El Papa lanza un mensaje a Trump con una visita migratoria a Lampedusa en el 250 cumpleaños de EEUU
El papa León XIV, el detractor moral de las políticas antimigratorias de Donald Trump con mayor peso global, visita este 4 de julio la isla italiana de Lampedusa, en una corta pero simbólica estancia que se ve como otro gesto en la defensa de los migrantes que impulsó Francisco, quién hace 13 años hizo su primer viaje apostólico fuera de Roma en este lugar clave del mapa de las rutas migratorias del Mediterráneo central.
La fecha en que el primer papa estadounidense de la historia decide hacer esta visita no es casualidad, ya que se trata del mismo día de la conmemoración del 250 aniversario de la independencia de Estados Unidos, unas celebraciones a las que no asistirá. La Administración Trump ha negado que Prevost estuviera invitado o que se le esperase para las celebraciones. Para muchos, la iniciativa de León XIV muestra su falta de sintonía con el presidente de Estados Unidos y reafirma al Vaticano como némesis de las políticas antimigratorias y de deportación del magnate.
“Es un viaje muy simbólico. Lampedusa fue muy icónica para Francisco en todo su papado. Se trató de su primer viaje fuera de Roma y lo hizo porque quería arrojar luz sobre la migración”, cuenta a elDiario.es la vaticanista Elise Ann Allen, autora de una biografía sobre León XIV y corresponsal en Roma para Crux, medio especializado en la Iglesia católica.
“La visita de León en Lampedusa no es del todo casual, sobre todo un 4 de Julio. No creo que escogiera esta fecha solo por Estados Unidos, aunque un poco sí. Hay una faceta del Papa en la que, como estadounidense, busca lanzar un mensaje para recordar la importancia de ver a los migrantes como seres humanos y no como criminales”, dice la biógrafa, mientras en Estados Unidos siguen las redadas del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
Las fricciones fueron claras este último año en que el Papa criticó abiertamente el trato y las políticas de deportación masiva de Trump o su ofensiva bélica contra Irán, lo que llevó al presidente de Estados Unidos a atacar sin filtros al pontífice. Prevost, que al inicio de su papado fue criticado por algunos por parecer demasiado blando, demostró que no acata las políticas antimigratorias de Trump y que el hecho de que sea ciudadano estadounidense no limita sus críticas a la Administración.
Con todo, tras haber realizado ya varios viajes apostólicos que le llevaron a África, Oriente Medio y España, entre otros, León XIV seguirá por ahora sin visitar como pontífice EEUU, dónde nació en 1955. El papa se crió en un barrio de Chicago en una familia con múltiples orígenes migrantes y allí dio sus primeros pasos como católico.
Mensaje a la Casa Blanca
Para Luca Casarini, fundador de Mediterranea Saving Humans, ONG italiana dedicada al rescate marítimo de migrantes, que León XIV no vaya a Estados Unidos y viaje a Lampedusa “es un claro mensaje”. Según remarca a elDiario.es, “hoy los Estados Unidos son un laboratorio de deportación masiva” y un modelo de gestión y trato migratorio que el propio pontífice ha tachado de “inhumano”.
“La visita tiene un significado profundo. Como en Canarias, León XIV estará en el lugar dónde el sufrimiento se convierte en esperanza” para muchas personas que logran llegar a Lampedusa tras un duro viaje por mar, dice Casarini, muy crítico con las políticas antimigratorias desarrolladas estos años por el Gobierno italiano de la ultraderechista Giorgia Meloni.
Para el activista, que el Papa vaya a la isla justo en estos tiempos de creciente xenofobia “es muy relevante”, ya que “los migrantes son chivo expiatorio global, diana de la derecha supremacista y expresión de una deshumanización que normaliza la idea de dejar morir a la gente en el mar, expulsarla o encerrarla”. Esto, alega Casarini, se ha hecho muy patente en la Italia de Meloni, que busca frenar la llegada de migrantes irregulares con el bloqueo de barcos de rescate de las ONG, con acuerdos bilaterales con terceros países como Túnez o Libia o la creación de centros de internamiento como los abiertos en Albania.
En su reciente paso por España, que le llevó a Gran Canaria este junio, León XIV visitó el muelle de Arguineguín para honrar a los migrantes muertos en la ruta atlántica. Ahora, menos de un mes después, hace lo mismo en Lampedusa, epicentro de la llegada de migrantes a la costa italiana desde el norte de África, lo que encarna una declaración de intenciones.
En los últimos dos años, según el Ministerio del Interior, más de 66.000 migrantes alcanzaron Italia anualmente por la ruta mediterránea, muchos de ellos por Lampedusa. En 2023, llegaron más de 157.000 personas, cuando la isla se veía más desbordada, aunque su alcalde, Filippo Mannino, resalta la solidaridad de su población. El 12 de septiembre de 2023, unos 10.000 migrantes llegaron a la isla en un día, lo que suponía casi el doble que los residentes isleños, que se movilizaron para repartir comida y prestar asistencia, rememoraba el alcalde en una entrevista al portal Vatican News.
La estancia de León en la isla durará solo tres horas y media, pero con ello refuerza su imagen de papa de las periferias que da continuidad al legado de Francisco. Según Allen, “el papa está convirtiendo rápidamente la migración en piedra angular de su papado”, como hizo el papa argentino, que en su visita de 2013 denunció “la globalización de la indiferencia”.
a visita de León en Lampedusa no es del todo casual, sobre todo un 4 de Julio. No creo que escogiera esta fecha sólo por EEUU, aunque un poco sí. Hay una faceta del papa en la que, como estadounidense, busca lanzar un mensaje para recordar la importancia de ver a los migrantes como seres humanos y no como criminales
Según el plan de la Santa Sede, León XIV aterrizará en la isla a las 9:00 para ir a hacer una ofrenda floral en el cementerio de Cala Pisana, donde yacen tumbas de unos 300 migrantes fallecidos en el mar, un gesto parecido al que realizó en Arguineguín. Luego, visitará la Puerta de Europa, monumento que rinde homenaje a los miles de muertos o desaparecidos en el Mediterráneo. Después, irá al muelle Favaloro, donde se colocará una placa en honor a Francisco y se pasará a llamar el lugar en el nombre del difunto papa. Ahí también se encontrará con migrantes, tras lo que celebrará una misa y volverá a Roma.
Entre las vías para alcanzar Europa, la del Mediterráneo Central es la más letal. Este abril, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) denunció que 765 personas habían perecido en el mar en lo que iba de 2026, un 150% más que el mismo período del año previo y una de las cifras más altas desde que empezaron los registros, en 2014. En total, al menos 33.200 personas han muerto o desaparecieron en aguas mediterráneas desde aquel año, según el mismo organismo.
Tensión entre Trump y el Papa
Cuando Francisco visitó Lampedusa en 2013, el panorama mundial era muy distinto. Prevost afronta ahora un contexto de creciente racismo, auge ultraderechista y discriminación contra los migrantes en Estados Unidos, Italia y Europa. Este junio entró en vigor el Pacto sobre Migración y Asilo de la Unión Europea, que agiliza las deportaciones y dificulta el asilo, y el distanciamiento actual entre la Casa Blanca y el papado ha llegado a niveles inauditos en las últimas décadas.
La tensión de Estados Unidos con el Vaticano alcanzó un punto álgido en abril, con un feroz ataque de Trump a León XIV. El magnate le acusó de ser “débil ante la delincuencia y pésimo en política exterior”, y admitió no ser “un gran admirador suyo”. Fue una crítica sin precedentes de parte de un líder estatal a un líder religioso de este calado, después de que este criticara la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán y pidiera “una vía de salida”.
Desde que fue consagrado pontífice el 8 de mayo de 2025, León XIV mantuvo los llamados a la paz propios de Jorge Bergoglio y no dudó en enfrentarse a los ataques del líder de Estados Unidos. “No tengo miedo de la Administración Trump”, reaccionó, asegurando que seguiría hablando “en voz alta contra la guerra”. Esto marca “la misión de la Iglesia en el mundo de hoy”, agregó.
León, un líder religioso con peso político
Con todo, ante un mundo volátil marcado por conflictos armados o los movimientos migratorios donde líderes como Trump buscan afirmar su poder, muchos recurren al Papa como faro moral, un rol que refuerza su peso más allá de su liderazgo espiritual de 1.400 católicos en el mundo, indican analistas.
Según Allen, Prevost es sensible a la realidad migratoria por su experiencia como misionero y obispo en Perú, país del que tiene ciudadanía, donde trabajó en atención pastoral durante la llegada de venezolanos. Sin embargo, no todo lo que haga el pontífice debe interpretarse en clave política, y su paso por Lampedusa “es principalmente una visita pastoral, como la de Canarias”, dice esta autora de la biografía autorizada del Papa.
León “quiere arrojar luz sobre los aspectos humanos de la migración y no abordar este tema puramente en términos políticos”, ya que “no se levanta cada mañana pensando solo en lo que Trump dirá”, comenta Allen. “Es un líder religioso mundial y piensa en el mundo”, pero es consciente de que sus actos “tienen implicaciones políticas y quiere asegurarse que los países, cuando aborden la migración, lo hagan con respeto a la dignidad de las personas”, añade la experta. Por ello, concluye, ir a Lampedusa en un día tan señalado como el 4 de Julio y recuperar el símbolo que Francisco enarboló en su pontificado va justo en esta dirección.
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