Lámparas de luz azul para luminoterapia: ¿tienen beneficios reales?

Tincho, lector de eldiario.es y enfermero que actualmente ejerce en el Reino Unido, nos hace la siguiente petición en un mensaje directo de nuestro Twitter: “Hola: les quería preguntar por la eficacia / utilidad / beneficios de la exposición a las lámparas de luz azul o si es otra magufada. Estoy viviendo en Reino Unido y no abundan los cielos celestes, por lo que me regalaron esta lámpara y quiero saber si realmente sirve de algo. Me planteo usar gafas de sol (con filtro, claro) al usarla; por otro lado mi dieta es variada y equilibrada, no creo necesitar complejos vitamínicos / suplementos”.

Nuestro lector se refiere a un tipo de lámparas especiales que emiten luz del espectro del azul con gran intensidad y que se utilizan en los países del norte y noroeste de Europa para contrarrestar los efectos de la falta de luz, los llamados trastornos del horario de invierno o Desordenes Afectivos Estacionales (DAE). Los DAE son poco conocidos en España salvo en los territorios de la Cornisa Cantábrica y Galicia, ya que el sol aparece con cierta regularidad en nuestros cielos.

Qué es la luz azul

Pero en la Europa central, atlántica y Escandinavia, los DAE son moneda común entre sus habitantes, ya que pueden estar meses enteros sin recibir la luz solar o, más concretamente, sin recibir la luz azul del cielo, que es el verdadero estimulante de una hormona conocida como serotonina u hormona de la felicidad. El caso es que la luz visible de una frecuencia en torno al color azul, como la del cielo o la del mar, influyen en nuestro estado de ánimo.

Por un lado su presencia inhibe la secreción de melatonina, la hormona del sueño, es decir que nos mantiene más despiertos y animosos. De hecho este efecto se ha utilizado para difundir leyendas urbanas como la del vamping leyendas urbanas como la del vampingrespecto a los móviles y tabletas en horario nocturno. Por el otro, la luz azul estimula la secreción de serotonina, mejorando nuestro estado de ánimo.

Esta es la base sobre la que se ha extendido en los países del norte la luminoterapia como un tratamiento eficaz contra los trastornos anímicos, no solo en el caso de la falta de luz azul y solar, sino también en otras patologías afectivas: desde depresión a la astenia pasando por casos de demencia o bien para adaptarse a horarios nocturnos o combatir el jet lag.

Lámparas de luz azul

Para la luminoterapia se utilizan lámparas de luz azul que se pueden comprar en comercios de la red por menos de 100 euros, tal es el caso del aparato que nos enlaza Tincho. Ahora bien, según se puede leer en una publicación de la Clínica Mayo, estos dispositivos solo resultan eficaces para combatir desórdenes afectivos estacionales a partir de una intensidad lumínica de 10.000 lux.

Y precisamente por dicha intensidad, la citada publicación recomienda no utilizarlos sin supervisión médica, ya que sus efectos podrían ser contraproducentes si se están tomando determinados medicamentos que provoquen fotosensibilidad. También si tenemos algún tipo de enfermedad ocular que sensibiliza en exceso los ojos, o padecemos algún tipo de alergia a la luz del sol.

Además, la Clínica Mayo avisa sobre sus posibles efectos secundarios: cefaleas, náuseas, vómitos, e incluso crisis de ansiedad si padecemos algún tipo de trastorno bipolar. Por todos estos posibles efectos, la publicación recomienda atenerse siempre a la supervisión médica antes de utilizar una lámpara de luminoterapia. 

No ayudan a sintetizar vitamina D

Por otro lado, los expertos destacan que no se ha demostrado que este tipo de lámparas aumenten los niveles de vitamina D en sangre, por lo que aconsejan otros métodos como tomar el (poco) sol que haya o suplementarse con vitamina D3 natural (colecalciferol), no con D2, ya que la ciencia ha confirmado que estos suplementos no son eficaces.

Además descartan totalmente el uso de cabinas de bronceadoel uso de cabinas de bronceado por su alto riesgo de cáncer de piel. Finalmente, frente a la sugerencia de Tincho de usar lentes de lentes con filtros bloqueadores de la luz azul, cabe decir que no está demostrado que la misma afecte a nuestros ojos en las intensidades normales de móviles y ordenadores, y que en lámparas de 10.000 lux basta con mantener los ojos abiertos pero no mirar directamente a la pantalla, que debe estar a más de 40 y menos de 60 centímetros de nuestra cara. 

Si no te quieres perder ninguno de nuestros artículos, suscríbete a nuestros boletines

suscríbete a nuestros boletines

DINOS QUÉ TEMAS TE INTERESAN

En ConsumoClaro estamos centrados en informarte de aquello que te interesa y, por tanto, queremos abrir un canal para que puedas comunicarte con nosotros y orientarnos sobre tus preferencias. Si quieres que investiguemos o hablemos de algún tema en especial, puedes escribirnos a redaccion@consumoclaro.es