Donostia y Vitoria también han mostrado su solidaridad con Venezuela. Este sábado, por ejemplo, Maider Etxebarria ha estado un partido solidario de béisbol e incluso se ha animado a batear.
A pesar de la rabia, tristeza y contención por la tragedia, las asociaciones están agradecidas con la sociedad vasca por su solidaridad. Frontado destaca la cantidad de donativos recibidos por vascos, quienes lamentan la catástrofe vivida en Venezuela; Nieves denota como los vecinos y amistades se muestran apenados por la situación. Sin embargo, también piden que el apoyo no se detenga cuando la noticia deje de ser portada, puesto a que recalcan que la reconstrucción de las zonas afectadas requerirá un plan de acción de entre 5 y 10 años. Entendiendo el largo proceso. enfatizan que prioriza la transparencia mediante auditorías y grabaciones de las donaciones para asegurar que cada aporte llegue efectivamente a las víctimas.
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