Al horno o en un guiso con cebolla y patatas: dos maneras sencillas de preparar la corvina

La corvina es la gran desconocida de las despensas españolas. Menos popular que las lubinas y las doradas, se trata de un pescado blanco muy versátil, perfecto para cocinar de múltiples maneras. No solo eso, su carne blanca y firme y el gran tamaño de sus piezas lo convierte un pescado muy agradecido en lo que respecta al proceso de cocinado. Aunque por lo general suele verse en ceviches, lo cierto es que es un pescado que se presta a todo tipo de preparaciones. Ya sea al horno o en un reconfortante guisado, este pescado se puede cocinar de forma sencilla y deliciosa.

Corvina al horno

No hay nada como preparar un buen corte de pescado en el horno. Lo mismo ocurre con la corvina, que se puede preparar en dos mitades longitudinales, lo que facilita el proceso de elaboración de esta receta. Este pescado, combinado con ingredientes sencillos, tiene como resultado un sabor delicioso y mediterráneo, gracias a su sencilla salsa de ajo y perejil. Para preparar cuatro raciones de corvina al horno, necesitarás los siguientes ingredientes:

  • Una corvina de 2,5 kilogramos
  • Dos ajos
  • Cuatro patatas
  • Dos cebollas
  • Un chorrito generoso de vino blanco
  • Perejil
  • Sal
  • Pimienta negra molida
  • Aceite de oliva virgen extra

Se trata de una receta con un tiempo de preparación y cocción que te llevará poco más de una hora, por lo que es a prueba de imprevistos. Una vez peles y cortes los ingredientes, el grueso de la elaboración solo requiere de vigilar los ingredientes en el horno, por lo que este plato no necesitará de toda tu atención a la hora de cocinarlo. Deberás seguir estos pasos:

  1. Precalienta el horno a 180 grados
  2. Pela y corta las patatas en rodajas de aproximadamente un centímetro de grosor. Tras esto, limpia la cebolla y pícala en juliana
  3. Coloca la patata y la cebolla en una bandeja de horno, con las patatas haciendo de cama a la cebolla
  4. En un mortero, prepara un majado con los ajos y el perejil, hasta que ambos ingredientes queden bien picados. Después, agrega un chorrito de vino blanco, el aceite y un poco de agua.
  5. Riega las patatas con la mitad de la salsa que has preparado en el mortero e introduce la bandeja en el horno durante 45 minutos.
  6. Pasado el tiempo, salpimienta las mitades de corvina y colócalos sobre las patatas, regándolas con el resto de la salsa
  7. Devuelve la bandeja en el horno durante otros 20 minutos, en función del tamaño de la corvina

Guiso de corvina con patatas

Pocas formas de cocinar son tan sencillas como meter todos los ingredientes de una olla y esperar. También es un método muy gratificante, puesto que el resultado siempre es un delicioso guiso, como es el caso de este plato de corvina con patatas. Gracias a la firmeza de este pescado, los cortes de corvina que emplees no se desmenuzarán durante el cocinado, por lo que podrás disfrutar de su deliciosa textura. La patata, por su parte, contribuye a que el caldo engorde, acompañando a la perfección al resto de ingredientes:

  • Medio kilo de corvina
  • Un kilo de patatas
  • Tres dientes de ajo
  • Una cebolla grande
  • Un pimiento verde
  • Un tomate maduro
  • Una hoja de laurel
  • Un litro de caldo de pescado
  • Aceite de oliva
  • Medio vaso de vino blanco
  • Pimienta molida
  • Sal
  • Perejil picado
  • Azafrán

Antes de comenzar a cocinar, deberás asegurarte de que los trozos de corvina que emplees queden limpios de espinas. Por suerte es un pescado de espinas grandes, que podrás localizar con facilidad. Si te resulta más cómodo, puedes ayudarte de unas pinzas de depilar limpias, que solo utilices para este propósito. El resto de pasos para preparar este guiso son los siguientes:

  1. Pela y corta la patata en trozos de bocado. Recomendamos que las chasques. Se trata de un método de corte en el que se debe introducir el cuchillo en la patata y, antes de llegar al final del corte, se hace palanca hacia arriba, para romper esa sección final del tubérculo. De esta forma, la patata libera más almidón, favoreciendo a que espese el caldo. Sabrás que estás haciendo ese método si escuchas un pequeño chasquido cada vez que cortes los trozos de patata
  2. En lo que respecta a la cebolla, el ajo, el pimiento y el tomate, lávalos y pícalos en trozos de pequeño tamaño, de forma que se entremezclen una vez se prepare el sofrito
  3. Llena el fondo de una cacerola amplia con aceite de oliva. Cuando esté caliente, transparenta la cebolla e incorpora los ajos, para después añadir el pimiento. Cuando esté dorado, introduce el tomate y añade las patatas
  4. Tras esto, añade la mitad del caldo de pescado y la hora de laurel, y salpimienta
  5. Cuando las patatas estén casi listas, añade el vino blanco, y cuece hasta que se evapore el alcohol
  6. Tras esto, incorpora la corvina, el azafrán y el perejil picado
  7. Cuece a fuego medio hasta que la corvina esté lista. Si el guiso se queda seco, añade el caldo de pescado sobrante. Debe quedar una consistencia ligeramente caldosa

Si buscas un sabor más intenso en este plato, te recomendamos freír unos ajos tiernos junto al ajo y la cebolla, cortados en trozos medianos. Al final de la elaboración quedarán totalmente cocidos, y aportarán su peculiar sabor al guiso. Otra forma de aumentar la potencia de sabor de esta receta es sustituyendo la corvina por bacalao, debido a su carácter en boca.