Carrillo | ¿Quién coloca las dianas?
Jaime Rivas
La extrema derecha tiene su campo de tiro en Madrid. Maricones, negros, guarros, moros, indigentes; todos muertos si caen bajo las botas de la intolerancia. Puro terrorismo callejero de baja intensidad, que va dejando un fino reguero de heridos y fallecidos a lo largo y ancho de la capital.
Pero algo ha comenzado a cambiar. Da la sensación de que parte de la ultraderecha se ha dejado crecer el pelo y la corbata, y ha comenzado a hacer el trabajo sucio que otros proponen. Huele a ondas. Bono, Manjón, Carrillo, Narbona. Peces-Barba se libró. Quizá pronto vengan Desatinos, Iñaki, Roviretxe. Y que se cuide Gallardón.
Actualización 18:25
Para David Gistau, la culpa la tiene Zapatero por provocar: “Es tan perfecto que si me dicen que Rubalcaba condujo la furgoneta de esos cafres, yo me lo creo”.