Se vende beso
Ella se llama Francoise Bornet. Él era Jacques Carteaud. En 1950 estaban enamorados. El fotógrafo Robert Doisneau les encontró en un café y les pidió que posaran para esta mítica fotografía, el símbolo del romanticismo en París.
Durante años, Francoise guardó el secreto a Doisneau y no desveló que la imagen había sido preparada, que el apasionado beso no fue fruto de un instante casual. Pero en 1992, varias frescas intentaron forrarse con los derechos de autor asegurando ser ellas las protagonistas de la imagen. Francoise salió a la luz pública para evitar el fraude. Ahora subasta la foto. Precio de salida para fetichistas: 15.000 euros.