Cómo limpiar y cuidar tus muebles del jardín para que duren más

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Las temperaturas cálidas son ideales para disfrutar de los espacios al aire libre. Si tienes la suerte de contar con terraza o un jardín podrás ver que esta zona es siempre la preferida en los días de verano. Allí suele haber plantas, árboles, una piscina y muebles. Hay que cuidar de ellos, y nada mejor que anotar estos consejos sobre cómo limpiar y cuidar tus muebles del jardín para que duren más.

Los rayos solares y otras inclemencias del tiempo pueden acabar deteriorando los materiales de este mobiliario. Expuestos al sol durante gran parte del día, los muebles de jardín son una de las principales víctimas de la temporada veraniega. Pero si los tenemos durante todo el año en la intemperie, entonces también se pueden estropear.

El mantenimiento de los muebles de exterior en buen estado dependerá de cuánto los cuidemos, y de cuán seguido lo hagamos. Sobre todo, durante el verano, es indispensable estar encima de ellos y protegerlos del sol y otros factores externos.

Trucos para el cuidado de los muebles de exterior

Selecciona los materiales apropiados

Primero, y si todavía no has comprado tus muebles, debes seleccionar aquellos fabricados en materiales perfectos para tu patio o terraza. Considerando las características de este espacio al aire libre, busca los materiales que mejor se adapten a las necesidades y ambiente de cada lugar. Porque puede haber zonas más húmedas u otras secas, hay que saber qué muebles dejamos fuera.

Recuerda que el metal, el plástico y demás materiales tienen cuidados específicos según donde los dejes y la situación de uso.

Procura colocarlos a la sombra

Es casi imposible evitar que en algún momento del día el sol dé en el mobiliario del jardín. Aún así, intenta reducir esa exposición. Asegurar unas horas de sombra, especialmente al mediodía, evitará que se desgasten demasiado pronto y debas cambiarlos. Moverlos puede no ser necesario, si instalas una pérgola o una sombrilla que impida que los rayos solares lleguen a ellos.

Limpia con regularidad

En cualquier etapa del año, pero más que nunca a lo largo del verano, tienes que quitarles los restos de tierra que se acumulan. Olvídate de lavarlos en profundidad una vez al mes. Es más recomendable que cada día te deshagas de la suciedad que acaparan. Solamente requieres de un plumero para retirar el polvo, por lo que con una inversión mínima los mantendrás en buen estado.

Luego cada semana puedes echar agua y jabón, y dar el cuidado específico a cada material.

Mantenimiento del mobiliario de jardín, según cada material

Muebles de madera

Son una opción interesante porque resultan acogedores, pero los muebles de madera para exteriores precisan de mucho cuidado. Tienes que cubrirlos con un barniz resistente al sol todos los años. Otra alternativa son los aceites naturales de capa protectora. También puedes aplicar una capa de sellador transparente para prolongar así su durabilidad.

Siempre que vengan sin pintar, debes pintarlos con un producto especial y limpiarlos cada semana con un cepillo y agua con jabón. Asimismo, una vez finalizada la limpieza, tienes que secarlos para que la combinación del agua y el sol no eche a perder su aspecto.

Muebles de fibras naturales

Más ecológicos y siguiendo las tendencias decorativas actuales, los muebles de fibras naturales suelen acumular mucha suciedad. Tanto el yute como el ratán o el mimbre pueden ensuciarse antes que otros materiales pero son sostenibles y esto asegura su durabilidad y no dañan el medio ambiente. Basta con pasarle un plumero a diario para quitar la suciedad acumulada.

Una vez a la semana, o al menos una vez cada dos semanas, límpialos con un pincel y una solución de agua jabonosa y sécalos. Exactamente igual que el mobiliario de madera, el de fibras naturales sufre si se deja mojado o húmedo bajo los rayos solares.

Muebles de metal

El acero, el hierro y el aluminio son algunos de los favoritos. No importa cuál prefieras, los muebles de metal no son invencibles. Aunque estructuralmente envejecen muy bien, su problema es la oxidación, y mucho más cuando están al aire libre. Por eso deberías darles una capa de barniz cada año. Si ya hay alguna mancha de óxido, entonces se recomienda pasar un cepillo de alambre y luego aplicar una capa de pintura resistente a la intemperie.

De plástico

Este material es fuerte, económico y aparentemente nada lo estropea. Sin embargo, lamentablemente, eso no es del todo cierto. Puede que limpiar el plástico sea fácil porque basta con un paño, agua y detergente. Pero el sol directo lo reseca y destruye.

¿Y qué pasa con los cojines?

Si añades cojines a tu mobiliario de jardín o terraza, te aconsejamos que uses unas fundas plastificadas para que duren más. Eligiendo fundas transparentes, lograrás que se luzcan más.

Hoy hay miles de fundas entre las que puedes escoger la que te gusta más. Pero, si no quieres utilizar fundas plastificadas, te sugerimos que los laves al menos una vez por semana para cuidarlos.

A su vez, es factible seguir las instrucciones de cuidado del fabricante. Luego debes almacenar los cojines en un lugar que sea seco, especialmente durante el mal tiempo o en invierno.

Consejos

Cubrir muebles

Cuando no los uses mucho, como las temporadas de invierno, entonces hay que cubrir los muebles con fundas impermeables. Esto evitará que se estropeen antes y así se protegen contra la humedad que hay en determinadas épocas del año.

Consultar el material

Pregunta siempre sobre el material de cada mueble antes de adquirirlo. Pues no es lo mismo una madera que un plástico y déjate asesorar por los profesionales a la hora de comprarlos.

Leer las instrucciones

Lo ideal es que sigas las instrucciones que vienen con cada mueble sobre su limpieza y cuidado. Como vemos, cada material es diferente y podríamos estar desaprovechando por no ir con el cuidado que debemos.