Eguzki denuncia la existencia de un vertedero clandestino en parte de los acantilados de Getxo
La asociación ecologista Eguzki ha denunciado que una parte de los acantilados de Getxo se están convirtiendo en un vertedero improvisado y clandestino, sin que ninguna institución se esté ocupando de su limpieza. Se trata además de una zona relativamente cercana a la terminal de cruceros del puerto que se vende como un “atractivo turístico”, sobre todo en epoca veraniega.
La organización ecologista se hace eco de un artículo en el que se denuncia que en los acantilados bajo la playa Aixerrota y hasta casi el cierre del Superpuerto se acumula basura que difícilmente puede achacarse a la actividad de las mareas, ya que entre los objetos que se encuentran, por ejemplo, chasis de coches enteros, con los asientos todavía reconocibles, neumáticos, garrafas de plástico, espuma de poliestireno, restos de electrodomésticos, bidones o bolsas, además de multitud de troncos. “Todo el inventario de un vertedero al aire libre que cualquier persona puede visitar caminando desde la misma terminal de cruceros que las instituciones venden como escaparate de modernidad”, según denuncia Txema García, autor del escrito del que Eguzki se ha hecho eco en su web.
Según se recoge en el escrito, la acumulación de residuos lleva años visible para cualquiera que pasee por esa zona. “¿Cómo es posible que esto persista a un paso de donde se gestiona, con tanto mimo, la llegada de cada crucero de lujo?”, se pregunta. Por otra parte, considera que la naturaleza de lo que está allí depositado no llega en su mayoría flotando, sino que se trata de objetos que la gente deposita en ese lugar. “Es vertido clandestino, dejación, basura doméstica e industrial depositada sobre un acantilado donde se sabe, porque la experiencia de años lo confirma, que nadie va a venir a limpiarlo con la urgencia que merece. Y lo que sí llega arrastrado por el mar -la madera, los plásticos de un solo uso, los restos de aparejos- se acumula también porque ningún plan de limpieza sistemática y constante se aplica con la misma intensidad con la que se aplican los planes de promoción turística”.
En ese sentido, se critica que es “la otra cara de la moneda del llamado 'efecto Guggenheim', la que nunca aparece en los informes de impacto económico ni en los discursos institucionales sobre el éxito del modelo vasco de regeneración urbana” y lamentan que parte de la costa esté “convertida en vertedero a cielo abierto a la vista de cualquiera que se atreva a caminar quince minutos más allá del límite donde termina la fotografía oficial”.
Sin conocer de quién es la responsabilidad exacta de la limpieza de este tramo del litoral, entiende que cada una de las tres administraciones que tienen competencia sobre ese tramo de costa mirarán hacia otro lado “con la excusa cómoda de que la jurisdicción exacta corresponde a la vecina”: “el Ayuntamiento de Getxo, que presume del turismo de cruceros como motor económico local; la Autoridad Portuaria de Bilbao, que gestiona el dominio público portuario y que difícilmente puede alegar desconocimiento de lo que ocurre a un paso de sus propios muelles; y el Gobierno vasco, que financia campañas de promoción turística y discursos de sostenibilidad mientras delega en otros la limpieza efectiva del litoral”.