Ecuador y la libertad de exprexión
La justicia de Ecuador, en una sentencia desmesurada y con un proceso lleno de irregularidades, ha condenado al diario El Universo de Guayaquil a pagar una indemnización de 40 millones de dólares por un artículo de opinión de un periodista contra el presidente Rafael Correa. El periodista que escribió ese artículo, Emilio Palacio, ha sido condenado a tres años de cárcel. La decisión judicial pone a este diario al borde del cierre y es sin duda abusiva y desproporcionada. Pero, antes de formarse una opinión contundente sobre el espinoso tema, conviene leer el artículo en cuestión, que trata sobre el motín policial del 30 de septiembre de 2010. Se titula “No a las mentiras”. En el texto, el periodista Emilio Palacio acusa a Correa, al que llama reiteradamente “dictador”, de “crímenes contra la humanidad” y de haber ordenador “abrir fuego contra un hospital lleno de inocentes”. El gobierno de Ecuador ofreció a Palacio retirar la denuncia a cambio de una disculpa por esta acusación sin pruebas. El periodista se negó, a pesar de que admite que no tiene pruebas. Tiene razón, eso sí, cuando critica que un delito de prensa no puede ser condenado a cárcel en una democracia. Pero, ¿no hay un término medio?