Opinión y blogs

Sobre este blog

La portada de mañana
Acceder
El Gobierno confía en una votación exprés por la tensión social
Datos - Quiénes son los casi tres millones de ahogados por el alquiler en España
Opinión - 'Dos decretos: uno para Junts y otro para Sumar', por Neus Tomàs

El canon injusto, ilegal e inútil

Al canon digital le crecen las sentencias. Primero fue un juzgado de Alcalá, después la Audiencia de Barcelona, más tarde el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y ahora se suma al corro la Audiencia Nacional. El canon, según la UE, es un abuso que no cumple con la directiva europea y que no deberían pagar ni las empresas ni la Administración. El canon, según la Audiencia, es también una ley ilegal, que se aprobó con gravísimos defectos de forma, sin cumplir todos los trámites necesarios. Es una chapuza de principio a fin.

Pero más allá de lo que digan los tribunales, el canon injusto e ilegal es también el canon inútil: un fracaso que ha provocado más problemas que beneficios incluso para los propios creadores. No ha ayudado a la industria cultural a hacer esa transición hacia el futuro, sino que la ha complicado. Se ha convertido en la gran excusa popular para la piratería, en la justificación para las descargas. Es muy difícil explicar a los ciudadanos por qué hay que pagar a la SGAE por cada CD-R, aunque el artista allí grabado sea el niño en sus fotos de cumpleaños. Tampoco se entiende que cobren por cada DVD virgen y que después sea ilegal realizar esa copia privada de un DVD original, que vienen protegidos contra copia. ¿Es justo cobrar por un derecho que después no se puede ejercer? No, y tampoco es justo un impuesto privado: un dinero que se gestiona después de forma opaca y sin apenas control público.

Hay que ayudar a los creadores, claro que sí. Cualquier industria que sufra una reconversión tan dura se merece ayuda pública, como se hizo con el carbón. Pero habría sido estúpido que esa ayuda saliese de un canon a los trenes eléctricos. No se puede rescatar el pasado lastrando el futuro.