Casi 700 efectivos menos y bomberos “exhaustos”: el “desastre total” de los incendios de La Mierla y Almorox
“Vamos corriendo detrás de los incendios, terminamos exhaustos, no nos da el cuerpo para la voracidad de estos fuegos. No somos suficientes. Esto no puede seguir así. Necesitamos dotaciones estándar, con compañeros a tu lado para que todos los bomberos y bomberas veamos que el trabajo es efectivo”. Con estas palabras ha resumido Ignacio Blanco, delegado en Guadalajara de la sección de CCOO en la empresa pública de extinción de incendios de Castilla-La Mancha (GEACAM) la situación de este colectivo, no solo en la provincia con motivo del gran incendio de La Mierla, Guadalajara, sino en toda la comunidad autónoma.
Representantes de la sección de este sindicato en la empresa pública han esperado a que la situación de los fuegos, tanto de La Mierla como de Almorox, en Toledo, estuviera controlada para poner sobre la mesa sus principales denuncias y peticiones ante una situación que consideran “insostenible” y que llevan años denunciando.
Manuel Amores, secretario de la sección sindical de CCOO en GEACAM, ha tenido en primer lugar palabras de ánimo para todos los vecinos y vecinas que han perdido sus tierras, viviendas o ganado en los fuegos y ha agradecido la colaboración de todos los bomberos y bomberas del Plan Infocam, de las brigadas forestales, de los retenes de otras comunidades autónomas y de la Unidad Militar de Emergencias (UME).
Dicho esto, ha querido poner sobre la mesa los avisos que el sindicato venía realizando desde hace tiempo, de manera más incipiente desde 2020. “Año tras año, se han hecho recortes en retenes, autobombas, y en puestos de vigilancia fija, móvil y nocturna”. Concretamente, cifra en 672 los efectivos “recortados” en toda la comunidad autónoma: 142 en Albacete, 120 en Cuenca, 152 en Guadalajara, 120 en Ciudad Real y 140 en Toledo. Actualmente, hay 1.800 bomberos y bomberas en toda la región, un 30% menos en invierno.
Como antecedente de lo que ha sucedido en el fuego de La Mierla, ha detallado cómo el 20 de septiembre del año pasado, dos días después del incendio en el Pico del Lobo de Guadalajara, se quitaron seis de los siete retenes de la zona. Solo uno pudo salir a apagar ese incendio, que quemó 3.000 hectáreas.
Afirma que ya entonces, la consejera de Desarrollo Sostenible, Mercedes Gómez, responsable del Plan Infocam, les “insultó” por realizar esa denuncia diciendo “que no teníamos ni idea de incendios”. El tiempo considera Amores, les ha dado la razón. El pasado 6 de junio, el sindicato ya avisó de las deficiencias en el dispositivo y el día 16 de julio, con el inicio del incendio de La Mierla en Guadalajara, todos los sindicatos estaban manifestándose por su situación.
“El día 23 de junio había retenes inoperativos tanto en la provincia de Toledo como en la de Guadalajara, y qué casualidad que justo los dos grandes incendios de la región han sido en estas dos provincias”, ha dicho. Ha recordado además que hasta el 15 de junio no se desplegó el total del operativo contra incendios, dos semanas después del inicio oficial de la campaña. Y además, comenzará a replegarse el 18 de septiembre, cuando la campaña no termina hasta el día 30 de ese mes.
“La cuestión es que en Guadalajara se han quemado 32.000 hectáreas y aquí no pasa nada. El próximo día 18 de septiembre se desactivará la vigilancia fija y aquí no pasa nada. Se han evacuado 34 poblaciones y aquí no toma nadie ninguna decisión. La extinción ha sido un desastre total tanto en este fuego como en el de Almorox”, ha dicho el dirigente sindical muy afectado.
Dormir poco o nada, y al día siguiente, el mismo traje con todas las cenizas, sin sitio donde lavarlo
A la falta de efectivos ha sumado las malas condiciones en que han trabajado: alojamientos sin ventilación, camas sin sábanas, descansos de apenas diez horas, en vez de las 12 horas estipuladas por convenio, búsqueda de comida “por tu cuenta” y solo un EPI por persona durante cuatro días. “Dormir poco o nada, y al día siguiente, el mismo traje con todas las cenizas, sin sitio donde lavarlo”.
Conducir autobombas hasta 22 horas al día
Manuel Amores también ha puesto el acento en el hecho de que los conductores de autobombas, vehículos de más de 10.000 kilos, están exentos de llevar tacógrafo, que estipula que solo pueden trabajar nueve horas diarias, pero “no exentos de cumplir la normativa de tráfico”. Algunos, afirma, han conducido hasta 22 horas diarias. CCOO ha denunciado esta situación concreta, que se ha dado en los dos incendios mencionados, ante la Inspección de Trabajo.
“Es mentira todo lo que dice la Administración sobre la efectividad de las labores extinción y prevención”, añade. Detalla que el pasado mes de diciembre se eliminaron las dos cuadrillas por provincia que estaban realizando labores de prevención, y que este mismo trabajo ya no se va a retomar hasta enero de 2027 porque muchos de los efectivos deben recuperar durante el otoño las horas extra realizadas durante el verano.
Limpiar el monte, sí, pero antes evaluar el entorno de los pueblos
De hecho, sobre esta cuestión, ha incidido en la importancia de los trabajos de limpieza en el monte, pero considera que actualmente es más relevante realizar planes de evaluación alrededor de los núcleos de población, “porque hay que proteger a la ciudadanía”. “Si existiera esta planificación, no tendríamos que dejar el incendio del monte para salvar las vidas humanas y las casas, pero eso no sucede, y debemos priorizar”.
Todo ello, remarca Manuel Amores, con turnos de trabajo “que nos dejan exhaustos” y con “cero euros” para la renovación y mejora de su convenio laboral, estancado desde diciembre de 2024. Hasta ahora, en las reuniones convocadas por el Jurado Arbitral tras la demanda el sindicato para la renovación del convenio, no ha habido avances. CCOO pide al menos tres turnos al día como los de las brigadas forestales (BRIF), y no dos turnos de 12 horas, pero a GEACAM “no le da la gana cambiarlos”.
“Es muy triste que tengamos que seguir pidiéndolo”, ha concluido, exigiendo en este punto la dimisión de la consejera y de su viceconsejeroro de Medio Ambiente, José Almodóvar. Si no dimiten, piden que el presidente castellanomanchego, Emiliano García-Page, los cese, y de no ser así, este último será el “responsable”.
Por su parte, Ignacio Blanco, delegado del comité de CCOO de GEACAM en Guadalajara, ha lamentado, también muy afectado, las consecuencias del incendio de La Mierla. “Vendrán luego en unas semanas las valoraciones económicas, pero no sé qué valor económico tiene levantarte por la mañana, mirar alrededor y ver todo carbonizado. Es muy difícil ponerse en esa situación”.
Afirma rotundo que el modelo actual de extinción de incendios “no funciona”. “Solo corremos detrás de los fuegos, que generan sus propios climas, y que en una tarde pueden arrasar 2.000 hectáreas. Así vamos a perder siempre la batalla. O se hace algo o seguiremos viendo desalojos, viendo cómo se pierden miles de hectáreas de monte y sintiéndonos cada vez más impotentes”, ha subrayado.
Con un 30 por ciento de temporalidad, de interinos, de fijos discontiuos que desde el 18 de septiembre empiezan a irse, ¿quién va a trabajar luego en prevención si somos cuatro gatos?
En una provincia como Guadalajara, donde la mayor parte de la superficie es forestal, el recorte de efectivos se ha dejado notar a lo largo de los años. “Con un 30 por ciento de temporalidad, de interinos, de fijos discontinuos que desde el 18 de septiembre empiezan a irse, ¿quién va a trabajar luego en prevención si somos cuatro gatos?”, ha lamentado.
Solo corremos detrás de los fuegos, que generan sus propios climas, y que en una tarde pueden arrasar 2.000 hectáreas. Así vamos a perder siempre la batalla. O se hace algo o seguiremos viendo desalojos
Finalmente, Javier Rubio, delegado en Toledo de CCOO en GEACAM, ha remarcado que “viendo las barbaridades que la naturaleza hace”, trabajar con menos efectivos en incendios de sexta generación, está llevando a los bomberos y bomberas “al límite”.
Como ejemplo, ha puesto el hecho de que en el incendio de Almorox, muchos retenes consiguieron el avituallamiento de comidas a través de vecinos y vecinas de los pueblos, cuando GEACAM, recuerda, dispone de “una logística para ello”.
Estos bomberos no descartan seguir con sus ya numerosas movilizaciones y manifestaciones para pedir mejoras en el dispositivo, pero lo dicen desalentados por los nulos avances conseguidos hasta ahora. “Esperaremos a que termine la campaña contra incendios, y lo estudiaremos con otros sindicatos, pero llevamos ya años y años pidiendo lo mismo. Es de lógica, de sentido común. Que nos hagan caso ya de una vez, por favor”.
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