La ruta senderista de Galicia para disfrutar de la naturaleza, la historia y la gastronomía en una misma jornada

O Cebreiro.

Edu Molina

0

Galicia cuenta con distintos tramos del Camino de Santiago que también pueden recorrerse como rutas senderistas sin necesidad de completar una peregrinación entera. En la provincia de Lugo, uno de ellos conecta O Cebreiro con Samos siguiendo el Camino Francés y permite atravesar en una misma jornada zonas de montaña, pequeñas aldeas y valles ligados desde hace siglos al paso de caminantes.

El itinerario comienza en uno de los puntos más conocidos de la entrada del Camino Francés en Galicia y termina junto a uno de los principales conjuntos monásticos de la comunidad. Entre ambos lugares se suceden senderos de piedra, carreteras locales, bosques de castaños y pequeños núcleos que mantienen una relación directa con la ruta jacobea y con quienes la han recorrido durante generaciones.

Completar todo el trayecto supone afrontar algo más de 32 kilómetros, por lo que no se trata de una salida corta. La distancia resulta de sumar los 22,2 kilómetros que separan O Cebreiro de Triacastela y los 10,1 que continúan desde allí hasta Samos. Los tiempos oficiales de ambos sectores alcanzan unas seis horas y 25 minutos de marcha, sin contar las paradas para descansar, comer o visitar algunos de los lugares que aparecen durante el camino.

Una ruta de algo más de 32 kilómetros por el Camino Francés

O Cebreiro se encuentra a unos 1.300 metros de altitud, entre las sierras de O Courel y Os Ancares. Desde allí, la senda continúa hacia Liñares y alcanza después el alto de San Roque, situado a 1.270 metros y reconocible por el monumento dedicado al peregrino. Más adelante pasa por Hospital da Condesa y Padornelo antes de afrontar la subida al alto do Poio, que llega a los 1.337 metros. Este primer sector combina ascensos y descensos y está considerado de dificultad media-alta.

Una vez superado ese punto comienza una bajada que conduce hacia Fonfría y O Biduedo. Desde esta última aldea, el recorrido sigue perdiendo altura por sendas pedregosas y pasa por Fillobal y Pasantes antes de llegar a Triacastela. La localidad marca el final de esta primera parte después de 22,2 kilómetros y ya aparece como una de las etapas del Camino en el Códice Calixtino. También supone el paso entre las zonas de mayor altitud y el paisaje que acompaña al río Sarria.

Al llegar a Triacastela hay que tomar la variante que conduce a Samos, ya que el Camino Francés ofrece también otra posibilidad para continuar hacia Sarria por San Xil. La opción de Samos avanza primero hasta San Cristovo do Real, situado a 4,4 kilómetros, en un tramo catalogado con una dificultad media-baja. Desde allí quedan otros 5,7 kilómetros hasta el destino. En esta parte, la senda cruza el río Sarria por dos pequeños puentes y entra después en una zona de castaños.

El último sector atraviesa Renche, Lastres y Freituxe antes de alcanzar San Martiño do Real. Desde este núcleo comienzan varios descensos que terminan llevando hasta Samos. Al sumar las distancias oficiales, la ruta completa alcanza los 32,3 kilómetros: 22,2 hasta Triacastela, 4,4 hasta San Cristovo do Real y otros 5,7 hasta la localidad monástica. Por su longitud y por los cambios de desnivel, realizarla en un solo día exige tener en cuenta la preparación física, las horas disponibles de luz y las paradas que se quieran hacer durante el recorrido.

Patrimonio y gastronomía entre O Cebreiro y Samos

Monasterio de Samos.

El punto de partida reúne varios elementos relacionados con la historia de la montaña lucense. O Cebreiro conserva sus conocidas pallozas, construcciones tradicionales levantadas en piedra y cubiertas con materiales vegetales que forman parte del conjunto etnográfico de la aldea. Una de ellas alberga actualmente el Museo Etnográfico. También se encuentra allí la iglesia de Santa María A Real, un templo cuyos orígenes se sitúan en época prerrománica y que ha pasado por distintas reformas a lo largo de los siglos.

La gastronomía aporta otra forma de acercarse al territorio. O Cebreiro da nombre a una Denominación de Origen Protegida de queso elaborado con leche de vaca. El producto se comercializa tanto fresco como curado y, en este último caso, debe alcanzar una maduración mínima de 45 días. Su presencia permite incorporar a la jornada uno de los alimentos más vinculados a esta zona de la provincia de Lugo sin tener que desviarse del entorno por el que discurre la ruta.

La llegada a Samos pone el foco en el patrimonio religioso. El monasterio de San Xulián tiene su origen en el siglo VI y actualmente pertenece a la orden benedictina. El conjunto fue ampliándose y transformándose durante diferentes épocas, por lo que reúne elementos románicos, góticos, renacentistas y barrocos. Entre sus espacios se encuentran dos claustros y una iglesia, y el complejo está reconocido como Bien de Interés Cultural. En las proximidades se sitúa además la capilla de San Salvador, también conocida como capilla del Ciprés, una construcción prerrománica levantada entre los siglos IX y X.

La cocina tradicional de Samos añade otro elemento al final de la jornada, con productos relacionados con los cursos de agua de la zona, entre ellos las truchas y las anguilas de los ríos Oribio y Sarria. La ruta une así dos lugares con personalidad propia dentro del Camino Francés: parte de una aldea de montaña ligada a las pallozas y al queso de O Cebreiro y termina junto a un monasterio cuya historia se remonta a los primeros siglos de la Edad Media. Entre ambos queda una caminata exigente, con cambios de altitud, pequeños pueblos y un tramo final que discurre entre el valle y los castaños.

Etiquetas
stats