El FMI sube al 2,3% la previsión de crecimiento de España en 2026 y apunta a un “sólido desempeño” en 2027

Álvaro Celorio

19 de enero de 2026 10:30 h

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El Fondo Monetario Internacional (FMI) sube la proyección de crecimiento de la economía española al 2,3% en 2026, tres décimas más que en su anterior estimación, y apunta a que el dinamismo de nuestro país seguirá en 2027, cuando prevé un avance del producto interior bruto (PIB) del 1,9%, dos décimas más de lo calculado en octubre.

La institución ha publicado este lunes su informe de Perspectivas Económicas Mundiales (WEO, por sus siglas en inglés) coincidiendo con la celebración del influyente Foro de Davos. En el documento, los técnicos del organismo apuntan que la economía española protagonizará un “sólido desempeño” el próximo año lo que, sumado al mayor gasto público de Alemania para cumplir con su programa de inversiones en Infraestructuras y Defensa, favorecerá una ligera aceleración de la economía europea. Los países de la moneda única crecerán, de media, un 1,3% en 2026 y un 1,4% en 2027.

El FMI proyecta que España seguirá siendo la el país que más crece del euro tanto este año como el que viene. No solo porque vaya a situarse más de un punto porcentual por encima de la media, sino porque el avance del PIB español ensombrecerá las alzas más raquíticas de las otras grandes economías del euro. Alemania recuperará el pulso tras dos años de recesión y un leve repunte (0,2%) en 2025, con subidas del 1,1% y el 1,5% en 2026 y 2027. Francia, por su parte, crecerá el 1% y el 1,2%. La previsión para Italia es de un 0,7% en los dos años que analiza.

De hecho, España crecerá muy por encima del resto de economías avanzadas, solo ligeramente por detrás de Estados Unidos (2,4% en 2026 y 2% en 2027), que arrebataría el oro a nuestro país, tras dos años siendo el país con mejor rendimiento.

El FMI da el arranque a las revisiones al alza de la economía para este año, después de que 2025 cerrase con todos los grandes organismos internacionales consensuando el crecimiento de España en el 2,9%. El INE adelantará a finales de mes el crecimiento del cuarto trimestre y la primera estimación del avance del PIB en 2025.

La economía global, “resiliente” pese a Trump

En cuanto al crecimiento global, el FMI cree que la economía mundial seguirá siendo resiliente en 2026, tras haber aguantado mejor de lo estimado la incertidumbre global desatada por la vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca. Las estimaciones del organismo apuntan a un avance del 3,3% este año y del 3,2% el próximo.

En términos globales, la desaceleración en el comercio desatada por los aranceles de Estados Unidos se verá parcialmente compensada por el arreón inversor vinculado a las empresas tecnológicas que desarrollan la Inteligencia Artificial. Si bien esto explica en parte que la economía estadounidense haya crecido más de lo anticipado al inicio de la guerra comercial, el FMI detecta que también han contribuido al crecimiento de España y de Reino Unido, “aunque no en la misma medida”.

La Inteligencia Artificial es, a la vez, la cara y la cruz del crecimiento. Uno de los riesgos es que la economía no desarrolle las ganancias de productividad que promete esta nueva tecnología, evidenciando una burbuja inversora que, consecuentemente, podría desencadenar en una brusca corrección bursátil a escala global. En el lado positivo, si realmente la IA da lo que prometen las grandes compañías, el crecimiento podría acelerarse.

Los técnicos del FMI probablemente estaban cerrando su escenario de proyección y el informe económico en los días en los que se produjo el ataque de Estados Unidos a Venezuela, cuyo régimen ahora está tutelado por Venezuela, y antes de las amenazas arancelarias a los países que han desplegado tropas en Groenlandia para disuadir a Trump de invadir la isla, de soberanía danesa.

Sin embargo, sí apuntan como un potencial riesgo para el crecimiento “una escalada significativa de las tensiones geopolíticas, particularmente en Oriente Medio o en Ucrania, pero posiblemente también en Asia y América Latina, lo que podría desencadenar shocks de oferta sustanciales”.

En general, el informe destila una serie de advertencias sobre los efectos de las Administración Trump en la economía mundial. Así, reconocen que existe un “equilibrio frágil” en cuanto a las posiciones comerciales mundiales. “Aranceles adicionales en sectores específicos, especialmente si se imponen en industrias ‘upstream’, podrían crear cuellos de botella en el lado de la oferta y suponer un impacto desmesurado en la actividad económica y en los precios. Medidas no arancelarias dirigidas a inputs críticos como las tierras raras podrían suponer una disrupción de las cadenas de suministro globales”, apuntan.

“Los esfuerzos para relajar las fricciones comerciales y reducir las barreras para el comercio y las inversiones deberían estar alineadas con aquellas que buscan reducir los excesivos desequilibrios externos, resultantes de decisiones de política doméstica”, subraya el documento.

También alerta de la guerra personal entre el presidente estadounidense y el líder de la Reserva Federal, Jerome Powell, cuyo mandato termina este año. Trump ha presionado, con declaraciones públicas y ahora a través de una investigación judicial, al economista para acelerar las bajadas de tipos y estimular una economía desacelerada por el efecto de sus aranceles. “La interferencia política en instituciones económicas independientes podría elevar el riesgo de errores en la toma de decisiones y dañar la confianza pública”, recuerda el FMI.

Por lo demás, la institución, que dirige la economista búlgara Kristalina Georgieva, recurre a viejas recetas en sus recomendaciones de política económica. Desde las advertencias habituales a los países con abultadas deudas públicas (entre ellos, España, aunque sin mencionarla), a las recomendaciones de que los países han de recuperar sus “colchones fiscales” mediante la mejora de los ingresos impositivos y la racionalización y eficiencia del gasto público.