La Fiscalía vasca avisa de robos de material decomisado en plantaciones de cannabis para volver a producir droga
Cuando la Policía se incauta de una plantación industrial de marihuana, se queda con el producto y se inician los trámites para su destrucción por los riesgos que implica para la salud pública. Sin embargo, la Fiscalía vasca explica que no se dejan bajo custodia los “instrumentos del delito” y alerta de que se están produciendo intentos de robo de estos materiales para volver a usarlos para producir más droga.
En la memoria de 2026 del ministerio fiscal, elaborada por Carmen Adán, se expone que “se suscitan problemas sobre el destino de los instrumentos empleados para el cultivo, como deshumidificadores, generadores de electricidad, balastros, focos, instalaciones eléctricas [o] ventiladores”. “No pueden ser almacenados en dependencias policiales [y] normalmente quedan en el interior del pabellón o local de la plantación”, se indica.
Sin embargo, aunque esos lugares quedan “precintados”, son “zonas apartadas y sin vigilancia”. Por ello, “existe un elevado riesgo de sustracción”. Según la Fiscalía estos golpes los dan “bien personas relacionadas con los investigados” o incluso “terceras personas”, que tienen en mente “destinarlas a las mismas actividades de cultivo”. El ministerio pública plantea actuar acusando a los implicados de “malversación de caudales públicos”, al ser material decomisado, o de un delito de “frustración de la ejecución”. “Únicamente cuando los investigados dan su consentimiento o se entienda que hagan expreso abandono de los mismos, se informa en favor de la destrucción de tales instrumentos durante la instrucción penal”, plantea la memoria.
La Fiscalía lamenta, asimismo, “el crecimiento en el número de cultivos de cannabis alegando que tenían fines industriales y médicos”. “Se observa cómo se sucede la apertura de establecimientos en los que se distribuye dicha sustancia en un ambiente que se hace atractivo y que induce al ciudadano consumidor a pensar que se trata de una actividad lícita”, remarca el ministerio fiscal. En Gipuzkoa, por ejemplo, se han hecho algunas actuaciones contra tiendas de CBD. En Irún hay un sumario con 11 acusados y 370 incautaciones.
La Fiscalía informa también de algunas operaciones antidroga con policías implicados. Se menciona el caso de un agente de la Guardia Civil en el puerto de Bilbao interceptado con 100 kilogramos de cocaína “con una pereza del 62,04%”. Y también la condena a una trama en la que participaba un ertzaina. Le cayeron seis años y seis meses de cárcel, una multa de 3 millones y la expulsión del cuerpo. Se le localizaron 54 kilogramos de cocaína de gran pureza, de entre un 65% y un 76%. El caso fue juzgado en la Audiencia Provincia de Bizkaia y la condena fue refrendada por el Tribunal Superior vasco, aunque hay pendiente un nuevo recurso ante el Supremo.