La tragedia del mono Punch: ¿por qué las madres animales abandonan a sus crías?
Un bebé mono en Japón ha conquistado los corazones de todo el mundo después de que la semana pasada se hicieran virales unos vídeos en los que se le veía siendo acosado por otros monos y rechazado por su madre.
Punch es un macaco japonés que nació el pasado mes de julio en el zoológico de Ichikawa. Y que ha atraído la atención internacional después de que los cuidadores del zoológico le dieran un peluche de orangután tras ser abandonado por su madre.
Sin la guía materna que le ayudara a integrarse, Punch ha recurrido al peluche para consolarse. Ha sido filmado en múltiples ocasiones siendo arrinconado y perseguido por los macacos japoneses más viejos dentro del recinto. Los primeros vídeos lo mostraban vagando solo con el peluche después de ser rechazado por otros monos, y agarrándolo con fuerza mientras era acosado. Los espectadores se sintieron brevemente aliviados cuando aparecieron vídeos posteriores en los que otro mono lo acicalaba y lo consolaba.
Sin embargo, solo unos días después, nuevas imágenes mostraban a Punch siendo atacado una vez más, esta vez arrastrado agresivamente en círculos por un mono mucho más grande antes de correr a esconderse detrás de una roca, abrazando su peluche.
Los vídeos han suscitado preguntas sobre por qué los monos abandonan a sus crías. Alison Behie, experta en primatología de la Universidad Nacional de Australia, afirmó que este tipo de abandono es inusual, pero que puede ocurrir en determinadas condiciones, citando “la edad, la salud y la inexperiencia” como posibles factores.
“En el caso de Punch, su madre era madre primeriza, lo que indica inexperiencia”, explica Behie.
Los cuidadores del zoológico también sugieren que Punch nació durante una ola de calor, lo que supondría un entorno muy estresante. En entornos en los que la supervivencia se ve amenazada por el estrés externo, las madres pueden dar prioridad a su propia salud y a su futura reproducción en lugar de seguir cuidando a un bebé cuya salud puede verse comprometida por esas condiciones ambientales“.
Tras el abandono de Punch, los cuidadores del zoológico introdujeron el orangután de peluche después de probar alternativas como toallas enrolladas de diferentes grosores para que se agarrara a ellas.
“Los crías de macaco japonés se aferran inmediatamente al cuerpo de su madre después de nacer para desarrollar su fuerza muscular. También obtienen una sensación de seguridad al agarrarse a algo. Sin embargo, como había sido abandonado, Punch no tenía nada a lo que agarrarse”, explicó Kosuke Shikano, cuidador del zoológico.
“Pensamos que [el peluche], al parecerse a un mono, podría ayudar a Punch a integrarse de nuevo en la manada más adelante”, añadió.
“El juguete que tiene Punch puede estar sirviéndole como figura de apego, sobre todo teniendo en cuenta que tienen seis meses y es probable que aún necesiten cuidados”, dijo Behie refiriéndose al orangután de peluche.
La primatóloga añadió que el comportamiento de los demás monos hacia Punch “no es acoso ni ningún comportamiento anormal, sino una interacción social normal”.
Según apunta Behie, los macacos japoneses tienen jerarquías matrilineales estrictas, en las que las familias de rango superior afirman su dominio sobre las de rango inferior. Incluso con su madre, Punch probablemente seguiría enfrentándose a esta agresividad, afirmó.
Sin embargo, la experta en primatología señaló que sin su madre “Punch podría no desarrollar las respuestas subordinadas adecuadas para mostrar que se somete al dominio, lo que podría tener implicaciones continuas en la forma en que se integra en el grupo como adulto”.
En los últimos días, el zoológico ha experimentado un aumento de visitantes que esperan poder ver a Punch. En respuesta a ello, las autoridades han reforzado las barreras alrededor del recinto y han instado a los visitantes a permanecer en silencio, evitar el uso de escaleras o trípodes para tomar fotografías y limitar el tiempo de observación.
Carla Litchfield, psicóloga conservacionista de la Universidad de Adelaida, ha destacado la inteligencia de los macacos japoneses y, como resultado, su popularidad para los experimentos biomédicos y neurocientíficos en Japón. También ha señalado que los macacos son sacrificados en Japón debido a su costumbre de saquear los cultivos.
“Esta historia sobre Punch pone de relieve las repercusiones de la pérdida de hábitat, el cambio climático, el bienestar de los animales en los zoológicos y el poder de las redes sociales para conectar a las personas con los animales”, afirmó Litchfield. “Sin embargo, esperamos que los millones de ”me gusta“ y la atención en las redes sociales no agraven el problema del comercio ilegal de crías de mono para el comercio de mascotas exóticas, ya que todo el mundo piensa que los monos bebés son adorables y serían una mascota estupenda”.
“Los monos crecen rápidamente —Punch será adulto en cuatro años— y la gente deja de encontrarlos adorables y manejables. Los monos deben estar con otros monos. Son seres sociales y necesitan estar con su propia especie para desarrollarse mental y físicamente”.
Punch no es el primer animal de zoológico que despierta el interés mundial: Moo Deng, la joven hipopótamo pigmeo de Tailandia, conquistó los corazones en 2024 con su actitud obstinada y su carisma.