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Oltra se da su primer baño de masas como candidata a alcaldesa: “Si Nueva York puede, València también”

Laura Martínez

19 de junio de 2026 22:22 h

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Tal día como hoy, hace cuatro años, Mónica Oltra se subió a un escenario por última vez como vicepresidenta del Consell. Fue en un acto de Compromís en el Cauce del Túria, con la vicepresidenta ya en el foco de los tribunales y toda la presión política y mediática sobre ella. El último baile. Después vinieron cuatro años horribles para la dirigente, que tuvo que apartarse de la primera línea; cuatro años de una exhaustiva instrucción judicial, acusaciones constantes de la ultraderecha que nunca ocultó su deseo de tumbarla. Pero cuatro años y un día después, la dirigente emerge con fuerza. Arropada por la ciudadanía en un acto que es histórico para la coalición valencianista, que ha reventado el aforo del anfiteatro del Parque de Cabecera de València, pese a no estar organizado bajo la marca Compromís. Más de 700 personas sentadas y prácticamente el doble de pie, en los miradores, en todo hueco disponible alrededor para escuchar a Oltra en un conversatorio con Gabriel Rufián sobre la unidad de la izquierda.

Para el dirigente de ERC, esta es una parada de su gira por un frente amplio que resulte útil para la ciudadanía, en vísperas de sus procesos internos. Para Oltra es un bautismo de masas, el reinicio, el pistoletazo de salida a un año de campaña que se prevé duro. A dos semanas de la Asamblea de Compromís que la nombrará como candidata a la alcaldía, la política ha realizado su primer mitin desde que decidiera dar un paso al frente. Sin ninguna marca de partido visible, sino como una conversación, en esa idea que se empeña en transmitir: desbordar Compromís y la candidatura en el sentido clásico.

La dirigente se muestra optimista. Los números, hasta los más conservadores, dicen que hay partido en la ciudad de València. Que hay una diferencia muy ajustada entre el bloque de izquierdas y el de derechas. Una oportunidad que es una anomalía en el Estado, donde el desencanto con la izquierda es generalizado. València y el País Valencià pueden ser la aldea gala. “Si Nueva York puede, València también”, señalaba, en referencia a las políticas del alcalde Mamdani, ariete contra Donald Trump. Por ello la candidata apela a la unidad de fuerzas progresistas y ha invitado, desde el escenario, a Esquerra Unida, Podemos, Sumar, Esquerra Republicana y a la sociedad civil valenciana a acudir a la Asamblea de Compromís, donde esbozará su proyecto político concreto para la ciudad.

De momento, un aperitivo: una València en la que se pueda vivir. De manera literal: en la que un trabajador pueda tener una vivienda. “Construir una ciudad en la que valga la pena vivir, que no haya que pedir permiso para ser feliz”, señaló. Rufián lo confirmaba: “València puede ser ejemplo de muchas cosas”.

En este primer acto, Oltra enfatizaba en su discurso característico: el humanismo, la esperanza, la confianza en que las personas hacen más el bien que el mal, la política para las personas.

La patria de las élites es el dinero, pero “la patria de la clase trabajadora ha de ser otro trabajador”, interpelarse como seres humanos. La ultraderecha no llega si no se la llama: “Vendrá si queremos. El sistema electoral está trucado y no de manera inocente. Pero si el pueblo no quiere, no podrán venir. Lo primero que deberíamos desterrar es esa forma de pensar que es inevitable. No lo es, depende de nosotros”, señaló. Otra más: “No soy capaz de sentir rabia. No quiero que el miedo cambie de bando, quiero que la vergüenza cambie de bando. Debe dar vergenza ser un fascista”. La utopía contra la distopía. Medidas restrictivas contra la acumulación de capital. Espacios para la juventud, para vicir la diversidad. Y no tratar al ciudadano como a un idiota: “No podemos insultar a la gente que queremos que nos vote. Cuando alguien siente que lo estás menospreciando, no te escuchará. Hemos de cultivar otro tipo de emociones cuando hagamos un discurso político (...) Yo quiero ganarlos, pero con armas diferentes. Con las herramientas del amo no de deconstruye la casa del amo. Quiero ganar desde la solidaridad, desde la compasión, desde la conciencia de que 'no som res si no som poble' (que no somos nada si no somos pueblo)”, señaló.

La candidata a la alcaldía de València fue ampliamente arropada en el que se considera su primer mítin. En primera fila, el síndic Joan Baldoví, el exalcalde Joan Ribó y cuatro concejales del grupo municipal, Gloria Tello, Pere Fuset, Ferran Puchades y Eva Coscollà; los diputados autonómicos Carles Esteve, Isaura Navarro, Francesc Roig y Paula Espinosa, el diputado en el Congreso Alberto Ibáñez, de Compromís, y Nahuel González (IU-Sumar); la secretaria general de Més, Amparo Piquer, la coordinadora de Esquerra Unida, Rosa Pérez Garijo, la coordinadora de Podem, Maria Teresa Pérez y representantes de la sociedad civil, como la asociación de víctimas de la dana o de los principales sindicatos. Entre el público, otros rostros destacados como la diputada Paula Espinosa (Verds) y el representante de Verds Natxo Serra, el senador Enric Morera, y altos cargos que acompañaron a Oltra en el Consell, como Francesc Gamero. Una nutrida representación que llenó el parque y que, esperan, sea su agente movilizador.