El Gobierno cifra en 2.300 millones la recaudación extra en 2025 por no deflactar el IRPF
El Estado recaudó 2.300 millones adicionales en 2025 por no actualizar con la inflación los tramos del IRPF, unos ingresos 'extra' que suponen el 0,14% del producto interior bruto (PIB) y que permiten al Ejecutivo cumplir con el objetivo de la reforma fiscal pactada con la Comisión Europea en el Plan de Recuperación de los fondos europeos.
Las cifras las desglosa el propio Gobierno central en el Informe de Progreso Anual remitido este jueves a Bruselas, que han hecho público en la mañana de este viernes. El Ejecutivo se comprometió a impulsar, para recibir el 'maná' europeo, una reforma tributaria que elevara los ingresos fiscales de manera estructural en un 0,3% del PIB (algo más de 5.000 millones de euros), pero, además, pactó otro incremento adicional de una décima de PIB (en torno a 1.700 millones) a implementar antes de finalizar 2025.
El Gobierno, para alcanzar ese 0,1 adicional que sumase los 0,4 puntos del PIB que le exigía Bruselas, decidió utilizar la congelación de los tramos del IRPF para conseguirlo, como reconoce el documento. En la Etapa 2 se debía acreditar un incremento adicional de los ingresos por valor de un 0,1% del PIB hasta el cuarto trimestre del 2028. Dicho incremento se logra a través de la no deflactación de las bases tributarias del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas. En el año 2025 se alcanza ya un incremento de la recaudación de un 0,1% del PIB“, apunta el informe elaborado por los Ministerios de Economía y Hacienda.
Recaudación a medias entre el Estado y las CCAA
El Gobierno asegura que esta medida -que es pasiva, ya que no requiere de ningún cambio normativo para que salga adelante- recaudó en 2025 2.294 millones de euros, a medias entre la Administración Central (1.137 millones) y el grueso de las comunidades autónomas (1.157 millones). Esto es así por el efecto de la llamada “progresividad en frío”, cuando los salarios suben para compensar el avance de los precios y, al no actualizar las tarifas del impuesto, se produce un aumento de la tributación sin que se perciba por completo esa mejora del poder adquisitivo.
Estas cifras, explica el Ejecutivo, salen de recalcular la liquidación del impuesto con los datos declarados en una tarifa en la que se actualizan no solo los tramos con el IPC de 2025, sino también los mínimos personales y familiares.
La no deflactación del IRPF se ha convertido en un argumento habitual de quienes defienden que España vive en un infierno fiscal. El Gobierno ha venido rechazando esta medida, asegurando que beneficia más a las rentas más altas (por la estructura progresiva del impuesto, ese alivio se acumula), y que en este impuesto ya ha aplicado rebajas importantes al elevar los mínimos exentos hasta equipararlos con el salario mínimo (cosa que también beneficia a toda la escala del tributo).
“Yo siempre soy partidario de ver el sistema fiscal desde el punto de vista global, no solo de una figura tributaria. Hay otras rebajas que hemos hecho en otro ámbito. Por ejemplo, las medidas tomadas ahora por la guerra de Irán, que hacen que te baje la factura de la luz, la factura del gas, la factura de la gasolina. En su conjunto, vemos que el sistema tributario está apoyando a las familias, sobre todo a las clases medias y trabajadoras”, respondió el ministro de Hacienda, Arcadi España, en una entrevista en elDiario.es.
Hasta 800 euros de más por no deflactar entre 2022 y 2025
Este miércoles, el Consejo General de Economistas reclamó una reforma integral de la Ley del IRPF, tras veinte años de la última revisión en profundidad de su estructura, para adaptar a los nuevos tiempos algunas figuras clave del tributo y deflactar las tarifas. Según sus cálculos, un contribuyente medio habría pagado 800 euros de más por no adaptar el impuesto entre 2022 y 2025.
Así, desde el Registro de Economistas Asesores Fiscales (REAF) hicieron la simulación de cuánto habrían pagado de más cuatro contribuyentes solteros, sin hijos y que solo tributan por rendimientos de trabajo, con salarios en 2021 de 22.000 euros (la barrera a partir de la cual es obligatorio tributar), de 24.918 euros (el medio en ese ejercicio), de 45.000 euros y de 60.000 euros. Estas cuantías se actualizan con la subida media pactada por convenio entre 2022 y 2025.
De acuerdo con estos cálculos, en el primero de los casos el contribuyente habría mejorado su renta en 3.189,29 euros entre 2022 y 2025, pero habría pagado el 19,7% de ese incremento (628,26 euros) por no actualizarlo. En el segundo, el sobrecoste acumulado sería de 820,77 euros (el 22,72% de los 3.612,31 euros de mejora salarial).
En las simulaciones más elevadas, una renta de 45.000 euros en 2021 habría aumentado su salario en 6.523,55 euros, de los que habría pagado un 20,20% más a Hacienda (1.317,50 euros); en tanto que una de 60.000 euros habría subido su retribución en 8.698,06 euros, pero solo pagaría un 17,04% más al fisco (1.482,18 euros).