El revolucionario método gallego para transformar las aguas residuales en recursos de alto valor

El poeta y dramaturgo Álvaro Cunqueiro solía decir de su tierra, Galicia, que era el país de los mil ríos. Y no lo decía porque, efectivamente, hubiera tantos ríos –aunque el catálogo oficial de cauces supere los cientos–, sino por la vinculación histórica y sentimental de la región con el agua. El río Miño, el Sil, el Tambre, los lagos de As Pontes y Meirama… Galicia es una tierra de agua y sus paisajes, su identidad y hasta su economía se vinculan a ella de formas sorprendentes.

Galicia es un territorio especialmente rico en recursos naturales, y en un contexto de grandes retos medioambientales, la protección y aprovechamiento sostenible de dichos recursos es un asunto clave. Bien lo sabe Veolia, empresa líder en servicios medioambientales para la gestión del agua, que cumple más de 50 años operando en Galicia, una tierra a la que le unen tradición, historia y futuro. Medio siglo de gestión eficiente y sostenible de recursos esenciales trabajando en estrecha colaboración con administraciones públicas y entidades locales para favorecer el desarrollo económico, social y medioambiental del territorio gallego.

Con un equipo de más de 18.000 personas en España, Veolia ha afianzado un modelo de trabajo en el que la escala global y el conocimiento local dialogan para abordar los desafíos de Galicia. Y a lo largo de cinco décadas, la compañía ha pasado de la gestión tradicional de servicios urbanos hasta posicionarse como un referente global en la transformación ecológica a través de la gestión eficiente del agua, la valorización de los residuos y la optimización energética, pilares de un desarrollo sostenible necesario en la comunidad.

Innovación y digitalización al servicio del agua

Ejemplos podríamos poner muchos, pero uno de los mayores hitos recientes surgido del vínculo entre Veolia y Galicia es el impulso a la digitalización del ciclo del agua a través de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE). Es el caso del proyecto ‘OU-Inteligente: La provincia del agua’, liderado por Aquaourense, la sociedad mixta integrada por la Diputación de Ourense y Veolia, que cuenta con una inversión superior a los 13 millones de euros para modernizar la gestión hídrica en 81 municipios ourensanos, permitiendo una monitorización en tiempo real de la gestión de recursos. El objetivo es dotar a cada consistorio, por pequeño y rural que sea, de tecnologías de vanguardia que aseguren que cada gota de agua gallega se gestione con la máxima eficiencia.

En paralelo, la ciudad de Ourense avanza hacia un modelo de ciudad verde y digital. Gracias a una inversión de 4,5 millones de euros y a la alianza entre Veolia y Plexus Tech, se están instalando miles de contadores inteligentes y sensores en tiempo real. Un sistema que no solo permite detectar fugas de forma casi instantánea, sino que integra la producción de energía renovable en instalaciones como la depuradora de Reza, que ya cuenta con una planta fotovoltaica para reducir su huella de carbono.

La capacidad de innovación de Veolia en la región también se canaliza a través de Cetaqua Galicia, el único centro tecnológico del agua en la comunidad. Creado en 2011 en colaboración con la Universidad de Santiago de Compostela (USC) y el CSIC, Cetaqua es el corazón de la I+D+i aplicada al territorio. Desde Santiago de Compostela, este centro desarrolla soluciones punteras en economía circular y descarbonización. Proyectos como CIGAT Biofactoría o CONSERVAL son ejemplos tangibles de cómo las aguas residuales, tradicionalmente consideradas un desecho, pueden transformarse en fuentes de recursos de alto valor añadido para la industria conservera y otros sectores clave de la economía gallega.

Soluciones basadas en la naturaleza por un futuro compartido

Desde hace muchos años, la transformación ecológica gallega se lleva a cabo con infraestructuras verdes participadas por Veolia. El Humedal de Viladesuso sería un ejemplo de ello: es el primer proyecto de compensación de huella hídrica certificado en Galicia. Un proyecto pionero de colaboración público-privada diseñado para mejorar la calidad del agua en el embalse de Cecebre, demostrando que la tecnología puede proteger la biodiversidad de nuestros ecosistemas.

En el ámbito rural, el Proyecto RUAGUA en Valdeorras es un referente de adaptación al cambio climático. Coordinado por AquaOurense, Cetaqua y el Consorcio de Augas de Valdeorras, esta iniciativa promueve la simbiosis rural-industrial. Mediante la reutilización de agua regenerada para servicios públicos y la producción de compost de alta calidad, RUAGUA combate el estrés hídrico y fomenta el residuo cero en municipios como A Rúa de Valdeorras.

Tras medio siglo de historia compartida, la experiencia de Veolia en Galicia demuestra que la colaboración público-privada es clave para construir territorios más resilientes y mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. Al combinar la eficiencia operativa con la digitalización y la sostenibilidad, la compañía no solo protege los recursos de hoy, sino que garantiza que las generaciones futuras de gallegos hereden una tierra como la de Cunqueiro. Un país de mil ríos, también los próximos 50 años.