BBVA mantiene la previsión de crecimiento en 2026 a pesar de la guerra en Irán, pero dispara la de inflación a 2,9%
BBVA Research mantiene la previsión de crecimiento del producto interior bruto (PIB) de España en el 2,4% para 2026, a pesar de la guerra contra Irán, y eleva al 2,4% la de 2027, gracias a unos datos de arranque del año mejor de lo esperados, que compensan el efecto del conflicto bélico tanto en la actividad productiva como en la inflación.
El centro de estudios de la entidad ha revisado este lunes sus proyecciones para este ejercicio que, de no haber sido por la situación en Oriente Medio, se habría revisado en dos décimas al alza (2,6% del PIB). La proyección para el año próximo se incrementa en 0,3 puntos.
BBVA Research estima un conflicto de duración limitada, con unos precios del petróleo que se mantendrán elevados durante dos meses pero que irán desescalando a lo largo del ejercicio, hasta elevar la inflación media al 2,9% en 2026, que se ralentizaría al 2% ya el próximo año.
La demanda interna sigue fuerte
El economista jefe del BBVA, Jorge Sicilia, ha explicado que hay varios “elementos estructurales” que siguen aportando al crecimiento a pesar de la incertidumbre geopolítica: “Las exportaciones de servicios no turísticos, el aumento de la población activa, y se puede sumar algún efecto no negativo del conflicto, que puede ser que el servicio de exportaciones turísticas se mantenga fuerte”.
“La demanda interna va a seguir dominando las previsiones de crecimiento de España, con la posibilidad de que se vea apoyada por la política fiscal, en el caso de que se tomen medidas de apoyo”, ha subrayado Sicilia. Estas medidas, que el Gobierno ya ha avanzado que aprobará el viernes en un Consejo de Ministros extraordinario, deben ser “timely, targeted and temporary” (oportunas, focalizadas y temporales), según ha descrito el director de Análisis Económico de BBVA Research, Rafael Doménech.
“Las medidas tienen que estar focalizadas, no pueden ser indiscriminadas. Tenemos que concentrarnos sobre todo en paliar los efectos que esto pueda tener sobre la oferta en las disrupciones sobre el tejido productivo”, ha apuntado.
Sin subidas de tipos a la vista
Con todo, las previsiones están sujetas a numerosos riesgos a la baja, en el caso del crecimiento, y al alza, en la inflación, vinculadas a la duración del conflicto bélico. “El impacto será tanto mayor cuanto más se extienda el conflicto en el tiempo y destruya más infraestructuras. No sólo por la persistencia de precios elevados del petróleo y del gas, sino porque puede afectar tanto a las cadenas de producción a nivel global, incrementar la volatilidad en los mercados financieros y terminar deteriorando la confianza de empresas y familias”, señala la entidad.
BBVA Research descuenta que la inflación se dispare al 3,5% en marzo (desde el 2,3% en el que cerró en febrero) por el efecto de las subidas de los combustibles, más comedidas en el caso de la electricidad, que de momento está librando el impacto de la escalada en el precio del gas. El IPC podría rozar el 4% en los próximos meses.
Sin embargo, los bancos centrales van a reaccionar con prudencia, creen en la entidad, y no van a aplicar subidas inmediatas de los tipos de interés, aunque sí frenarán potenciales bajadas, sobre todo en el caso de la Reserva Federal de Estados Unidos.
A la interna, el mercado de la vivienda va a seguir siendo un cuello de botella importante, hasta el punto de que limitará la llegada de trabajadores extranjeros, uno de los motores de crecimiento en los últimos años.
La falta de suelo finalista, los largos plazos administrativos y la escasez de mano de obra seguirán marcando la dinámica del inmobiliario. Sobre el fondo España Crece anunciado por el Ejecutivo, que movilizará 23.000 millones para fomentar la vivienda de alquiler asequible, apuntan que su impacto dependerá de “cuán importante es la falta de financiación y de capital para construcción residencial, el diseño del instrumento y el atractivo que tenga para atraer capital privado”, ha dicho Doménech.
En cuanto a la regularización de personas migrantes anunciada por el Ejecutivo, BBVA apunta que tendrá un impacto positivo en la afiliación y en las cotizaciones a la Seguridad Social, que será menos intenso en el PIB y en los salarios reales, en tanto que ya se encuentran en el mercado laboral. Un empleo más formal permitirá una mejora en la recaudación tiributaria.