Los periodistas saben cómo suicidarse
Íñigo Sáenz de Ugarte
El que vive de las fuentes, muere por las fuentes. Un reportero dedicado al periodismo de investigación cultiva sus contactos hasta que consigue de ellos no sólo buena información, sino la seguridad de que nunca se equivocará. Pero la confianza puede resultar cara. Si se va a la cama con la fuente, uno puede amanecer a la mañana siguiente sin la cartera.
Newsweek se ha retractado por completo de la información que decía que un soldado de Guantánamo había tirado un ejemplar del Corán por el retrete. Hubo algún intento de alegar que se habían seguido las normas habituales en estos casos, pero no ha durado mucho. Si la información no es buena, los pasos para conseguirla no han podido estar basados en ningún manual de la excelencia periodística.