Sindicatos europeos se desmarcan de la cúpula mundial y apoyan a Yolanda Díaz para dirigir la OIT

Gran “enfado” en la Confederación Europea de Sindicatos (CES) con la cúpula de la CSI (Confederación Sindical Internacional), Luc Triangle, por el respaldo mostrado hace unos días por la entidad hacia el togolés Gilbert F. Houngbo para que siga al frente de la Organización Internacional del Trabajo. Los sindicatos europeos, que habían apoyado la candidatura de la vicepresidenta Yolanda Díaz a liderar la OIT, mantienen su respaldo y trabajan para impulsar el voto a la aspirante española de las organizaciones de trabajadores, explican fuentes afiliadas a la Confederación Europea.

La división sindical se encuadra en la carrera electoral para elegir la próxima dirección general de la OIT, la agencia tripartita de Naciones Unidas encargada de velar por los derechos laborales a nivel internacional, que cuenta con representantes de Estados miembro, de organizaciones sindicales y empresariales. Los comicios se celebran el próximo 16 de noviembre, en los que se enfrentan el actual director, el togolés Gilbert F. Houngbo, y la vicepresidenta española Yolanda Díaz, tras la retirada hace unos días del candidato peruano, el exministro de Asuntos Exteriores Javier González-Olaechea.

En este contexto, el pasado 30 de octubre, la Confederación Internacional anunció en un comunicado su apoyo a Houngbo para un segundo mandato, “fruto de las reflexiones internas de la CSI”. Sin embargo, en los sindicatos europeos difieren de las tácticas de la cúpula mundial para anunciar este apoyo, que no comparten, y están trabajando en las últimas horas para ver cómo explicarlo a las organizaciones afiliadas e impulsar el voto a la española, que recuerdan que es secreto.

Una decisión no votada formalmente ni unánime

El comunicado generó un tremendo “enfado” en el sindicalismo europeo, explican fuentes afiliadas a la CES. Y no solo, sino que se extiende a “organizaciones americanas, asiáticas e, incluso, africanas”. Sindicatos peruanos habían apoyado a Yolanda Díaz en contra del candidato de su país (ya retirado), y también hay una gran simpatía de sindicatos brasileños –en línea con el Gobierno de Lula–, argentinos –sumidos en los ataques del Gobierno de Milei– y de otras confederaciones africanas y asiáticas, indican estas fuentes.

Estas fuentes explican que el apoyo de la CSI mundial a Houngbo no se adoptó por el Consejo General de la CSI, sino que se trató de una votación solo “indicativa”, no formal, introducida por una defensa directa del togolés por parte de su líder, Luc Triangle. Además, los europeos consideran que el comunicado parece dar a entender que el apoyo de la CSI es unánime, cuando en esa propia votación “indicativa” hubo muchos apoyos a Yolanda Díaz, destacan estas fuentes.

El apoyo de la CSI al togolés se produjo además el mismo día, con unos minutos de diferencia, que el de la pata empresarial (la Organización Internacional de Empleadores), algo que ha generado también mucho malestar en las organizaciones de trabajadores europeas.

Tal fue su relevancia que el candidato presentado por Perú, el excanciller Javier González-Olaechea, renunció a la carrera porque “estos respaldos implican la virtual reelección del Sr. Houngbo”, apuntó.

Según fuentes gubernamentales, la continuidad de la candidatura de la vicepresidenta Yolanda Díaz no está en cuestión, ni su compromiso para tratar de convertirse en la primera mujer al frente de esta agencia tripartita de Naciones Unidas encargada de fomentar los derechos laborales a nivel internacional y que está sumida en una profunda crisis de financiación por los impagos millonarios de los EEUU de Donald Trump.

Apoyo “creciente” a Yolanda Díaz de los países

En los sindicatos europeos no se resisten a dar por cerrada la batalla electoral por el liderazgo de la OIT, aunque se ha complicado con el comunicado de la CSI mundial, y mantienen su respaldo a la candidatura de la vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz.

Según fuentes afiliadas a la Confederación Europea, la candidatura de Díaz ha estado reuniendo el respaldo de numerosos gobiernos, con una acogida “creciente”, lo que de verdad planteaba posibilidades de disputar el puesto al actual director de la OIT.

Por eso, el “enfado” en el sindicalismo europeo y de otros países fuera del continente es mucho mayor, ya que se considera que las posibilidades de la española se están imposibilitando desde la dirección de la CSI mundial, cuando en los últimos meses se había reconocido que el programa de Díaz era más positivo para los derechos de los trabajadores y trabajadoras, y pese a las críticas recientes de la parte trabajadora en la OIT a la gestión del togolés en la actual crisis financiera del organismo de Naciones Unidas.

En la Confederación Europea recuerda la gran crisis financiera que atraviesa la OIT, por los impagos millonarios de la Administración Trump, y las críticas a la gestión de Houngbo, por ejemplo, en la supresión de más de 200 puestos desde 2025, la aprobación reciente de 73 despidos adicionales y decisiones en las relaciones con Washington, principal responsable de la asfixia financiera de la entidad, como el nombramiento por parte de Houngbo de un alto funcionario de la Administración Trump, un MAGA, como Director General Adjunto, que después se vio obligado a revocar.

En este contexto, en las últimas horas, con vistas a las audiencias privadas del próximo 9 de noviembre que tienen los dos candidatos, se está trabajado en una carta de denuncia de toda esta situación, apoyando a Yolanda Díaz, por parte de los secretarios generales de los sindicatos mayoritarios españoles, CCOO y UGT.

Desde la dirección de la Confederación Europea, dirigida por la irlandesa Esther Lynch, se pretende difundir esta carta y animar a las organizaciones europeas a votar con toda la información de lo sucedido, de forma secreta, como permite la OIT. La carrera de Díaz se ha complicado con el paso de la dirección de la CSI, reconocen varias fuentes, pero sus aliados no la dan por perdida.