ENTREVISTA
Marc Biarnés, humorista: “Ayuso es un personaje de telenovela. Me pongo la peluca y podría estar horas haciendo de ella, me posee”
De cobrar en la caja de un supermercado a colarse en las pantallas de más de un millón de personas, con cerca de 900.000 seguidores en TikTok y otros tantos en Instagram, y un nuevo breve espacio en la televisión nacional. Es el recorrido del fenómeno digital @Nosoloviernes, tras el que se encuentra el actor y cómico catalán Marc Biarnés y su peculiar crónica de la actualidad. Gestos sutiles como poner los ojos en blanco o sacar media sonrisa irónica, sumados a una puesta en escena cotidiana, como comerse una fruta, cortar verdura o ver un vídeo en una tablet, hacen que el contenido desenfadado de Biarnés sea magnético, a pesar de que los temas a tratar a veces resulten desesperanzadores.
Entre sus grandes éxitos recientes destacan las imitaciones, peluca mediante, de Isabel Díaz Ayuso, a raíz de sus últimos enredos inmobiliarios. “Le tengo hasta cierto cariño”, confiesa en esta conversación con elDiario.es, en la que opina que la política española ha perdido la seriedad y valora el poder del humor para convencer a los que piensan diferente.
¿Quién es Marc Biarnés y qué es Nosoloviernes?
Marc Biarnés es un actor, cómico y... no sé, bien normalito, una persona que viene de trabajar en el súper durante muchos años y dio el salto a las redes sociales porque se cansó del supermercado. Aposté por esto y ahora hace relativamente muy poco que me estoy ganando la vida. Y Nosoloviernes era un nombre que me inventé, sin pensar yo que se iba a hacer tan grande. Ahora me llamaría solo Marc Biarnés, pero Nosoloviernes viene de que siempre me lo he dicho a mí mismo, porque como la gente siempre espera los fines de semana para hacer las cosas importantes o las cosas más divertidas o de ocio... Yo siempre he sido de si me pillan el lunes, el lunes, que el martes, pues el martes y de ahí salió el concepto este de no solo viernes, de no tener la necesidad de esperar a que llegara el fin de semana.
¿Por qué le sigue tanta gente?
Me sigue tanta gente, yo creo, porque he conseguido plasmar con mi punto de vista humorístico y satírico cómo se siente la mayoría de personas que estamos en este país. Es un poco desde la crítica, pero siempre de una forma divertida. Creo que son tiempos en los que la gente está también un poco cansada de esta sensación de que te están echando la bronca y conmigo acaban conectando con este punto de vista siempre mucho más divertido.
¿Se ha inventado un género humorístico?
Pues no lo sé. A ver, humor sobre política siempre se ha hecho, pero más que un género propio, creo que sí he encontrado una nueva manera de conectar.
Le han empezado a copiar ciertos gestos...
Sí, sí, eso lo he visto. Veo muchas cuentas que han empezado a copiar un poco mi misma puesta en escena... Esto de poner un vídeo y reaccionar a él, y están también incluso los que empiezan a comer mientras comentan el vídeo, que esto fue algo que yo decidí, porque como actor siempre pienso que ha de haber una acción. En el teatro siempre se dice que tiene que haber una acción, sea la que sea, poner una mesa, comer, pintar un cuadro, lo que sea. Y sí que veo que cada vez hay más cuentas haciendo esto.
Ha encontrado en la presidenta de la Comunidad de Madrid una mina de contenido, ¿qué tiene ella que no tengan otros personajes políticos?
Es que ella es un personaje, es un personaje de telenovela, de sketch, es un personaje muy de sitcom, es un personaje que es muy fácil imitar y, a la vez, conectar con ella. Porque cuando tú imitas a alguien o coges su alma, porque al final de alguna manera coges algo de ella, es porque puedes llegar a conectar con ella, que esto es independiente de si pienso lo mismo o no, o de si ideológicamente tenemos algo que ver. No tenemos nada que ver ideológicamente, pero puedo conectar con ella.
También es una política que tiene roto el caparazón que llevan la mayoría de políticos, que los vemos desde una apariencia más seria, como con una pared. Ella eso lo tiene roto. Ella es natural y entonces es mucho más fácil cogerle el alma. Y después es que es muy divertida, la verdad. Su puesta en escena es muy divertida, sus gestos, su mirada, su manera de hablar, ese toque choni, por así decirlo... Tiene eso que la mayoría de políticos, por no decir casi ninguno, tiene.
¿Cuál es el proceso desde que piensa “esto que ha dicho Ayuso es surrealista” al “venga, me pongo la peluca”?
No hay proceso, porque es que yo la veo y ya automáticamente algo me ha pasado que, por ejemplo, me pongo la peluca y podría estar horas por casa haciendo de ella, o sea, como que me posee. Es que es lo que tiene mostrarse tan natural. Yo, como actor, es el personaje ya el que se mete dentro de mí y, sobre todo, que una peluca hace muchísimo, pero el proceso es: verla y ya conecto, literalmente.
Qué relación tan profunda, ¿no?
Sí, sí, tenemos una relación muy profunda. Le tengo hasta cierto cariño, lo digo de verdad. Me gustaría conocerla y tal. Le tengo cierto aprecio.
¿Se ha planteado qué le diría a Ayuso si se pusiera en contacto? ¿Compartiría con ella una fruta en la cocina?
Sí, compartiríamos fruta. Primero le pediría unas disculpas, pero unas disculpas divertidas como digo yo, si se ha sentido ofendida por alguno de mis sketches. Y luego le diría... (ríe) le diría muchas otras cosas... (ríe de nuevo).
¿Ahí lo deja?
Sí, ahí lo dejo.
Acaba de dar el salto de redes sociales al programa ‘Mañaneros 360’, ¿por qué la política española le está dando tanto trabajo?
Porque en la política española antes estaba todo muy encorsetado y ahora mismo son como animales salvajes que han salido al ruedo. Lo que ha pasado es que se ha perdido la seriedad que requiere, por ejemplo, el Congreso de los Diputados, que es el lugar más importante de nuestro Estado. En el momento en el que allí se ha perdido la decencia, que lo han hecho muchísimos, tanto de un bando como de otro, esto ya es cambicha, que se dice en catalán. Ya es “venga, el que pueda hacer que haga” que decía Aznar.
Da tanto juego porque ya no hay complejos, es una política completamente desacomplejada. Ya se ha desnudado todo el mundo. Un espacio tan serio como el Congreso de los Diputados se utiliza como si fuera el plató de una televisión. Eso también se ha trasladado a la ciudadanía, que palpa este cachondeo, por así decirlo, estas faltas de respeto y también se ha empezado a comportar de la misma manera. Ahora todo lo que hay en la política es completamente ruido, pero sobre todo por este momento en el que se dejaron los complejos de lado, se empezaron a insultar, a faltar el respeto. Y luego tienen mucha culpa muchísimos programas de televisión que han ayudado a que la política sea un circo. Es decir, los políticos han convertido la política en un circo y luego muchos programas de televisión han apoyado esta nueva manera de hacer política y, claro, esto se traslada a la ciudadanía.
¿Cree que desde el humor se puede convencer a alguien que piensa diferente o se hace humor para quienes piensan igual?
Totalmente. Claro que se puede convencer. Yo creo, de hecho, que mi manera de explicar la política ayuda a esto, porque hay muchos creadores de contenido que hablan de política, pero el tono siempre es mucho más enfadado, más echando la bronca. Entonces, como la sociedad está tan descontenta con todo el tema político, ya no empatiza tanto con eso. En cambio, creo que a través del humor es muy fácil llegar a cualquier persona, porque yo he recibido muchos mensajes diciéndome: “pues mira, esto no lo veía así y ahora con estos vídeos lo estoy viendo de esta manera, muchas gracias”. O sea, que sucede. Porque a través del humor es mucho más fácil, pensemos lo que pensemos cada uno, independientemente de nuestra ideología.
¿Y le ha pasado eso de grabar un vídeo y después cambiar de opinión?
Sí, yo llevo en redes cinco años y en estos últimos cinco años he crecido también como persona, me he culturizado más, he aprendido mucho y hay vídeos que hice hace cinco años que hoy en día no los haría, porque pensaba distinto o, por ejemplo, hacía algún vídeo con un tipo de humor que ahora mismo no haría porque ese humor podría alimentar ciertos comportamientos. Entonces, ahora mismo no haría humor de eso.
O sea, sí que me ha pasado, y pasa a menudo, sobre todo a largo plazo. Del vídeo que hice ayer es muy difícil que ya no piense lo mismo, pero del que hice hace cinco años, sí, claro.
Hay ciertos temas que son difíciles de parodiar, pienso en uno de sus últimos vídeos sobre el streamer que acosaba a mujeres por la calle, ¿prima la indignación?, ¿piensa que se puede hacer humor de todo?
Justamente de ese streamer decidí hablar desde la absoluta indignación y el absoluto enfado, porque no encontré la vía humorística, la verdad, me ha pasado con más de un tema. Mira que hay muchos temas muy delicados con los que consigo hacer humor, que más que hacer humor es siempre la manera de explicarlo, el lenguaje que se usa; y en este caso, con este streamer, no encontré otro lenguaje más que ir a faltarle al respeto, porque uno tiene también familia, hermanas, amigas... y piensa en estos descerebrados que andan haciendo este tipo de contenido, y es que, ¿cómo no me voy a cagar en todo lo cagable? Es que claro.
Algunos siguen con lo de “la vida no va conmigo” y seguimos esperando esa supuesta caída de los influencers.
Sí, sí, seguimos esperando. Será muy difícil que caigan porque, lamentablemente, hay contenido muy muy indigno y que tiene muchísimo seguidor. Esto va a ser una batalla que se va a estar librando siempre en la red.
En su bio de Instagram tiene puesto actor, cómico y puntos suspensivos. Creo que he descubierto a qué se refieren los puntos suspensivos porque lo he encontrado en Spotify.
Ah, no, no me refiero a eso, pero sí es un hobby que tengo. Me encanta hacer música en casa.
Es un chico 360, como diría Paquita Salas.
Sí, sí, totalmente. Pero lo de los puntos suspensivos va por otro lado, se sabrá de aquí a muy poco.
¿Nos deja con la intriga?
Sí, es una buena intriga. Y el resultado es mejor.