Abogados Cristianos denuncia a la rapera Tokischa por profanación al posar en topless en una iglesia de Donostia
Abogados Cristianos ha presentado una denuncia ante el Tribunal de Instancia de Donostia contra la rapera dominicana Tokischa por un presunto delito de profanación tras la publicación de unas imágenes de “alto contenido sexual” tomadas en el interior de la basílica donostiarra de Santa María del Coro. Según critica la fundación en un comunicado, la artista “aparece semidesnuda -en topless y vistiendo únicamente una prenda íntima (tanga)- posando de forma provocativa dentro del templo”, situada directamente frente a una imagen de Jesucristo, “utilizando el espacio sagrado como escenario erótico completamente ajeno al culto religioso”.
La imagen forma parte de un cortometraje creado por la artista y que, para Abogados Cristianos “evidencia la premeditación y la utilización consciente de un templo católico para fines comerciales y de exhibición, desvirtuando su significado religioso”. “Los hechos han tenido ”una gran trascendencia pública, lo que ha generado una profunda indignación y ofensa en la comunidad de fieles católicos, tanto de la ciudad de San Sebastián como del resto de España“, aseguran.
La organización ultra defiende que estos hechos podrían ser constitutivos de un delito de profanación recogido en el artículo 524 del Código Penal, al tratarse de actos realizados en un templo “con evidente carácter ofensivo hacia los sentimientos religiosos, mediante el uso irrespetuoso de un espacio sagrado y de sus símbolos”. “No se trata de un hecho aislado, ya que la artista fue sancionada en 2021 por la Fiscalía de La Vega (República Dominicana) por realizar actos similares en un santuario religioso, lo que evidencia una conducta reiterada y una voluntad deliberada de utilizar lugares de culto para generar provocación”, aseguran desde Abogados Cristianos, quienes recuerdan que “en defensa de la libertad religiosa y por profanación” ya lograron una sentencia condenatoria contra las activistas de FEMEN por “asaltar la Catedral de la Almudena desnudas” durante una protesta.
Por su parte, el Obispado de Donostia ha detallado este miércoles que no ha concedido autorización alguna para la grabación o producción del video de la rapera y ha señalado que está estudiando si estos hechos “pudieran requerir de algún tipo de acción jurídica o canónica”. Según ha explicado el Obispado en un comunicado, el 18 de julio del pasado año la Productora Visore solicitó la autorización para filmar una escena “breve” dentro de algún templo de la Diócesis de San Sebastián, asegurando que sería “un momento contemplativo y respetuoso, sin diálogos, ni actividad que interrumpa la dinámica del lugar”. “Al solicitar una ampliación de la información sobre el proyecto, el 21 de julio la productora indicó que se trataba de un proyecto cultural que busca promover la cultura vasca a través de una historia íntima y poética, en la que nos interesa especialmente contar con el acompañamiento y la colaboración de instituciones locales que le den aún más sentido y arraigo a lo que estamos contando”, recoge el escrito, que sostiene que tras indagar trabajos de la Visore y de la artista, el Obispado de San Sebastián comunicó a la productora que no autorizaba la grabación del proyecto “en ninguno de los templos o ermitas” de la Diócesis.
A pesar de ello, la productora se puso en contacto con los responsables de la Basílica donostiarra de Santa María para llevar a cabo el citado proyecto, pero “silenciando su contenido auténtico y la negativa que ya habían recibido del Obispado”, ha señalado el Obispado. Ha sido después del estreno del vídeo y de la difusión de imágenes en las redes sociales, cuando el Obispado ha tenido conocimiento tanto del lugar como del contenido de la grabación. Por ello, “de forma inmediata” se ha puesto en contacto con la productora para exigir la retirada de las imágenes grabadas en la basílica y recordar la negativa para dicha grabación.
En este sentido, ha lamentado “profundamente” el “uso indebido de un espacio sagrado” para la realización de contenidos que “resultan incompatibles con el respeto debido a un lugar sagrado y que hieren la sensibilidad religiosa de los fieles”. Según el derecho canónico, en un lugar sagrado “sólo puede admitirse aquello que favorece el ejercicio y el fomento del culto, de la piedad y de la religión, y se prohíbe la realización de lo que no esté en consonancia con la santidad del lugar”, detallan desde el Obispado, añadiendo que en casos concretos y particulares, el Obispo puede permitir que se lleven a cabo otros usos, siempre que no sean contrarios a la santidad del lugar (conciertos, exposiciones).
Por todo ello, desde el Obispado se está estudiando si estos hechos pudieran requerir de algún tipo de acción jurídica o canónica. Además, se ha invitado a mantener “siempre una actitud de respeto hacia las creencias religiosas y los lugares sagrados, favoreciendo el clima de convivencia y entendimiento en nuestra sociedad”, sentencian.
Por el momento ni la artista ni la productora se han pronunciado al respecto, pero sí que han difundido las imágenes y vídeos de su proyecto a través de redes sociales con un mensaje dedicado a Dios, explicando que la grabación se ha realizado “en una iglesia en San Sebastián”. “Fue una experiencia única, una historia con tanta vulnerabilidad y significado, espero que la disfruten. Mi relación es con Dios, no con la religión. Dios me acepta como soy, no me juzga, me permite aprender de mis errores y encontrar la verdad por mi misma. Es amor puro, incondicional, si nos hizo a su imagen y semejanza es porque nos hizo creadores. Dios nunca se ha ido, está presente en cada célula de mi cuerpo [...] pero ustedes creen que solo está en la Iglesia”, publicó la rapera.