El incendio en Girona quema 2.300 hectáreas y alcanza algunas casas en Calonge durante la noche
El incendio de Girona, que se expande por el macizo de Les Gavarres, escapa todavía al control de los Bomberos y ha alcanzado durante la noche algunas casas de las urbanizaciones de la localidad costera de Calonge. Con un viento del norte, la tramontana, que no para de soplar, ha arrasado por ahora unas 2.300 hectáreas.
Más de 400 efectivos de Bomberos han combatido las llamas para evitar el avance del fuego en su flanco derecho, para que no se propague hacia el interior de Les Gavarres (con más de 10.000 hectáreas forestales), pero al mismo tiempo han tenido que lidiar con la llegada de las llamas a Calonge. Algunas casas de la urbanización de Cabanyes han quedado afectadas.
“El espectáculo era dantesco”, ha reconocido el alcalde de Calonge, Jordi Soler, que ha relatado la algustia de los vecinos y ha cifrado en siete u ocho las casas afectadas. La mayoría de ellas han visto arder vallas, jardines y ventanas, y al menos dos hogares –uno en la urbanización y otra masía rural– han quedado arrasados. Soler ha explicado que los daños son materiales y que no hay personas heridas.
De hecho, la proximidad de las llamas ha llevado a algunos vecinos de los barrios de Cabanyes, Mas d’Ambrós y Río de Oro a abandonar sus hogares pese a las órdenes de confinamiento. Unas 120 personas han dormido en el Pabellón Municipal de la localidad. Los Bomberos, sin embargo, insisten en que quedarse en casa con puertas y ventanas cerradas es la estrategia más segura.
Cuando se cumplen 24 horas del inicio del fuego, este viernes en La Bisbal, los Bomberos informan de que al menos el perímetro calcinado no ha aumentado significativamente durante la noche, y que sus trabajos han conseguido estabilizar parcialmente el flanco que más les preocupa. Su objetivo es contener su extremo derecho, puesto que preven que este sábado sople el viento marino en dirección noroeste.
“La progresión del flanco se ha conseguido estabilizar en un 70%”, ha explicado David Borrell, jefe de los Bomberos de la Generalitat. Falta cubrir la parte que rodea Puig d’Arques. “Vamos bien, pero queda trabajo”, ha resumido.
El incendio sigue amenazando los municipios de la Costa Brava, especialmente Santa Cristina d’Aro y Calonge, por lo que las órdenes de confinamiento se mantienen. Afecta a unas 10.000 personas de Calonge i Sant Antoni, Castell d’Aro, Platja d’Aro i S’agaró, Cruïlles, Monells i Sant Sadurní d’Heura, Forallac, la Bisbal, Llagostera y Santa Cristina d’Aro.
Las autoridades también mantienen la petición a la ciudadanía de no acceder a la zona para no ocupar las carreteras.
El fuego se desató el viernes sobre las 9:00 horas debido a la utilización de una radial por parte de un operario, a pie de carretera, a pesar de que con la alerta contra incendios está prohibido. Los Mossos d'Esquadra lo han detenido y la Generalitat ha abierto una investigación a su empresa para aclarar lo ocurrido.
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