Entregan a las familias los restos de dos milicianos fallecidos en la Guerra Civil en Bizkaia en 1937
La consejera de Justicia y Derechos Humanos, María Jesús San José, y el director de Gogora, Alberto Alonso, han entregado a sus respectivas familias los restos mortales de los dos milicianos, Cosme Ayala Yoldi y Manuel Hernáez Ruidiaz, recuperados de la fosa del cementerio de Amorebieta-Etxano en julio de 2025. San José ha reivindicado el papel de las leyes de memoria democrática para la construcción de la convivencia en el acto, en el que han estado presentes dos de las hijas de estas víctimas, desaparecidos en la guerra, que han podido recibir los restos mortales de sus padres.
En un acto celebrado este domingo en Bilbao, la consejera ha recordado que son “dos vidas comprometidas desgarradas por la sinrazón de la guerra, dos proyectos de vida destruidos en cuestión de minutos”, y se ha dirigido a las familias: “Vosotras sois el futuro con el que ellos sonaban, noventa años de historia familiar que ellos no pudieron disfrutar”. San José ha insistido en la necesidad de “recuperar el pasado, buscar a los desaparecidos de la guerra civil y el franquismo para retornarlos al lugar del que nunca debieron salir” porque precisamente eso es “hacer memoria”, informa Europa Press.
Por su parte, Alberto Alonso ha reflexionado sobre lo que, a su juicio, es hacer memoria, que supone “mucho más que montar grandes actos públicos o colocar placas en uno u otro lugar”. “Son horas y días dedicados a trabajo discreto, invisible para la mayoría de la sociedad, pero de cercanía, escucha y acompañamiento para las víctimas y sus familias”, ha indicado. Por ello, ha reivindicado el papel de las familias, les ha agradecido su “tesón y empeño” por volver a tener con ellos a seres queridos y, sobre todo, su “fuerza por mantener la dignidad y su recuerdo”.
Con el objetivo de conseguir nuevas identificaciones y reforzar el alcance de sus esfuerzos, el director de Gogora ha anunciado la puesta en marcha de una campaña de comunicación, dirigida a toda persona que crea que algún miembro de su familia pudo fallecer en el campo de batalla o a consecuencia de la represión franquista y la familia no ha podido recuperar sus restos. Se pretende recoger las muestras genéticas de estas personas para ampliar el banco de ADN y cotejarlos con los de los restos óseos exhumados de las diferentes fosas y conseguir nuevas identificaciones.
¿Quiénes eran las víctimas?
Los milicianos Cosme Ayala Yoldi y Manuel Hernáez Ruidiaz murieron en abril de 1937 en los frentes de guerra de Elorrio y Muxika, respectivamente, y no se conocía el lugar de inhumación, eran dos desaparecidos de guerra. En ambos casos, las identificaciones genéticas se han podido realizar gracias a las muestras aportadas por sus hijas.
Cosme Ayala Yoldi, navarro de nacimiento y vecino de Barakaldo, estaba casado y era padre de dos hijas, trabajaba como jornalero. Durante la guerra, luchó como miliciano del Batallón Meabe 1, 'Largo Caballero', adscrito a las Juventudes Socialistas Unificadas. Murió el 27 de abril de 1937 en Elorrio (Bizkaia).
Manuel Hernáez Ruidiaz, riojano de nacimiento, vivia en Bilbao, estaba casado y tenía una hija. Trabajaba también como jornalero. Durante la guerra luchó como miliciano del batallón Zabalbide, adscrito a Izquierda Republicana. Falleció el 20 de abril de 1937 en el frente de Muxika (Bizkaia). Los restos mortales de los dos milicianos se localizaron en julio de 2025 en la misma fosa, la número 11 del cementerio de Amorebieta-Etxano, junto con los de otras 28 personas.
Una vez excavada toda el área se han descubierto en total 11 enterramientos con los restos mortales de 157 personas. El análisis de las muestras genéticas de todos estos restos óseos acaba de concluir, lo que quiere decir que los perfiles genéticos de los últimos restos recuperados ya forman parte del banco de ADN y esto ha permitido identificar a estos dos milicianos.
En el caso de Ayala, ha sido una de sus hijas la donante (tuvo dos hijas y viven las dos). Donó la muestra en abril y en unas pocas semanas, debido al grado de parentesco, el análisis de una única muestra ha servido para llevar a cabo la identificación. En el caso de Hernáez, el ADN de su única hija formaba parte del banco genético de Gogora desde 2023, cuando la familia tuvo noticias del inicio de los trabajos de exhumación en Amorebieta-Etxano, pero los restos de Manuel no se habían localizado aún, se localizaron y exhumaron en julio del año pasado, cuando se dieron por finalizados estos trabajos.
Con estas dos nuevas identificaciones, son ocho de 157 las personas identificadas hasta la fecha. Las identificaciones que se van sucediendo aportan información valiosa para entender a qué perfil responden los restantes. Se deduce que se trata de combatientes fallecidos entre diciembre de 1936 y mayo de 1937, en distintos frentes de guerra en Bizkaia, o fallecidos tras ser trasladados heridos al Hospital Militar de Amorebieta-Etxano en ese espacio de tiempo.
Por tanto, Gogora quiere reafirmar su llamamiento a los familiares de los combatientes muertos en esas fechas para que se les pueda tomar una muestra de ADN y cotejarla con las obtenidas de los restos óseos. El proceso de toma y análisis de muestras es indoloro y no tiene coste alguno para la persona interesada.
Las personas identificadas hasta la fecha son todos combatientes y varones: Adolfo Cengotitabengoa Izurza, natural de Muskiz (Bizkaia); Jaime Iniguez Nieva, natural de Ortuella (Bizkaia); Enrique Contreras, natural de Linares (Jaen) y vecino de Aretxabaleta (Gipuzkoa); Benigno Hierro Pinedo, natural de Ortuella (Bizkaia); Jacinto Polo Ríos, natural de Donostia/San Sebastian (Gipuzkoa); y Jesús Arratibel Ruíz de Alegría, natural de Zalduondo (Álava).