Mariano, esto se avisa
La próxima vez que el PP vaya a cambiar de opinión en menos de 24 horas, que alguien avise antes a Manuel Pizarro para que no se salga en la curva. Ayer por la mañana, el fichaje estrella de Rajoy se puso a justificar por qué su partido se enrocaba en Telecinco y Antena 3 para el debate presidencial. En su caso era aún más complicado buscar argumentos: para el cara a cara con Solbes, Pizarro había puesto como condición que la señal fuese para todos, lo que ahora proponía el PSOE. Así que el ex presidente de Endesa improvisó: “El PP cree en la iniciativa privada”. Y tanto.
La lideresa no se rompe
Esperanza Aguirre, muchísimo más hábil que Pizarro para estas cosas, también habló ayer por la mañana sobre el debate. Ella no metió la pata. “Lo importante no es dónde se emita sino que haya debate”, dijo la lideresa en la Cadena SER.
En la misma entrevista, la presidenta de la Comunidad de Madrid también marcó el camino a Mariano Rajoy, que repitió la misma frase horas después, con Buenafuente. “España no se rompe”, reconoció Esperanza. Y el que diga lo contrario es un miserable.
Te cambio el personaje
Que el PP ahora diga Diego no es novedad. Pero tiene su cosa que Rajoy también elogie la España plural. Sólo le faltó el talante. Zapatero, casi a la misma hora, también se metía en traje ajeno y cenaba con el nuncio. El menú mejoró bastante sobre el caldito previsto: delicia de calabacín y alcachofas sobre salsa de albahaca, lomo de merluza estofado a la vainilla, una tabla de quesos y, de postre, mousse de lima con gelatina de té de jazmín. ¿Los calditos? Protos, albariño y champán francés (que no cava).