Repsol prevé “complejidad de suministro” de productos petrolíferos en Europa “en las próximas semanas” por Ormuz

El consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, ha pronosticado este jueves que “en las próximas semanas y meses” va “a haber periodos digamos de complejidad de suministro” de productos petrolíferos en Europa como consecuencia de la crisis energética derivada del cierre del estrecho de Ormuz por la guerra en Irán. Pero ha afirmado que en España “estamos mejor pertrechados” gracias a la potente red de refinerías del país.

En la junta de accionistas de Repsol, el primer ejecutivo de la mayor petrolera española ha explicado que el recorte de suministro global en volúmenes y en porcentaje, de unos 11-12 millones de barriles diarios de petróleo (en torno al 11% del total), es algo “inédito”, ni siquiera comparable a la crisis de 1973.

Imaz ha subrayado la “responsabilidad” y el “firme compromiso de Repsol con el suministro de la energía que España y Portugal necesitan”. Ha recordado que antes de la crisis existía “cierto déficit” de queroseno en España: el país consumía unos 156.000 barriles diarios y producía unos 120.000. Pero desde “el primer día” y sin preguntar “a nadie”, Repsol ha invertido “más de 1.500 millones de euros desde el 1 de marzo” para traer “el queroseno que necesita la economía española”, y ahora tiene un excedente de un 20% respecto a las necesidades del país.

Según Imaz, aun “si mañana hubiese un acuerdo” para reabrir Ormuz de forma “inmediata”, llevaría “dos-tres meses” normalizar los flujos sin conocer aún los daños en las infraestructuras. En los últimos dos meses y medio la compañía ha “invertido fuertemente” para reforzar sus inventarios y afrontar las necesidades “que van a venir”. “Hemos hecho los deberes”, ha dicho el ejecutivo, que ha confiado en que “Europa aprenda la lección” y tenga una mentalidad “abierta a todas las energías” tras esta crisis energética.

El ejecutivo vasco ha dicho que la exposición de Repsol a Venezuela “puede ser una oportunidad” y que ahora “no es el momento” de empezar a recuperar la millonaria deuda de ese país con la petrolera española. Ha avanzado que el proyecto Pikka en Alaska (Estados Unidos) va a empezar a producir “en los próximos días”. Y ha recordado que entre 2008 y 2010, cuando las refinerías en Europa “estaban cerrando” [“Italia pasó de 14 a ocho”], el entonces primer ejecutivo de Repsol, Antonio Brufau, hizo una “apuesta personal” para realizar una inversión multimillonaria en la refinería de Cartagena.

Sistema “modélico”

Durante su discurso a los accionistas, el presidente no ejecutivo de Repsol, Antonio Brufau, ha explicado que en esta crisis España está “mejor que la media de Europa”, como “modelo” en desarrollo de renovables y en infraestructuras de gas natural, gracias a su privilegiada red de regasificadoras, y un sistema de refino “modélico” en el que Repsol ha invertido más de 15.000 millones en los últimos 15 años “sin apoyo público” y “sin reconocimiento público”, que “puede producir queroseno cuando Europa no puede”.

Brufau ha subrayado que en ese periodo se han cerrado 35 refinerías, con una reducción de capacidad del 20%. “Hay voces que se congratulan” de la fortaleza del refino español y “esta casa es la artífice”. “Aunque sea tarde”, este reconocimiento “bienvenido sea”.

Ha señalado que la crisis de Ormuz “pone de manifiesto nuestras vulnerabilidades”, al retirar el 11% de la oferta de crudo y poner en tensión la balanza entre oferta y demanda. Si en la crisis de 1973 Europa se lanzó a desarrollar la nuclear, promover la exploración de hidrocarburos en el Mar del Norte y desarrollar la eficiencia energética, ahora “lo que oigo” es que “la solución” es “sustituir” petróleo por renovables. “¿Esta gente sabe lo que dice?”, ha dicho: equivale a “sustituir una energía que ya está asentada” por otra que “necesita todavía mucho desarrollo”.

El ejecutivo catalán ha arremetido contra el “dislate” de prohibir el fracking en una Europa que ha dejado a su industria “fuera de competitividad”. Ha señalado que “sería feliz” si la regulación europea sobre la transición energética “no se plantease como una confrontación de energías”, de renovables “en contra del resto”, porque “el planeta las necesita todas”, en un contexto en el que las emisiones en el planeta “van a seguir creciendo”.

Brufau ha pedido “relanzar los lazos trasatlánticos” y ha repasado un contexto geopolítico en el que “han saltado por los aires” las normas del multilateralismo. La lucha entre EEUU y China por el liderazgo mundial va “a marcar el camino a Europa”, que “no está en esta competencia” y ve cómo es “crítica” la seguridad energética, la defensa o el acceso a las materias primas, y paga la energía 2,5 veces más cara que esos dos bloques.

Mientras, han “perdido protagonismo” los objetivos climáticos, de los que Europa “pretende ser el adalid”, pese a ser “irrelevante” para las emisiones globales. Brufau ha reprochado a la UE la “poca inteligencia” de no haber diversificado sus fuentes de suministro de petróleo, el informe Drahi es “un gran diagnóstico pero nos falta estrategia”. Mientras, EEUU está “haciendo su trabajo” en la reducción de emisiones sin recurrir a imposiciones y confiándolo a sus empresas y ciudadanos, ha explicado. El ejecutivo de Mollerusa ha recordado que el 81% de la matriz energética global sigue dependiendo de los combustibles fósiles “a pesar de todos los apoyos que ha tenido” de los reguladores. Y la electrificación ha ganado un peso “irrelevante” desde 2017.