La receta tradicional para preparar los mejores macarrones de la abuela

Que haya macarrones con tomate en la mesa a la hora de comer siempre es una fiesta, sobre todo para los más pequeños. Es una de las mejores y más esperadas respuestas cuando lanzan la pregunta diaria, de ¿y hoy, qué hay de comer? Y aunque hay un sinfín de combinaciones de platos de pasta —en Italia hay documentadas 200 recetas regionales, según la Unión Alimentaria Italiana— a veces no hace falta complicarse mucho para tener el éxito asegurado.

Los clásicos macarrones de la abuela, los de toda la vida, son unos de los que más triunfan. Es un plato sencillo y fácil de preparar, con pocos ingredientes y ninguna complicación. Lo único que requiere es utilizar las armas de las abuelas, dedicarle un poco de tiempo y paciencia y mucho cariño. Vamos a utilizar ingredientes bastante básicos, pero como en todas las recetas y en especial las más simples, la calidad de los alimentos que utilicemos será primordial para un buen resultado.

Pasta, carne, tomates, ajos, laurel y queso son los imprescindibles. En cada casa tendremos variaciones, hay quien le añade a la salsa de tomate otras verduras como puerro, apio o zanahoria, quien mezcla la carne de ternera con carne de cerdo o pollo, o quien enriquece el resultado con unos tacos de chorizo. Pero la esencia es la misma. Un plato delicioso y muy energético. Lo completaremos con una buena ración de ensalada verde para incluir la ración de vegetales de esta comida.

La pasta, como apuntan desde la Fundación Española de Nutrición (FEN), es una fuente de hidratos de carbono, “y como micronutrientes destacan el zinc, fósforo y selenio (minerales) y la tiamina y niacina (vitaminas)”. Actualmente, encontramos muchas variedades de pasta en el mercado y podemos adquirirla fácilmente integral o sin gluten para satisfacer todo tipo de dietas.

En cuanto a la carne, puedes escoger carne de vacuno, que contiene una proteína de calidad y es menos grasa que la de cerdo. Aunque para que no quede muy seca puedes pedir un corte algo más graso de la ternera. Evita preparados comerciales que pueden incluir ingredientes extra menos saludables. La mejor opción es acudir a tu carnicería de confianza y pedir que te piquen la carne en el momento: los mejores cortes son la aguja y el pecho. También puedes mezclarla con un poco de carne picada de cerdo, si así lo prefieres, para un resultado más jugoso. Escogeremos panceta, espaldilla o cinta de lomo.

El tipo de tomates, de carne y de queso

Todavía nos quedan por escoger la pasta, los tomates y el queso. En cuanto a los tomates, si estamos en temporada aprovecha y ve al mercado a por unos tomates pera bien maduros, son más dulces y con mucha carne. Si no encuentras, puedes optar por alguna conserva de tomate natural de buena calidad. Los macarrones tipo pluma o rallados van a ser tus mejores aliados, porque tanto unos como otros son ideales para ligar con la pasta. Si quieres una alternativa “más italiana” puedes probar con los penne rigate o los rigatoni, que son más grandes.

Para el queso, puedes optar por el parmesano, que les da un sabor intenso, o uno manchego para un toque más de casa. Aunque para ser más fiel a la receta de los macarrones de la abuela, usaremos un buen queso mozzarella y los gratinaremos el horno, el toque final que consigue una costra de queso dorado y esos hilos tan esperados cuando les hincamos el tenedor.

La receta, paso a paso

Con las ideas claras, toma nota del listado de ingredientes para rememorar esta receta de toda la vida, que no pasa de moda y que gusta a cualquiera. Estas son las cantidades para una fuente de macarrones para cuatro personas:

  • 400 gramos de la pasta que hayamos escogido
  • Al menos cuatro litros de agua para cocer la pasta y un par de cucharadas soperas rasas de sal
  • Si vas a mezclar carne de cerdo y vacuno puedes utilizar 250 gramos de carne de ternera y unos 150 gramos de carne de cerdo. Si no, 400 gramos de carne de ternera
  • 800 gramos de tomates pera
  • Una cebolla entera, mediana
  • Un par de dientes de ajo
  • Una hoja de laurel
  • 150 gramos de queso rallado: puedes mezclar parmesano y mozzarella para fundir

Ahora sí, con todos los ingredientes preparados en nuestra zona de trabajo podemos empezar con la receta. Anota bien el paso a paso:

  1. Lo primero que haremos será dorar la carne picada, que habremos salpimentado previamente, en una sartén con una cucharada de aceite de oliva virgen extra. Reservamos
  2. En esa misma sartén vamos a preparar la salsa de tomate. Añadimos dos cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra e incorporamos la cebolla y el ajo bien picados. Los pochamos a fuego medio hasta que transparenten. En ese momento añadimos los tomates, que habremos pelado y triturado. Añadimos también la hoja de laurel, sal, pimienta y un poquito de azúcar (opcional) para equilibrar la acidez. Calcula unos 20 minutos o algo más para se cueza bien; iremos removiendo de vez en cuando. Una vez tengamos la salsa, le añadimos la carne e integramos todo
  3. El tercer paso será cocer la pasta. Mira las instrucciones del fabricante que encontrarás en el mismo paquete para ver cuánto tiempo pide de cocción para dejar la pasta al dente. Varía entre los 7 y los 10 minutos aproximadamente. Una vez cocidos, los escurrimos y mezclamos con la salsa
  4. Por último, colocaremos los macarrones en una fuente apta para el horno, espolvoreamos el queso por encima y los gratinamos durante unos diez o quince minutos hasta que se funda y tome un tono dorado. Y ya estarían listos para servir en el centro de la mesa.