El imperio (del plástico) contraataca
Bernardo Gutiérrez
El Tribunal Europeo de Derechos Humanos condenó a España a mediados de diciembre por violar el artículo 6.1 del Convenio Europeo de Derechos Humanos que establece que “una causa sea oída dentro de un plazo razonable”. El ciudadano Martín Vicente Llavador presentó una demanda contra el plan urbano de Bocairent (Valencia), que afectaba a un terreno de su propiedad. Cuatro años después, fue rechazada. Europa tiró de las orejas a la lentísima justicia española. Una justicia que provocó que el asesino de la joven Mónica Tejedor, la joven asesinada de 34 puñaladas el 29 de agosto de 2007 en Madrid, estuviese dos años y medio esperando juicio.
La ministra de cultura española, Ángeles González-Sinde, se ha sacado de la chistera de la improvisación una ley contra las descargas ilegales en Internet que permitirá cerrar webs en apenas cuatro días. Incluso webs que tengan un vínculo con presuntos archivos ilegales. Webs que, siendo puristas, podrían ser Google o Youtube. Un precinto express, todo hay que decirlo, que hará un poquito más farragosa la burocracia de la Audiencia Nacional.